A mil
Buscabas escapar pero el nudo de tu garganta te hace tropezar. Tenes todo lo que queres sin querer todo lo que tenes y ahora vas por ahí al revés de la gente. Te fuiste sin decir, desparramando las canciones por la cama. Ahora ya no sé si cantas, mucho menos si alimentas el alma. Me dijiste que uno es reflejo de las decisiones que toma y ahora lo puedo ver. Somos victimas de las que no y nos queda entender que se terminó el cuento. Siempre hay un punto en que dejas de escribir aunque no sé si de sentir. Lo que le pertenece a cada uno no se divide pero no vuelve, lo que te guardas ni el tiempo lo resuelve. Habrá que empezar de cero y lejos está de ser consuelo pensar que la caída es parte del vuelo. Y quise evitarte caer sin saberme sostener, tomaste mi mano por última vez sin saber aceptar que un día de estos se podía terminar.
“Y no me queda claro que te hace feliz Y va tu corazón en llamas y a mil.”













