What if...?
La radio comenzó a sonar en cuanto presionó el botón de encendido. La canción que justo sonaba en aquel momento, aunque empezada, le levantó el ánimo y se crujió los dedos. Había mucho que hacer ese día y aún tenia un cuadro por terminar para aquella noche.
Eso es. Ashley era artista, pues se había dejado convencer por sus padres en el pasado, adentrándose en el camino de las bellas artes, haciendo de ello su sueño a la vez que sea alejaba de su meta de convertirse algún día en una gran farmacéutica. Esta idea acabó siendo cada vez más remota, siendo abandonada y ahogada en las profundidades de una mente despierta que no solo poseía inteligencia, sino una capacidad creativa que no parecía tener parangón.
Esa noche el club “La Galería” abriría sus puertas para hacer una exposición y ella tendría el gusto de contar con su propia sección para mostrar sus cuadros al público. No era la primera vez que participaba en un evento así, pero no a esa escala, pues esta vez estaría acompañada de otros dos artistas más reconocidos que ella, los cuales la iban a empujar esa noche para que diera un paso más hacia la fama en el mundo artístico. La mujer se mordió el labio, conmovida por el profundo agradecimiento que experimentaba en su pecho y acarició con mimo su última obra. Se sentía como en un sueño, estaba a apenas unos pasos de la cima y esa noche daría el salto definitivo. Era mucho lo que estaba en juego aquella noche.
Notó que las manos le temblaban debido a los nervios e hizo por serenarse. Tomó uno de sus pinceles y se dispuso a dar uno de los últimos retoques, pero entonces escuchó un estrépito que hizo que su corazón diese un vuelco. Sobresaltada, se dio la vuelta. ¿Acaso no estaba sola? Pensaba que era la única que estaba en el local. De hecho se había adelantado a los demás para dejarlo todo listo antes de que todo empezase.
























