La religión Rastafari.
El movimiento rastafari, que ahora se identifica como una moda o forma de vida nació en realidad como una religión en Jamaica en la década de los años 30. Fue unos años más tarde, en la década de los sesenta, cuando se expandió al tiempo de los movimientos de defensa de la raza negra, que tanto poder obtuvo en Estados Unidos, y que reclamaba la unión del pueblo negro y el nacimiento de un estado panafricano.
Erigida en torno a la figura del controvertido emperador de Etiopia, Haile Selassie, a pesar de la lejanía del país africano pervive todavía hoy como la religión mayoritaria en la isla y marca la vida del país. A decir verdad el propio emperador se declaraba cristiano y poco quería saber de su supuesta divinidad. El movimiento creció por encima suyo y de forma independiente. Todos los 21 de abril se celebra su primera y única visita a Jamaica en el año 1966. Buena parte del país le esperaba en los alrededores del aeropuerto como gran recibimiento al que era su líder espiritual y político. Tal era la masa popular, que Selassie estuvo esperando varias horas en el avión sin querer bajar con la creencia de que tal tumulto sólo podía querer atentar contra el.
Los preceptos del movimiento rasta se han difundido gracias a la música reggae por todo el mundo con Bob Marley como gran ícono. Aunque se fundamente sobre la vida espiritual y el cuestionamiento al sistema establecido, no toda la base ideológica de esta religión es tan positiva. Para empezar, como todas las religiones, las mujeres son menospreciadas, subordinadas siempre a una figura masculina y no son consideradas como rastas auténticas. También es declaradamente homófobo y solo entiende como natural la unión de un hombre y una mujer. Desde la isla son numerosas las denuncias de este colectivo por las continúas agresiones que sufren.











