Hoy
Hoy es uno de esos días en que uno sólo espera que alguien le diga algo bonito algo que le saque de sus decepciones circulares de una historia de amor pasada de rosca o de la inquietud de esperar sentado a que en el congreso digan que hay una lluvia de abrazos sobre la ciudad.
Porque la mayoría de las cosas que terminan suelen dejarte la vida rota en el sofá y a veces resulta agotador tratar de ser tan fuerte y saber las pocas probabilidades de que este jueves nos deje una nota de amor a carmín en el espejo.
Uno de esos días en que uno tiene ganas de cambiar de domicilio para instalarse en un presente más amable porque a veces la vida es injusta y te secuestra un invierno áspero y el porvenir es sólo un niño mal vestido al que hace falta sólo un gesto para cambiar de traje justo ese gesto que hoy soy incapaz de encontrar.















