9. Manual para el héroe urbano.
Nazca en una familia más o menos bien constituida, procure que su padre no sea ladrón o traficante de medio pelo y que su madre no sea adicta a alguna sustancia (los casos de alcoholismo son perdonados si es que el adicto es perteneciente a una conspicua familia, incluso puede llegar a ser bien visto)
Crezca en un ambiente calmo y amplio, haga lo que le ordenen e intente no cuestionar mayormente las labores encomendadas por sus superiores, si desea cuestionar no debe dejarse llevar por las pasiones e intente usar dicha información en forma prudente y con el objetivo único de adquirir ventajas, ya sea sobre su competidor o su superior.
Entre a una universidad, elija una carrera, mantenga la norma anterior sobre cuestionar a los superiores, tenga siempre presente hacerlo con un sólo objetivo (aprenda esto como un rezo): "adquirir ventajas, ya sea sobre su competidor o su superior".
Si no le va tan mal en su carrera y existe un buen campo donde ejercerla, no dude sobre su vocación, manténgase calmo y constante, evite los imprevistos y las carreras de bajos ingresos, manténgase, manténgase, aguante, manténgase, aguante, aguante, si total ¿que son 6 o 7 años de su vida?
Antes de graduarse debe iniciar un pequeño pero profundo proceso de cambio, debe mimetizarse, evolucionar, debe usted hablar como sus futuros pares, hable como si constantemente estuviese ejerciendo su profesión, si es médico hable como en un quirófano, si es arquitecto hable como si estuviese en su creativo estudio mirando críticamente una maqueta, si ingeniero comercial no abandone los costos, utilidades e ingresos, si es geologo no pierda la oportunidad de lamer, mirar y clasificar piedras y si es abogado finja que cada conversación es un juicio, enfréntelo de tal forma y hable como si estuviese en uno. Atrinchérese.
Una vez atrapado por su profesión, sigue a la masa, habita los lugares comunes, siempre desde tu profesión, que no parezca que piensas por ti mismo, habla basado en la autoridad de otros, no te cuestiones lo que pasó o pudo pasar, tienes que seguir adelante, adelante pero dentro de tu jaula. No te preocupes, tu jaula será lo suficientemente amplia para que no quieras volver a salir, que deje de importar lo que pasa afuera de los barrotes, ignora lo que se asoma entre los barrotes, no te importarán las cuestiones ajenas a tu profesión o que no generen renta.
Erradique la gratuidad, destierrela a mejor destino, condénela a galeras, bórrela de su vida, lo que importa es usted, su jaula y quienes le acompañan, no cambie de compañía, conocer a alguien más va a ser complejo y podría traer inconvenientes, evite cuestionar a menos que lo haga para (como un rezo): "adquirir ventajas, ya sea sobre tu competidor o tu superior". Si vale la pena hacerlo, manténgase en una burbuja cálida y conocida, en su jaula de oro, en su pequeño y sesgado espacio de realidad.
Siguiendo estos consejos Señor(a), podrá triunfar en la gran ciudad y sin darse cuenta haber construido un importante monumento a Satanás, al menos relativamente importante, entre otros monumentos levantados por: funcionarios públicos corruptos, pequeños empresarios avaros y explotadores, trabajadores mezquinos miopes y aprovechados, políticos regionales obedientes y oportunistas, políticos comunales para que hablar, frívolas estrellas fugaces televisivas, huasos macucos pechoños, ejecutivos de cuenta, banqueros, grandes empresarios, senadores, diputados poco honorables, inversores internacionales y especuladores de la bolsa.












