' no sé. no tengo un plan' admite entre pequeñas risas. ' pero nos las arreglaremos~ ya nos hemos escaqueado de ellos antes, ¿no?' le recuerda, trayendo a colación todas las veces en que han podido burlar a los guardias; como aquella vez en la tienda de música, o incluso en el mismo louvre hace unas semanas. las opciones que el mayor le ofrece lo llevan a asentir levemente, sopesando cada una con cuidado hasta que la idea del tatuaje lo hace alzar las cejas, mirándole con esos grandes ojos negros que parecen iluminarse del más puro entusiasmo. ' de hecho... esa idea es genial, stevie' exclama, más que animado al respecto, acercándose de un saltito. ' ¡podría hasta diseñarlo! algo para los dos. se me ocurren un montón de ideas~' sin embargo, parpadea luego de pensárselo, y vuelve a mirarlo. ' pero... ¿lo harías? ¿estás bien con eso?' a fin de cuentas, no quería que se obligase a ello si no estaba acostumbrado o se trataba de algo nuevo para él. cuando el mayor lo acerca se deja conducir con total facilidad, como si fuese algo natural. y cuando ya está cerca de nuevo, sus ojos se entrecierran un poquito con ese habitual guiño de travesura que a veces tomaba el control de sus facciones. ' a lo mejor~ depende' ahí, baja un poquito más la voz. ' si te gusta tanto como a mí' afirma, en un asentimiento suavecito. no recuerda del todo la letra, y es el ritmo lo que sigue presente en su memoria, mismo que le transmite un sentimiento que no sabe poner en palabras. talvez, cree que es la balada perfecta para explicar lo que era tener un enamoramiento. ' claro que lo eres' se queja, frunciendo los labios y entrecerrando los ojos como si estuviese juzgando sus palabras. se apega un poco más al cuerpo opuesto con las manos todavía presionando sobre su pecho, mirándole desde esa proximidad que lo lleva a a rozar de cerca su frente con la opuesta, colocándose de puntitas en la arena. ' el mismo premio decidió que quiere ser tuyo. no creo que tengas más alternativa' canturrea, una sonrisita elevando comisuras conforme anatomía se balancea por la inestabilidad de sus pies en la arena. por suerte, puede aferrarse con facilidad del mayor, evitando que caiga. se ha dado cuenta de que siempre ha sido de ese modo estos días, qué ha encontrado refugio y protección en sus brazos y su compañía, tanto de las fuerzas externas que lo atormentan como de sus propios demonios, y eso, eso le reconforta. niega con la cabeza ante su pregunta, y la sonrisilla se borra de sus labios cuando termina presionándolos contra los opuestos, las bocas nuevamente yendo a un encuentro que lo hace arrugar la tela de la camisa opuesta entre sus dedos por mera inercia. sabe que le ha dado una respuesta que es comprometedora en más de un sentido, pero de pronto cada duda existente en su mente pierde total significado cuando se da cuenta de lo irrelevante que le parece cuando lo compara con las cosas que el mayor genera en sí. incluso si sabe que el escenario no será el mejor cuando salga de la isla, de pronto cae en cuenta de algo sumamente importante: él, que había llegado a la clave con intenciones de ejecutar lo pactado y esfumarse por completo, ahora se veía sumergido en la abrumadora posibilidad de no cumplirlo, de fallar a su palabra. las circunstancias lo habían cambiado lo suficiente para darse cuenta de como no quería hacer eso, de como no deseaba desaparecer.
las palabras opuestas solo causan más conflicto dentro de sí, sacudiendo su sistema de tal forma que solo puede mirarle en silencio mientras stevie afirma que merece ser feliz, y en un acto de mera vulnerabilidad, acaba moviéndose para abrazarse de nuevo al otro, escondiéndose justo bajo su mentón, empequeñeciendo en sus brazos. se oculta así, en ese lugar que ya consideraba su refugio. ' ¿estás seguro que te seré suficiente?' cuestiona, en un tono de voz bajito. ' es que me da un poco de miedo' porque ha tenido la felicidad entre sus manos, pudo saborearla y vivirla antes de acabar perdiéndola por completo. si volviese a suceder, siente que no sería capaz de soportar una vez más. ' no quiero convertirme en algo que te termine haciendo infeliz, cuando parece que le he arruinado las cosas a tanta gente... y aunque muchos de ellos no me importan, me importas tú. no quiero... no quiero ser tu estrella de la mala suerte. ' declara, repitiendo las palabras que su madre le había dicho hace tanto tiempo, mismas que habían quedado grabadas en su sub consciente. mismas que afectaron más de lo que pudo imaginar. aun con lo dicho, sus bracitos van y rodean la anatomía opuesta, como si al aferrarse a él también se estuviese aferrando a ese remanente de felicidad que ha encontrado y no quiere perder, pero tampoco arruinar. son dos emociones contradictorias que no sabe como poner en tregua. cierra los ojos un poquito, respirando hondo mientras intenta ordenar todos esos sentimientos en desorden, y vuelve a sonreírle cuando se separa y dibuja en la arena. sabe el riesgo que está tomando, sabe que quizás no debería considerar este camino cuando ha formulado cada miedo que siente y como el futuro todavía le llena de incertidumbre, cuando tiene tantas cosas inconclusas que no hay podido resolver. sin embargo, se ha dado cuenta más de una vez que pensar las cosas no tiene mucho sentido cuando inconscientemente siempre termina buscando algo distinto. quizás hace cosas de una forma, porque en realidad espera que sean de otra. quizás huye porque quiere ser atrapado, se esconde porque quiere que lo encuentren, y quizás pide distancia cuando en realidad anhela cercanía, y asegura ser una fuente de infelicidad porque en el fondo quiere que le demuestren que pueda hacer feliz a alguien. que puede ser feliz él también. cada cosa que hace es una constante paradoja que no encuentra descanso alguno. las manos en sus mejillas le sorprenden y sus ojos se abren un poco más cuando le está mirando de frente, encontrándose cara a cara con el mayor luego de darle significado al dibujo que ha hecho en la arena. y cuando le ve, se queda contemplando fijamente, encontrando su mirada, notando la humedad existente en el borde de sus ojos y sonriendo un poco al notarlo, incluso si no dice nada al respecto. cree que puede trazar a la perfección las cosas que le gustan de él y se han vuelto tan familiares para sí, como el perfecto puente de su nariz, o esos ojos en los que le gusta ser atrapado, o la forma recta y cuadrada de su rostro, bajo el cual siempre se refugia. hay un sinnúmero de cosas que le encantan del contrario, y sabe que se quedaría totalmente corto cuando aquello va más allá de lo que ve a simple vista; cuando son sus acciones las que han conseguido traspasar sus muros para encontrar un perfecto espacio en ese rincón de su corazón. así se lo comprueba, de hecho, cuando escucha aquella afirmación que lo hace alzar las cejas, la sorpresa tomando el timón de su accionar conforme labios se entreabren, incluso si no puede pronunciar palabra alguna.
pulso se desboca y puede sentirlo por todos los rincones de su cuerpo. de pronto los únicos sonidos que existen en ese espacio son sus propios latidos desaforados, el sonido de las olas colisionando contra la arena y la suave respiración del mayor, un zumbido suave y familiar que parece sobreponerse a cualquiera de los otros que lo rodean e intentan irrumpir en ese perfecto mundo que solo existe para ambos. con cada palabra que recibe, siente que los miedos de antes poco a poco pierden fuerza, convirtiéndose en espuma de mar que se desvanece hasta terminar desapareciendo en el lecho de las profundidades, encontrando un refugio lejos de su cuerpo. así, sin más, solo puede volver a reír, bajando la mirada, con las cuerdas de su pecho tensionándose lo suficiente para dejar fluir las emociones que ahí se aglomeran. en su boca, puede degustar la sal que las olas habían salpicado, y la sensación le llena de un curioso regocijo. ' ah, stevie... cuando realmente digo que eres algo más... es por esto' le dice, ' dices que te sorprendo, pero tu siempre consigues sorprenderme a mí. siempre vas un paso más adelante, incluso aunque no te das cuenta. porque quizás no lo sepas, pero eres más valiente que yo ' sus manos se posan en las mejillas opuestas de ese modo, pulgares dejando suaves caricias en sus pómulos, antes de aproximar más su rostro, sus narices rozándose un poco. ' yo también' admite, en un tonito bajito. ' yo también te amo. y eso es lo que me había hecho sentir tanto miedo ' admite. ' porque te amo, no quería hacerte infeliz. quería que vivieses alegremente, que confiaras en ti mismo, que cuando tuvieses que salir de aquí puedes sentir toda la seguridad que te quitaron en su momento. incluso si no estaba contigo.' ahí, baja la mirada. ' ¡me estaba preparando para ser esa persona para ti! y luego, dejar que siguieses tu propio camino. pero no puedo...' ahí, baja la mirada. ' porque de pronto recordé que soy más egoísta de lo que parece, y mientras más compartimos, más disfruté a tu lado. y quise, quise seguir mucho más tiempo contigo. quise seguir haciendo todo contigo.' ahí, lo mira. ' eres increíble, stevie. realmente me gustas. o más bien... te quiero,' señala, alzando uno de sus dedos, 'te adoro' alza otro, ' te amo.' sentencia al final. 'quiero estar contigo.' ahí toma un poquito de distancia, y sostiene su mano, suavemente. la brisa del mar le despeina los cabellos, y una ola tras de sí se lleva lo escrito en la arena consigo, el nombre opuesto sepultándose en el océano con la promesa de esa eternidad que había mencionado antes. ' quiero salir a tomar helado contigo... y comer tostadas en la mañana. y seguir descubriendo música y canciones juntos. quiero ir a ver los cuadros que me gustan y enseñártelos todos. quiero verte atender ese café que dijimos, y jugar con los gatos, y escucharte tocar el violín. quiero acostarme a tu lado, y ver las películas que te gustan y escucharte hablar de ellas, y dormir contigo.' ahí, ríe otro poco, y sus mejillas se tiñen de un rojo que contrasta con la suave luminosidad que ofrece la playa. se distancia un par de pasos mientras deja que sus pies toquen el agua, lo que antes tanto lo había asustado ahora volviéndose un acto sumamente simple mientras pueda seguir aferrándose a la mano opuesta. ' puedes hacer lo que quieras conmigo, de cualquier forma que desees. aceptaré feliz, siempre y cuando tú lo quieras así.' luego, cuando abre un poco los ojos, la humedad se arremolina en el borde de sus párpados, finalmente permitiéndose desbordar todas las emociones contenidas.
' realmente me gustaría llamarme tu novio.' afirma, suavemente, dejando en evidencia como acepta sus palabras previas. las lágrimas que se desbordan, son de simple felicidad. ' espero que no te moleste tener un novio así de demandante ' bromea, todavía sosteniendo su mano, las comisuras alzándose en una sonrisa lo suficientemente honesta como para marcar su hoyuelo derecho, ambos ojos convirtiéndose en dos media lunas que emergen sobre los pómulos espolvoreados de suave polvo carmín. ' porque tu novio, realmente quiere que lo beses ahora mismo' @stevvvies