Felices madrugadas cuando me esperabas en la esquina de mi casa a las dos de la madrugada, a veces solo éramos tu, yo y una gran playlist, otras noches nos acompañaban un par de cervezas, eso sí jamás faltaban tus cigarrillos rojos.
Dimos tantas vueltas que no se cómo parecía que parábamos el tiempo si siempre estábamos en moviento, el cielo oscuro nos vio y se despejó cada noche que salíamos a cantar; Recuerdo que cada quien tuvo un turno para llorar y sentirse a salvo, y pues "yo solo quiero volver a ser yo"













