Desde el día que arribe a Margarita en el ferri, me dedique a recorrer toda la parte del lado este de la isla, por Punta de Piedras me fui para el Yaqué por una ruta interna pasando por Guamache y Orinoco entre otros pueblos para evitar la carretera principal, lo que conseguí fue pinchar más de una vez, todas las plantas tienen pinches desde los cactus hasta los yuyos de esta zona. En el Yaqué me encontré con Joaquín y Lucas, ellos de Merlo - San Luis, con quienes me les sume en la ranchada de enfrente de lo de “Rokys”él fue quien nos dio trabajo y nos ayudó con su buena onda al igual que Alex, Blas, Mare y todas las personas de la playa, después se sumaron en el campamento Nata y Ramón de Barquisimeto. Jugaron de primera los desayunos de arepas con café y los almuerzos de Tomas, probamos por primera vez raya, pargo, fosforera y asopado mar y tierra. Cuando me fui de la playa comencé el trámite, en el SAIME del Espinal, de prórroga de visa de turista, pasaron 3 meses en Venezuela rápidos!. Todo el mundo me decía que era difícil hacer ese trámite y no lo fue así, solo que no me dieron los 3 meses que pedí solo 2, porque no tengo un pasaje de salida del país. Así es la burocracia. La próxima parada, fue cuando me di cuenta que la isla es pequeña pero no tanto, Juan Griego puerto pesquero donde hice una cola para conseguir una harina pan y cuando llegamos ya no había más, pero corrí con suerte y una señora me regalo una de las 8 que llevaba. Después de pasar por un Fortín que hay antes de Playa Galera y aprovechando a parar en todas las playas llegue a Caribe, donde por fin encontré la famosa “polar negra” que tanto me hablaron. En Guayacán una Sra. vende chicha con su respectiva ñapa y llegue después de una buena bajada a una carretera de tierra que se metía donde conocí Playa Constanza hay había un rancho de pescadores donde conocí a Miguel y le pregunte si podía colgar la hamaca por esa noche y mañana seguía viaje, cuantas veces ya dije eso en lo que va del viaje, y él me dijo “mañana vas a pescar con los muchachos” ni lo dude. Bien temprano antes que el sol salga salimos Miguelito, Volu y Jaime en el peñero ente salto y salto llegamos al punto de pesca donde estaba la sierra y muchos botes marchando rumbo al sol tirando nailon. Volvimos con una sierra y la cocinamos con Agustín mirando el espectacular atardecer que daba el fin del día. Al otro día Miguel me metió en un peñero que iba para el archipiélago Los frailes, donde hice snorkel y pude apreciar la espectacular fauna marina de esa zona. Me quede a dormir en el rancherío de los pescadores y al otro día me volví con ellos porque como me dijeron “es el día de los muertos y nadie se quedaba allá”. Recupere mi bici y seguir recorriendo, Playa el Agua y Parguito, los lugares más turísticos, y El tirano puerto de pescadores. Así llegue a La Asunción, una de las partes más coloniales por ser el centro de la isla, Pampatar y Porlamar los puntos donde se maneja el mercado. Esa fue toda la vuelta hasta que volvía a recuperar mi pasaporte en el Espinal y fui a conocer las pozas de San Juan que quedan en Fuenteydueño, que mucha agua no tenían porque no está lloviendo en este invierno pero conseguí bejuco para hacerle una canasta a la bici donde poder llevar las frutas sin que se rompan. Ya estando en luna llena llegue nuevamente a playa Constanza, para trabajar haciendo “Nasas” (trampas para pescar) después de las jornadas de pesca de Raya y pulpo que tuvimos con los muchachos (Miguel, Enrique, Miguelito y Cesar “Volu”) aprendi del mundo de la pesca y comi mucho pescado. Ahora pintando un restaurante brasilero y viviendo en el camping del Tirano. “eso fue todo amigos!” Saludos









