“¿Alguna vez viste tulipanes TAN HERMOSOS como estos? ” preguntó a la primera persona que pasó junto a ella en los jardines, con una sonrisa risueña adherida en su rostro de forma permanente, en el mismo momento que acariciaba los pétalos de uno con la yema de los dedos. Gracias a su baja estatura, agacharse para realizar esa tarea era una acción innecesaria.
“Sí, la verdad es que son muy bonitos” mustió alejándose un poco de ella, la verdad es que no era muy amiga de las flores, más que nada por su alergia, aunque trató de ocultarla, lo malo fue que su cabello ligeramente se tornaba amarillo, pasando a blanco después, como siempre, demostrando su incomodidad.
















