Gracias por no rendirte
Berk estaba en la playa sentado viendo en el mar, el tiempo no avanzaba, nada sucedía, solo el calor que recorría la poca piel que el sol podía tocar. Los sentimientos no salían, como siempre, pero... ¿Qué era distinto?
-Se-señor Berk...-Se escuchó detrás del muchacho
-Deja de decirme Señor...-Dijo Berk sin dejar de mirar el mar.
La chica tragó saliva nerviosa pero buscando la oportunidad única de acercarse, se quitó las botas, recogió un poco su falda y se sentó al lado de Berk aunque a una distancia prudente. Luthien recogió sus rodillas y puso brazos y cabeza sobre ellas mirando al muchacho y se quedó en silencio. Luego de unos minutos que parecían horas la chica se dignó a preguntar
-¿Me odias?.- A pesar de lo que podría esperarse de una persona como Luthien, no se comportó como usualmente lo hace, más bien estaba tranquila.
-No.-Dijo Berk NEGANDO
-Es bueno saberlo, aunque... me gustaría que...-
-¡No te voy a odiar!.-**Dijo con un tono seco y firme aunque con un cambio de humor.
-Pero... yo no quiero que te odies.-Dijo Luthien apenada.
-¿Como quieres que no lo haga?, te alejé, te maltraté, te di lo peor de mi.-Dijo con IRA.-Si hubiese sido yo...-Dijo NEGOCIANDO con el mismo.
-Pero no pasó... y lo agradezco. Me trataste muy mal, me molestaste e intentaste mil veces de alejarme... y aun estás acá... gracias.-Dijo con una sonrisa.
Berk se escondió entre sus brazos y con un sonido mudo sus lágrimas cayeron escondidas de Luthien. Berk no quería que vieran su TRISTEZA menos ahora. Luthien se levantó y abrazó al muchacho y con un tono dulce dijo.-Me quedaré aquí hasta que puedas levantarte, pude abandonar muchas veces pero no me dejaste, ahora es tu turno.-
Berk se quedó en ese mismo sitio hasta que su fuerza lo abandonó. Sus decisiones ya no eran de él, sus deseos no le pertenecían. Berk se levantó y miró el rostro sonriente de Luthien. Su terquedad iba a hablar pero Luthien puso un dedo en los labios del muchacho y dijo.
-Se hace tarde, Txias probablemente no te dirá nada pero estará proecupado al igual que Zoltan, Léna querrá escuchar tu gran aventura, no la dejes esperando, Logan hará alguna estupidez si no estas ahí, además tienes mucho que aprender de Zaheer y ni que decir de Henrietta y Adrien pasas un día sin mostrar la nariz y ya te están buscando.-
-No quiero...-Dijo Berk pero con una fuerza que ni el comprendía Luthien volteó al muchacho y de un manotazo lo empujo. Berk, aun diciendo que no quería irse el simplemente volvió donde sus amigos. Luthien satisfecha se estiró y dijo.-Mi trabajo está hecho, fué difícil pero conocí muchas cosas... ahora te toca... no te rindas... por favor.- Luthien se dió media vuelta y caminó al mar en paz.
(Dedicado a la memoria de Constanza, mi amiga, mi amiga con la cual nunca dejé de hablar por 18 años, nunca dejé de retar y nunca dejé que se rindiera pero también, nunca me dejó rendirme)



















