.crash in the morning.
rouchlana:
chrisdwyer98:
Estaba tan consternada por la culpa que sentía, no quería que su hijo resultara herido y aunque no había sido su culpa, así lo sentía. Eros estaba en el hospital y ella iba conduciendo. Ni siquiera se dió cuenta que habían estado nombrando a Christen por el altavoz del hospital. ‘Señora, tiene que calmarse, el niño esta bien, lo están revisando, y a usted tengo que limpiarle la herida, por favor’ Pedía la persona que quería atender a Lana, pero esta simplemente no se dejaba. De pronto la voz de Christen apareció haciendo que su atención fuera dirigida a esta, y la culpa fuera más grande. Ya estaba viendo escuelas en donde inscribir a su hijo, y tenía la inauguración de su bar a la vuelta de la esquina, y no le había ni siquiera avisado a Christen que estaba en los Ángeles. El primer impulso que tuvo al ver a la rubia fue acercarse y abrazarla. “Lo siento, el auto frenó de repente, yo no pude… no pude frenar a tiempo, todo pasó tan rápido” Sollozó siendo consumida por la culpa. Y aunque intentaba calmarse el nudo en su garganta estaba ahí. “Estoy bien, yo necesito saber como esta Eros, se lo llevaron tengo que estar con él, esta asustado” Le informó aún en el abrazo. Finalmente se separó un poco de ella. “El auto frenó de repente, y me estrellé contra ese, y después…” Las lagrimas corrían. “Otro pegó en la parte de atrás, las bolsas de aire se liberaron y Eros, él no dejaba de llorar, estaba muy asustada de que algo pudiera pasarle, y el broche del cinturón no quería soltarlo, no po-no podía sacarlo del auto”
El abrazo la había tomado por sorpresa. La última vez que había visto a Lana y a Eros fue en navidad, y los extrañaba. De cierta manera se alegraba de saber que estaban en la misma ciudad, pero por otro lado, se sentía algo mal por no haber sabido antes del viaje de Lana a su amado California... Pero ya tendrían tiempo de conversar acerca de eso, ahora todo lo que le importaba a la rubia era que las dos personas que amaba estuvieran bien. — Tranquila, sé que no fue tu culpa. No pudiste hacer nada para evitarlo, cariño. Los accidentes pasan, ni siquiera yo y mis reflejos de gato podrían haber evitado la colisión. Solo, estuviste en el lugar equivocado, en el momento equivocado.— Respondió sin despegarse del abrazo, pues solo Dios sabía cuanto extrañaba a la mujer que sostenía entre sus brazos. — Tranquila, nuestro pequeño clon está en perfectas manos. Uno de mis alumnos de confianza está con él ahora. Te llevaré con él, una vez que te revisen y nos aseguremos de que no te golpeaste con el volante, y que tus heridas son solo superficiales. — respondió a medida que se separaba lo suficiente como para mirar el corte en su frente, mientras escuchaba el relato de la empresaria.
Si tan solo no estuviese tan ocupada con su trabajo, de seguro se habría enterado de los planes de Lana, y le habría ayudado con Eros. En parte, ella también era responsable de que su hijo resultara herido. — Lana, necesito que me escuches porque no lo repetiré. Fue una colisión múltiple, producto del volcamiento de un autobús, estuviste en el lugar equivocado, en el momento equivocado. Nada de lo que les ocurrió fue tu culpa. — Se quitó los guantes, solo para secar las lagrimas de su amada.— No llores, cariño. Deja que me encargue de tí, suturaré ese feo corte para que sigas igual de hermosa y luego iremos juntas a ver a nuestro pequeño Clon, ¿De acuerdo? — propuso.

















