simple presencia es suficiente para calmar inquietud, pero tampoco reprocha tacto ni beso al que consiente de forma instantánea. extrañeza en conversación, por su parte, le toma por sorpresa. su semblante se menea en aserto mientras una vaga sonrisa pretende esconder cualquier rastro de angustia. no quiere que desanimo se interponga en dinámica, no cuándo a pesar de haber perdido cualquier indicio de su fiel mascota la relación con el delphinus finalmente parece estable. ‘ no te asustes — hasta yo sé que es demasiado pronto para que la conozcas, no quiero apresurar las cosas. ’ y aún cuando quisiera que su progenitora se ponga al tanto de nuevo flechazo, yace certero de que los guardias no permitirán algún encuentro fuera del establecido. erróneamente se adelanta a concluir que el cambio en conversación va arraigado a nerviosismo incitado por condición, mas ante nueva pregunta su semblante se frunce con ligera curiosidad. ‘ últimamente te preocupas mucho por freeman. ’ memorias reparan en los rastros de la conversación acontecida durante su visita al museo. a sabiendas de que el rubio posee la clara ventaja entre ambos, nueva información revelada no debería de sorprenderle tanto como lo hace. le escucha como siempre, atento y sin afán de juzgarle. ‘ ¿hablaste con cece? ’ ¿cuándo? ¿dónde? le molesta, mas ha de dar crédito a la discreción de la clave. de no ser por eun, probablemente nunca llegaría a enterarse de intrincados acuerdos y limitaciones. ‘ ya veo. ’ curva se desvanece a favor de seriedad, contemplando en silencio todas sus alternativas. el rompecabezas no está completo, no aún, pero al menos ahora entiende por qué a pesar de todos sus intentos no ha logrado ser reintegrado a la sociedad. palabras no pueden hacer nada a su favor. advertencia es clara, aunque sin el resto del panorama no hay mucho que pueda antelar para prevenir prerrogativa. ‘ joder. todo este tiempo creí que estaba a salvo al mantenerme alejado de este circo. ’ ha jugado en silencio, su único desliz quizá fue cederle sus canicas a noi en el segundo juicio. a pesar de las claras consecuencias que ahora han venido a cobrarle por impulso, no se arrepiente de nada. ‘ intentaré hablar con mi mamá al respecto si eso te tranquiliza un poco. ’ promete por afán de calmar clara preocupación. ‘ aprecio mucho que me lo digas, pero — ’ suspira, dejando que manos busquen contrarias. ‘ pero no quiero que mis decisiones te metan en problemas, ¿entiendes? ’ es claro / sincero, como siempre lo ha sido al tratar con todo el afecto y cariño que le tiene. ‘ las consecuencias de mis actos son mías y mías solamente. ni tu, ni mi familia, ni nadie en aquila deberían pagar por algo que yo decidí hacer. ’ es quizá su mayor intranquilidad al momento. ‘ eunnie, tú estás a salvo. gracias al trato que hiciste con la comisionada no creo que la clave se atreva a lastimarte. ’ es lo único que necesita, estar certero de que aquellos cercanos a su corazón no sufrirán por su culpa. ‘ si algo malo te pasa nunca me lo perdonaría. necesito que me prometas que no harás alguna tontería que te ponga en riesgo, aún si significa salvarme o ayudarme de cualquier manera. ’ su mirada se mantiene clavada en opuesta, aguardando que contrario se apiade de debate. ‘ sé que no es sencillo, porque si las circunstancias estuvieran invertidas yo haría cualquier cosa por mantenerte a salvo — pero si puedes prometerme salir de aquí intacto, entonces yo te prometo que volveré a encontrarte aunque intenten separarnos cuando todo esto termine. ’