Te amo
Buenas noches, mi amor.
Te amo.
Así empieza mi despedida.
Hoy, sería nuestro aniversario. Ha sido un día difícil, te he pensado muchísimo. He tenido que usar toda mi fuerza de voluntad para no hacer algo: un detalle, una llamada, algo...
El 15 pasado te regalé la planta. No quería darte flores, porque sentía que no las apreciarías.
En unos momentos te vas de viaje.
Sé que la vas a pasar increíble.
En unas semanas, es el aniversario de nuestro viaje a Cartagena. Cómo vuela el tiempo. Quisiera poder acompañarte al viaje de mañana. Podríamos hacer cosas nuevas, podríamos aprovechar y reconectar.
Podríamos...
Siempre sonrío al pensar que si le dijeran a nuestros yo de hace 4 años que íbamos a ser pareja, no nos habrían creído para nada. Peor, si le dijera a ese yo que iba a estar así, como he estado estas semanas, por ti. Se reiría feo. Tu tú pasada, también, no te hagas, jaja.
Ha sido mi tiempo favorito de mi vida.
He tenido que tomar la decisión de dejar ir las fantasías y los pensamientos que tengan que ver contigo. Aunque me había mentalizado a superarte, tenía, en realidad, todo muy vivo, todavía. Eso estaba evitando que mejore en muchos niveles.
Tenía la esperanza de una nueva oportunidad para nosotros.
Mi vida, mi corazón, mi nena, mi princesa, mi reina... mi amor... te amo. Con cada fibra de mi ser.
Con toda mi mente; por si se me olvida, con todo mi corazón; y, por si él se detiene, con toda mi alma.
Me duele mucho que no puedas verlo, que tus miedos no te dejen abrir tu corazón.
Cada vez que has dicho "no confío en ti" me ha dolido muchísimo, porque nunca te he mentido. Siempre di lo más que podía. Cuando te dije "voy a hacer todo lo que pueda" lo hice. Ahora, sigo haciéndolo, porque te lo prometí. Mi capacidad ha cambiado. Mi promesa no tiene fecha de expiración.
No miento. Nunca.
La promesa de que te amaría para siempre, tampoco. Me toca modificarla. Me toca regular ese amor, para que deje de dolerme tu indiferencia y tus actitudes hacía nosotros. Tengo que convertir ese amor en un adorno. Una pulsera, un anillo o un reloj, como te gustan.
Siempre te voy a llevar conmigo. Por siempre y para siempre.
¿Cómo superar un amor cuando no quiero imaginarme un día sin ti? ¿Cuando planeamos nuestra boda, nuestra casa y mucho de nuestro futuro? ¿Cómo dejarte ir, cuando cada célula de mi cuerpo llora por buscarte y solucionar las cosas?
No lo sé.
Tengo que averiguarlo, aparentemente.
Si llegas a leer esto, por favor, léelo todo. Quizás te ayude a entender por qué he estado dispuesto a todo por ti y contigo. Obviamente, mi intención al escribir todo esto era que sea así y que esta sea la llave que abre una puerta para otra oportunidad.
Es bastante, sí, y me repito en muchas instancias. Vale el esfuerzo. Vale la alegría. Me he esforzado por no ser tan depresivo en la mayoría de posts.
Esto es un diario de mi proceso de mejorarme a mí mismo. Es una playlist para ti, con las canciones que te dediqué y que te quise dedicar, aunque faltan muchas. Es una carta al amor de mi vida, con la que quiero todo y más. Es un poema gigantesco para ti, mi amor.
Tiene experiencias, pensamientos, sentimientos e historias que me vinieron a la mente en momentos y tuve que plasmarlas aquí.
Cada vez que juego TFT, cada vez que toco la guitarra o el ukulele, cada vez que veo un episodio de Doctor Who, estás ahí, conmigo. Te veo alado mío, y me derrite el corazón.
Cada perro que entreno, cada TikTok que veo, cada chiste que me hace reír (y los que no me dan risa) me hacen verte. Cada canción, esté o no en las playlist que tengo para ti, que Spotify me recomienda y que escucho en algún lugar rándom... todo eres tú.
Ha sido un proceso difícil, sobre todo por tu falta, por extrañarte. El que sea difícil me ha hecho apreciarlo aún más. Me ha hecho ser más firme en que cada cambio sea permanente, para no tener que lastimarte ni sentirme como me sentía antes de esto.
Es por ti. Siempre va a ser por ti. Empecé a mejorar para ser mejor para ti, porque vales la alegría de verte orgullosa de estar a mi lado, como cuando empezamos. Es por ti, porque me inspiraste, de múltiples formas, a ser mi mejor versión, aún cuando terminamos.
De ahora en adelante, me mentalizo a que es por mí y por nadie más. Sin embargo, siento que siempre vas a estar ahí, aunque sea una chibi tú, siendo el motor de mi mejora.
Gracias por todo. Gracias por compartir tu vida conmigo, aunque haya sido por poco tiempo. Espero haber cambiado tu vida y la manera en que ves el mundo al menos una fracción de lo que tú cambiaste todo para mí. Gracias, gracias, gracias, mi corazón.
No te imaginas la falta que me haces cada segundo que no estás. Mejor. No quiero que tengas esa imagen de mí. Prefiero que me recuerdes como el hombre que te ama tanto como para cambiar de pies a cabeza, por dentro y por fuera, para ser mejor para ti. Aunque no lo veas ahora.
Te amo. Te amo desde antes de decírtelo por primera vez y te seguiré amando, aunque no te lo haya dicho en persona en meses, aunque no te lo haya escrito en mucho tiempo y aunque ya no lo vaya a decir, escribir o pensar.
Soy tuyo y tú eres mía, aunque lo hayas olvidado.
Te amo. Hoy y siempre.
Te amo.










