Bayou Sangriento (Sesión 8ª)
Miércoles 11 de noviembre de 2020. 19 horas. Junto al autobús escolar, pantanos alrededor de la plantación de las Archer, relativamente cerca de la isla del "Círculo del Pantano" y de Lafayette, Luisiana.
Tras conseguir destruir parte del Veve grabado en la roca que parecía mantener activos los cadáveres de la profesora y de los 4 niños del interior del autobús escolar, Eisenhorn comenzó a avanzar hacia el cuerpo sin vida de su compañero de caza Nadege. La bala disparada por Dean le había destrozado la cabeza desde el labio superior hacia arriba... El antiguo soldado cogió en brazos a su colega y lo llevó hacia su coche. No dijo palabra alguna. Aguantó las lágrimas como pudo. Ahora necesitaba planear su venganza. No sobre Dean, él había sido una mera marioneta poseído por el espíritu asociado al Veve. No, contra los que estuvieran en la isla. ¡Si la bruja de la que hablaban las Archer seguía con vida, él se encargaría de que ardiera, ella y todo lo que estuviera a su alrededor!
Se subió en su auto, colocando a Nadege en el asiento trasero. Arrancó el motor y salió corriendo hacia la noche que amenazaba lluvia y tormenta sobre ellos.
Elise estaba dolorida, aunque se había podido taponar más o menos la herida de bala cerca de su hombro derecho, seguía rabiando. Se pinchó un inyectable de morfina mientras sopesaba si intentar regresar a la plantación de las Archer para curar sus heridas y las de sus compañeros.
Paul recogió el dron, que seguía volando parado sobre el autobús escolar, en su mochila y se dirigió hacia su coche.
Dean guardó definitivamente su arma en el cinto, contrariado por todo lo que había ocurrido con Nadege.
Fran aprovechó el momento para darle un nuevo trago a su petaca con Bourbon, para sentirse un poco mejor.
Las primeras gotas se escaparon de las nubes, un par de relámpagos iluminaron el horizonte.
Y de repente, escucharon una tonadilla, una música que parecía venir de la zona donde habían dejado antes los coches... Y sonaba a un banjo tocando esta curiosa tonadilla:
Aunque aún tenían que investigar dentro del autobús para buscar alguna pista entre los cuerpos y en el supuesto asesino, el conductor, Elise decidió seguir aquel sonido acercándose hacia la zona frondosa donde antes habían aparcado ambos coches.
Dean la acompañó, a corta distancia, ya que la joven estaba herida y además su pie ortopédico no era lo mejor para maniobrar en aquel terreno embarrado y resbaladizo.
Fran intentó moverse con cierto sigilo hacia el sonido del banjo pero el barro no le dejó moverse tan silenciosamente como él hubiera querido, aún así avanzó hacia un lateral.
Paul aseguró bien el dron en su mochila y usó su tablet para conducir su coche-dron y dejarlo aparcado en el mismo sitio donde antes, lo bastante lejos de la orilla y de posibles crecidas de agua, empezaba a llover con algo más de intensidad, un "calabobos", y un par de relámpagos iluminaron de nuevo el horizonte.
Elise estuvo a punto de tropezar y caer, pero Dean la sostuvo. Fran fue despacio, intentando que no se le escuchara, algo por detrás de Elise y Dean. Paul aparcó el coche y continuó andando hacia donde se oía esa sonido.
Finalmente, Elise grabó con su teléfono móvil la melodía que salía de aquel banjo y finalmente se dio de bruces con un hombre anciano, delgado, afroamericano, con cabello canoso, ropas raídas, que estaba apoyado en un árbol cerca de la orilla mientras tocaba un viejo banjo con maestría...
Papa Legba tocando el banjo en una encrucijada en el pantano...
-¿San Pedro, el demonio o Papa Legba?
Elise carraspeó para que el anciano se fijara en ella. Él siguió tocando la canción, como si esperara que todos estuvieran allí junto a ellos. Dean se acercó junto a ella.
Fran llegó prácticamente al lugar pero se encontró de repente frente a él con un enorme perro negro muy delgado, con ojos amarillos que lo miró fijamente. El antiguo agente del FBI intentó no hacer ningún movimiento brusco y poco a poco siguió para reunirse con Dean y Elise.
El perro negro en el pantano.
Paul fue por el otro lado y se encontró con una gigantesca serpiente pitón blanca reptando por el suelo. También intentó no ponerla nerviosa ni atraer su atención y se dirigió todo lo rápido que pudo hasta donde estaban los demás junto al tipo del banjo.
La serpiente pitón blanca que encontró Paul Rodríguez...
Una vez los 4 Cazadores estuvieron cerca del hombre del banjo, éste dejó de tocar. Les miró y sonrió. Parecía amable, con un toque picarón en su mirada. Elise llevó la voz cantante en la conversación, preguntándole si él era San Pedro o el demonio. El hombre se limitó a decirle que dependiendo del momento o el lugar. Papa Legba era como se le solía denominar normalmente. Sabía porqué estaban allí. Elise le preguntó directamente por los niños desaparecidos y el hombre señaló hacia la zona por donde habían venido. Allí estaban algunos... el resto estaban en la isla. Aún estaban con vida, pero cada vez quedaban menos. Los usaban para alimentar a algo bajo aquellas aguas cenagosas en la laguna de la isla.
Quisieron ahondar más pero Papa Legba les dijo que normalmente cuando alguien se encontraba con él era porque deseaba algo de él, quizás respuestas a preguntas como ellos, o algún don como la fama y el reconocimiento en su carrera musical,... Para esas cosas él solía adoptar la figura del diablo y ofrecer un reto musical, si el otro ganaba le entregaba lo que hubieran acordado durante un buen tiempo, aunque normalmente luego debía regresar a su servicio al morir... Como ninguno de los presentes era ducho en las artes musicales, Papa Legba le ofreció otra posibilidad a Elise: a cambio de su alma, al morir por supuesto, él le respondería a cualquier cosa que le preguntara...
Fran estuvo un rato pensando acerca de si aquel tipo sería realmente Papa Legba. Recordó que le gustaba ser honrado con caramelos o dulces, café negro fuerte, puros, etc. Se acercó a él y le ofreció beber de su petaca de Bourbon. El anciano la olió y le dio un trago, agradeciendo su gesto al ex-agente del FBI.
Tras mucho pensárselo, y viendo que realmente lo que ocurriera sería una vez ella estuviera muerta, Elise finalmente aceptó el trato y aceptó. Sellaron el acuerdo escupiendo en sus respectivas manos y luego estrechándoselas.
Sobre quién estaba detrás de todo aquello, había varias personas involucradas, todas con el mismo fin: evitar que aquello que dormía bajo esas aguas de la laguna en la isla despertara y provocara el caos y la destrucción absoluta en aquel Estado...
Elise le preguntó acerca del origen de las criaturas de sombras y porqué parecía que estaban siempre donde estaba ella... El anciano le dijo que no era a él a quién debía preguntárselo, sino a Dean... pero aquello era algo que éste aún no había averiguado, por lo que podrían considerarlo un pequeño spoiler.
Tras divagar un rato, finalmente comenzó a llover con mucha más fuerza, los relámpagos estaban cayendo ya sobre ellos prácticamente.
La tormenta llega al bayou...
Se despidieron de Papa Legba y regresaron corriendo tras la vegetación frondosa hacia donde estaba aparcado el coche de Paul. Cual fue su sorpresa al llegar y no verlo y sí un extraño local de madera en lo que parecía ser un cruce de caminos que se perdía en la oscuridad de la noche hacia cualquier dirección. Un cartel de neón brillaba con un nombre en él: "CROSSROADS" (LA ENCRUCIJADA).
-Bienvenidos a "La Encrucijada".
"La Encrucijada" ante los Cazadores...
La lluvia seguía cayendo con fuerza, los relámpagos iluminaban el cielo. Por lo que vieron estaban en otro lado, ninguno de esos caminos parecían regresar a donde estaba el coche de Paul o el autobús escolar o la orilla desde donde pudieron ver la isla donde estarían los niños... Era como si de repente hubieran viajado a otro lugar. Paul sacó su tablet e intentó contactar con el coche. Localizó sin problemas su dron en la mochila que llevaba a su espalda, pero ni rastro del coche. Y al intentar usar el GPS para ver dónde estaban, por mucho que alejaba la zona para tener una imagen menos definida de los alrededores por si encontraba algo que pudiera guiarles, menos conseguía saber dónde estaban. Conociendo la leyenda, sin duda estaban en el cruce de caminos donde se suponía que aparecía el diablo a tentar a los viajeros.
Intentando no calarse más, entraron por la puerta. Estaban en lo que parecía ser el hall de un local, unas puertas dobles y grandes se veían ante ellos, y un atril con un hombre asiático de mediana edad muy bien vestido que se acercó al verles entrar, dándoles la bienvenida y preguntándoles sus nombres para comprobar si tenían la reserva de su mesa ya lista...
Tras dar los cuatro nombres les dijo que había una mesa para ellos para 5 personas. La quinta aún no se había presentado, pero si querían esperarle dentro... El hombre hizo ademán de dejarles pasar. Dentro tendrían comida y bebida a raudales y buena música. Les dio la bienvenida a "La Encrucijada".
Al traspasar las puertas vieron que se encontraban en un enorme club nocturno de jazz típico de la década de 1930, tras la Ley Seca. Había mesas con mucha gente sentada, una enorme lámpara de araña sobre el escenario donde una orquesta parecía estar a punto de tocar algo.
El enorme interior del club nocturno...
Entre todo aquel gentío, una hermosa y simpática camarera rubia con ojos azules se aproximó a los 4 y tras preguntarles sus nombres les dirigió hacia una mesa de 5 personas en la parte central del local. Veían muy bien el escenario desde allí. La chica, que se llamaba Candy, les ofreció tomar algo tanto de comer como de beber mientras esperaban al quinto comensal de su mesa. Por cierto, los servicios a las mesas se detenían entre las actuaciones, el gerente del local era bastante estricto con aquello, quería que el público disfrutara de todas y cada una de las actuaciones sin verse molestado por nadie. Sobre el gerente, solo les podía decir que en ese instante no estaba por allí, viajaba mucho... Tomó nota de todo lo que le encargaron, tanto de comer como de beber (incluyendo un intento de trampa por parte de Paul para saber si realmente estaban en los 1930s y una botella de ron y puros habanos para Fran) y se marchó con una sonrisa.
Candy, la camarera asignada a la mesa de los Cazadores...
Las luces del local parpadearon un par de veces y se apagaron, quedando tan solo la iluminación del escenario. Un cañón de luz apuntó a un hombre afroamericano de elevada edad que comenzó a cantar una desgarrada canción con su peculiar voz, mientras un grupo de músicos de jazz le acompañaban.
La letra de la canción decía así:
I got idea man
You take me for the walk
Under the sycamore trees
The dark trees that blow, baby
In the dark trees that blow
And i'll see you
And you'll see me
And i'll see you in the branches that blow
In the breeze
I'll see you in the trees
I'll see you in the trees
Under the sycamore trees
And i'll see you
And you'll see me
And i'll see you in the branches that blow
In the breeze
I'll see you in the trees
I'll see you in the trees
Under the sycamore trees
Y su traducción a la lengua de Cervantes:
Tengo una idea, tío.
Me llevas a pasear.
Bajo los sicómoros.
Los árboles oscuros que soplan, nena.
En los árboles oscuros que soplan.
Y te veré.
Y tú me verás.
Y te veré en las ramas que soplan.
En la brisa.
Te veré en los árboles.
Te veré en los árboles.
Bajo los sicómoros.
Y te veré.
Y tú me verás.
Y te veré en las ramas que soplan.
En la brisa.
Te veré en los árboles.
Te veré en los árboles.
Bajo los sicómoros.
Las luces enseguida de encendieron. El escenario estaba totalmente vacío. La gente hablaba sin problemas, los camareros empezaron a llevar bebidas y comidas a las mesas. Candy apareció casi al instante con las bebidas de todos y algo de comer. Trajo también una botella de ron y unos puros habanos que Fran se guardó en el bolsillo interior de su chaqueta.
En cuanto Elise probó la comida y la bebida sintió que sus heridas mejoraban, al menos las menos graves... Los demás la imitaron, sintiéndose bastante mejor.
De repente, proveniente de una mesa cercana, un hombre cogió la silla que estaba aún vacía en la mesa y sin mediar palabra se sentó en ella. Al mirar de quién se trataba todos enmudecieron por la emoción: ¡era Nadege!
Nadege en "La Encrucijada"...
El viejo Cazador prácticamente estaba igual que antes del disparo que le voló buena parte de la cara. Tan solo había algo nuevo en él: sus ojos, ahora eran casi blancos, de un azul muy ténue...
Se alegró mucho de verles, llevaba allí ni sabía el tiempo. En aquel lugar no existía ni el tiempo ni el espacio, estaba conectado a todo lugar y época. Parecía que Papa Legba estaba encandilado con la época del inicio del Jazz y mantenía aquel lugar con ese aspecto tan curioso. Respecto a porqué estaba allí, él también hizo un pacto de servidumbre con él cuando era joven a cambio de su ayuda y sería uno de sus empleados en la otra vida... y allí estaba. Se alegró que Elise hubiera aceptado también el trato con él.
Respecto de aquel sitio, era un cruce de caminos, una encrucijada pero vista desde una perspectiva algo más moderna. La mayoría de las personas que estaban en el club eran como él, tenían sus mismos ojos, en algún momento hicieron un trato con Papa Legba o fueron castigados por él o simplemente deseaba divertirse a su costa... Pero también había personas como ellos, con los ojos normales, y que podían estar allí por algún motivo. Eso sí, a veces estaban en épocas diferentes, por lo que poder interactuar con ellos se podía hacer imposible...
Suponía que llevaba allí varias semanas desde que Dean le mató (no le guardaba ningún rencor, sabía lo que había pasado) y había aprovechado para investigar desde allí algunos asuntos como la isla y el "Círculo del Pantano".
Candy regresó y dejó las últimas comandas en la mesa. Le recordó a Nadege que solo podría estar hablando con los demás Cazadores hasta la siguiente actuación musical, después debería regresar a su puesto de trabajo... La chica les dijo que habían personas interesantes entre el público, algunos como ellos y otros como Nadege. Si tenían la oportunidad sería buena idea que echaran un vistazo por si conocían a alguien... Tras esto, se marchó a seguir atendiendo más mesas.
-La isla y el "Círculo del Pantano".
Nadege empezó hablándoles de la isla al respecto de lo que había allí y él había estado investigando desde que llegara a aquel lugar.
"Hay algo allí, dormido bajo las aguas de la laguna que rodea la isla. Algo antiguo, diabólico y con un apetito voraz e insaciable. Siguió a los Acadianos (los Cajun) desde su exilio al ser expulsados por los británicos en 1755 de las tierras de Nueva Escocia (Canadá) hasta que se asentaron finalmente en los pantanos de Luisiana. ¿De dónde sale esa criatura? Quizás vino con los vikingos, y tal vez fuera la razón por la que no se extendieron por aquellos territorios al dejarla allí varada... Al llegar a Luisiana, el apetito de la criatura era tan grande que las comunidades locales no supieron qué hacer, pese a que los Cajun seguían entregándole sacrificios de sangre periódicos a la cosa que habitaba bajo aquellas aguas.
La anciana criatura bajo las aguas...
Un grupo de hechiceras vudú, Mambo según su propia terminología, a finales del siglo XVIII, se unieron con la intención de buscar una solución que acabara con las muertes y desapariciones en toda aquella zona: "Sek Marekaj La" en criollo haitiano, o "le Cercle des Marais" en francés, o "the Swamp Circle" en inglés, o "el Círculo del Pantano" en español.
Las fundadoras del "Círculo del Pantano".
Una de ellas, la más fuerte y, según se decía, favorita del Barón Samedi, se introdujo en la guarida submarina de la criatura (usando a las Loas del agua para protegerse) y allí llegaron a un acuerdo...
La más poderosa de las Mambo vudú del "Círculo del Pantano".
Cuando la Mambo vudú salió de la guarida submarina en las aguas pantanosas de la criatura regresó cambiada: a imagen y semejanza de la criatura sumergida. Había averiguado que ese ser era muy anciano y que la sangre derramada de los sacrificios de humanos o animales no la nutría con tanta facilidad como antes. Por ese motivo cada vez necesitaba más y más sangre sacrificada ya que su hambre regresaba con más intensidad y más rápidamente. Las Loas, especialmente el Barón Samedi como señor de la familia Ghede (los Loas asignados a la muerte y al sexo principalmente), le dijeron que la sangre de los "Fríos", lo que era en realidad esa criatura sumergida (y ahora ella misma) podría nutrir más y mejor a la anciana monstruosidad. Así surgió la primera Reina Bruja Vudú del "Circulo del Pantano".
Así, ella empezó a alimentarse de la sangre de otros miembros del "Círculo del Pantano", entregada voluntariamente, y que luego ella usaba para alimentar a la anciana criatura una vez procesada místicamente en su cuerpo de no-muerta. Vertía esta sangre de "Frío" directamente en las aguas y la anciana criatura se fue apaciguando poco a poco.
La primera Reina Bruja Vudú del Círculo del Pantano alimentando con su Vitae a la anciana criatura bajo las aguas.
Durante el inicio del siglo XIX los sacrificios se fueron llevando a cabo con cierta normalidad, el número de fieles en el "Círculo del Pantano" se incrementó, hasta llegar a las decenas de miembros. La Reina Bruja Vudú transmitió a otra de las fundadoras del "Círculo" la maldición de los "Fríos", ella se retiraría a la guarida submarina de la anciana criatura durante un tiempo, vigilando su sueño, ya que parecía que cada vez pasaba más tiempo inactiva bajo las aguas del pantano...
Su sustituta, la segunda Reina Bruja Vudú, fue la que comenzó a expandir el culto entre los creyentes del vudú de las zonas cercanas, ayudándoles pero pidiendo cada cierto tiempo sacrificios de sangre voluntaria para alimentarse ella y, después, a la vieja criatura durmiente.
La segunda Reina Bruja Vudú, ocultando su rostro deforme por la maldición de los "Fríos"...
Veinte años después entregó la maldición de los "Fríos" a otra de las mambo vudú, reuniéndose ella también en el refugio subacuático de la anciana criatura junto a su predecesora.
De esta tercera Reina Bruja Vudú se tienen pocos datos, uno de los más importantes es que era miembro de la familia Archer. Y que cometió un error del que se arrepentiría el resto de su no-vida: conoció y dejó que una hermosa bruja vudú proveniente de otro lugar, Nueva Orleans, llamada Marie Camton, se uniera al "Círculo".
La tercera Reina Bruja Vudú del "Círculo del Pantano", miembro de la familia Archer...
Había algunos miembros del culto que conocían a Marie de su tiempo en Haití, de donde ella provenía también antes de la revuelta de los esclavos, y no se fiaban de ella, hablando mal sobre ella al resto del "Círculo". Pero Maria usó su labia, y su belleza, para apartarlos de la primera fila del culto e ir eliminándolos poco a poco mediante los sacrificios humanos para conseguir sangre de cara a seguir alimentando a la anciana criatura bajo las aguas pantanosas. De igual manera, ya sin nadie que pudiera seguir envenenando el oído de la Reina Bruja Vudú, Marie la convenció para que le diera el regalo de los "Fríos" (así lo vio ella, como un regalo) Mantuvo a la tercera Reina Bruja Vudú a su lado durante cierto tiempo, hasta que finalmente una noche simplemente desapareció...
Con Marie Camton el "Círculo" se expandió, con docenas de miembros que obedecían sus meros deseos, otorgó arbitrariamente el don de los "Fríos" a modo de premio por la lealtad al culto y a ella misma. Con más seres no-muertos, era más fácil alimentar con su Vitae a la criatura bajo las aguas cenagosas, pero la sed de sangre de ellos se hizo mucho mayor, exigiendo más víctimas, en su mayoría personas perdidas en los pantanos o viajantes que tenían la mala fortuna de acabar allí. De vez en cuando los Cajun entregaban algún niño o anciano a modo de sacrificio para que les dejaran en paz... En lo que quedó de siglo XIX la anciana no despertó de su lecho bajo el pantano, pero regularmente se le entregaba sangre de los "Fríos" a las aguas para saciarla y así mantenerla en su sueño, dormida... Toda esta Vitae afectó al ecosistema, haciendo que algunos animales mutaran de manera monstruosa. Vinculados por esa sangre a los "Fríos", se convirtieron en sus protectores...
Marie Camton, la cuarta y, se supone, última Reina Bruja Vudú del "Círculo del Pantano"...
Llegó el siglo XX y parecía que el poder de Marie Camton no podía ser mayor... Aunque en ello se equivocó. Intentó atraer a una mujer, una poderosa mambo vudú blanca, pero fracasó. Poco tiempo después, cuando aquella mujer murió por la malaria en el Convento de las Ursulinas, buscó otras que pudieran ser así de poderosas pero no encontró ninguna con ese grado de poder en su interior.
Tuvo que esperar hasta la noche de Navidad de 1925 cuando ÉL regresó a Nueva Orleans..."
-El detective y la bruja: el fin del "Círculo del Pantano".
Nadege señaló a una mesa más o menos cercana. En ella había dos personas, un hombre y una mujer.
El hombre tendría unos treinta y pico años, cabello castaño rojizo, ojos de un verde muy intenso, casi brillaban con aquellas luces, piel pecosa y pálida, y vestía ropa algo anticuada, como un detective de los 1920s o 1930s.
La mujer tendría veintipocos años, piel tostada, cabello oscuro largo, ojos marrones, guapa, maquillada en tonos oscuros aunque sutiles, vestía ropa de cuero ajustada con un buen escote y algún pequeño tatuaje se podía discernir en su piel.
La joven mujer acompañando al detective...
Charlaban entre ellos, sus gestos parecían amigables, aunque se notaba que no estaban del todo cómodos allí. Sin duda había una cierta atracción mutua, por como se miraban sutilmente el uno a la otra y viceversa, pero se mantenían separados y sin tocarse.
"Ese hombre de ahí se llama Jacques Lafayette, aunque hoy en día usa otro nombre. Nacido en una familia criolla católica, herederos del nombre del general francés Lafayette (uno de los héroes de la Guerra de la Independencia Americana junto al español Bernardo de Gálvez), vinculados a la política. Pero los dos hijos menores, los mellizos Marie Louise y Jacques Francis, eran diferentes al resto de la familia Lafayette. Desde bien niña, su hermana se relacionó con las gentes del vudú, arrastrando en todas sus travesuras y aventuras a su hermano menor el apocado Jacques. Al cumplir los 15 años Marie Louise ya era una Mambo Vudú, y además blanca... tal era su poder. Pero su familia, buscando el patriarca ganar las elecciones a Gobernador de Luisiana en 1916, intentó controlar a la joven. Cuando la chica se quedó embarazada de un hombre libre de color, la encerraron en el Convento de las Ursulinas, obligando a Jacques a ingresar en la corrupta policía de Nueva Orleans. Ella moriría poco tiempo después, tras dar a luz a su bastardo (del que nunca más se supo), de unas fiebres asociadas con la malaria.
Jacques pasó por un momento terrible en lo personal a causa de la muerte de su hermana melliza, tanto que llegó a buscar su casi autodestrucción en los tugurios de mala muerte de Storyville, ahogando sus penas en alcohol, drogas y sexo...
Tras ser malherido durante la investigación de un caso muy complejo en 1919, los crímenes del "Asesino del Jazz", Jacques abandonó la policía tras enfrentarse a su familia por lo ocurrido con su hermana y dejó la ciudad. Abrió una agencia de detectives en 1920 en Boston, Massachussets.
Allí empezó a colaborar con un anticuario inglés y un pastor texano, investigando extraños casos en Providence, hasta inicios de 1925... Vio cosas que le hicieron plantearse muchas cosas de su existencia.
Regresó a Nueva Orleans a mediados de 1925, tras pasar 6 meses en un sanatorio mental, con su salud física y mental muy mermadas. Abrió una nueva agencia de detectives en el Barrio Francés, en Pirate's Alley, en el lateral de la Catedral de St. Louis.
Investigando un caso de desaparición en los pantanos cercanos a Baton Rouge, conoció a una hermosa dama: Marie Camton. Ella le ayudó con parte de su investigación, con pistas más o menos fiables. Hasta que el 25 de diciembre de 1925 llegó a la isla del "Círculo del Pantano" buscando a la persona desaparecida, pero su destino quedó allí sellado.
Marie vio algo en aquel hombre que le hizo intentar someterlo a su voluntad. Desconocía que era el mellizo de Marie Louise Lafayette, a quién había intentado atraer años antes. Le otorgó la maldición de los "Fríos", controlando su mente con su propia sangre vampírica. Le hizo partícipe de todas sus decisiones en el "Círculo", tanto del culto vudú como de los sacrificios de sangre para mantener a la que descansaba bajo las aguas pantanosas dormida...
Durante 10 años Jacques sufrió la falta de voluntad, fue una marioneta en manos de Marie. Hasta que una noche a finales del verano de 1935 un relámpago cayó en la isla, cerca de donde mantenían el templo vudú y las llamas resultantes bastaron para que Jacques actuara: dejó que el fuego se extendiera sin control por todas partes, avivándolo con todo lo que pudo encontrar.
Lafayette dejando que las llamas se extendieran...
Todos los "Fríos" perecieron en aquel infierno de fuego desatado y Jacques no salvó a Marie, que quedó atrapada entre las llamas... Pudo oír sus gritos de dolor mientras el fuego ardía en sus ropas y su cabello. El detective nunca miró atrás...
Marie Camton a punto de perecer en el incendio, rodeada por las llamas...
Por supuesto, tras cerrar su agencia de detectives, Jacques abandonó Luisiana en un buque mercante que salió del puerto de Nueva Orleans a principios de febrero de 1936 y acabó en España a finales de julio de 1936, con la guerra civil ya empezada... Pero eso ya es otra historia, que deberá ser contada en otra ocasión.
¿Por qué está aquí esta noche? Está investigando un caso a finales de 2021, relacionado con un suceso de su pasado. La chica que le acompaña es una estríper, involucrada en el caso, pero también es una bruja. Ambos empezarán a colaborar y..."
De repente Nadege se vio interrumpido por la aparición súbita, no había nadie y de repente lo hubo, de una jovencita con trenzas y ojos casi de color violeta. Aparentaba unos 13 o 14 años... Elise la reconoció, era la niña que ya había visto en 2 ocasiones, en el callejón con las criaturas de oscuridad al lado de "The Court of Two Sisters"; y en el colegio de St. Michael Special School, cuando se recuperó en la enfermería del gas narcótico... Era Nimué, pero más mayor que las otras veces que la había visto.
Nimué, la enigmática niña (ahora con 13-14 años)
Nadege la saludó afectuosamente y se la presentó a los Cazadores. La chica parecía tímida, pero fue educada con todos ellos, especialmente con Elise, a la que ya conocía. El anciano les dijo que la chica había sido una gran ayuda para él mientras estuvo allí, tenía algún tipo de relación con el gerente (familia, amigos,...) y le permitía estar allí de vez en cuando si no molestaba a los trabajadores del lugar.
Nimué le dijo a Nadege que "ella" estaba a punto de cantar, y ya sabía lo que eso significaba. Con tristeza asintió, como les había dicho antes solo podía estar con ellos en el espacio entre actuaciones, debía regresar a sus quehaceres. Elise se despidió de él, diciéndole que antes o después se verían por allí ya que ella también había pactado con Papa Legba servirle tras su fallecimiento... Les recordó que observaran entre las personas que había en el público, habría sin duda algunos que les podrían parecer muy interesantes... pero deberían elegir bien ya que solo tendrían tiempo para hablar con uno de ellos entre actuación y actuación... Su tiempo allí era más limitado que el suyo propio, ya que deberían marcharse por su seguridad... ¡Aún estaban vivos y aquel lugar era realmente para muertos!
-La siguiente actuación: "Tonight"
Las luces se apagaron y el escenario se encendió, había una banda de jazz tocando y un rayo de luz se posó sobre una joven de unos 22 o 23 años, con cabello oscuro y largo, con ojos verdes brillantes, y un vestido de noche negro escotado que comenzó a cantar al compás de una melodía casi hipnótica...
Nadege se sentó y observó a la joven cantar. Sus compañeros le miraron de reojo y les pareció observar con aquella falta de luz y las luces del escenario que su rostro ahora era el horrendo amasijo de carne resultante del disparo de Dean que lo mató...
Tonight
I found you on the shore
The one that I adore
And with the tide I'll steal you away
Tonight
I'll lose you to the waves
I'll watch you slip away
I'll lead you to your watery grave
Tonight
Just like the others
Tonight
Maybe forever
Tonight
O tonight
Can we do it again?
And I will always love you
And I will never cease
And tonight we'll be together
I feel so far away
Y su traducción a la lengua de Cervantes:
Esta noche
Te encontré en la orilla
A la que adoro
Y con la marea te robaré
Esta noche
Te perderé en las olas
Te veré alejarte
Te guiaré a tu tumba acuática
Esta noche
Igual que los demás
Esta noche
Quizás para siempre
Esta noche
O esta noche
¿Podemos hacerlo de nuevo?
Y siempre te amaré
Y nunca dejaré de amarte
Y esta noche estaremos juntos
Me siento tan lejos
Mientras la escuchaban cantar, a alguno de los Cazadores les pareció que había cierto parecido físico entre la niña, Nimué, esa cantante del escenario, e incluso la joven morena sentada junto al detective en la mesa cercana... Físicamente las 3 mujeres eran idénticas, aunque con edades distintas: 13-14 Nimué, 20-21 la mujer de la mesa del detective, 22-23 la cantante. Y se diferenciaban principalmente por el color de sus ojos. Nimué los tenía violeta, pero la cantante tenía el mismo tono de color que el detective, verde brillante...
Todos esos pensamientos cesaron junto con la canción. El público aplaudió, las luces del local volvieron a encenderse mientras que las del escenario se apagaban. No había ni rastro de los músicos o de aquella mujer de ojos verdes, ni tampoco de Nimué o de Nadege...
-Caras conocidas entre el público.
Se levantaron de la mesa y echaron un vistazo a todos los presentes. Además de la mesa donde estaban sentados el detective y la mujer, encontraron otras caras conocidas:
Elise se encontró con Felch, el "Crepuscular" que acompañaba a Eileen, la chica asiática de pelo azul, durante la transacción de compra de sus "chochitos" en la Plaza de España en NOLA. Aunque lo vio morir a manos del tal Philippe Gaston en la casa abandonada hasta donde les siguieron parecía estar perfectamente, tan solo sus ojos eran de un azul casi blanco, como los de Nadege...
Fran vió a alguien que no pensaba volver a ver en su vida: Marti, su colega del FBI y la persona que le mostró todo lo que ocurría realmente en aquel Mundo de Tinieblas que habitaban. Marti fue asesinado, pero le dejó un cajón con una gran cantidad de archivos, informes y manuales sustraídos del FBI con el que había podido llevar a cabo sus investigaciones sobre lo oculto. El hombre tambíen tenía los ojos como Nadege...
Paul vio a un grupo de personas, no tardó en identificarles: el capitán Servet y su equipo del SWAT de Nueva York al que él perteneció y del que acabó siendo el único superviviente... Pero también vio a otra persona entre el público: Chantal Deveraux, la bailarina exótica que solía llevar en su coche a su club, el Diamond's Club, y que encontraron muerta por exanguinación hacía poco. En ambos casos, todos tenían los mismos ojos que Nadege...
Dean vio a Jian Xan Do, el líder de la célula de Cazadores en China con quién estuvo colaborando un tiempo y el que le entregó su Colt Peacemaker antes de morir... Pero también vio a alguien que le rompió el corazón, aunque realmente deseara poder hablar con ella una última vez: su esposa Heather. Los dos tenían los mismos ojos que Nadege...
Decidieron separarse y hablar con cada uno de los que pudieran, ya que el tiempo apremiaba.
Aunque estuvo tentada en dirigirse a hablar con el detective Lafayette y su hermosa acompañante, finalmente Elise se decantó por hablar con el "Crepuscular".
Felch, el "Crepuscular", en la "Encrucijada".
Elise se acercó hasta su mesa. Felch estaba sentado solo, con varios platos sucios y varias copas casi terminadas sobre el mantel. Tenía el mismo aspecto que la vez que se vieron en el parque, pálido, con quemaduras en la frente y el rostro. Solo sus extraños ojos azules claros delataban que no era exactamente quién la ingeniera química había conocido.
Al principio no reconoció a Elise, pero tras intercambiar un par de palabras la recordó. No sabía porqué estaba allí, pero lo estaba. Lo último que recordó fue cuando ardió con la intención de llevarse por delante al Sheriff Gaston y a sus hombres durante el asalto a su casa...
Elise quería saber sobre él y Eileen, qué tenían que ver con la desaparición de los 25 niños. Él le dijo que nada de nada. Se habían enterado, era un jugoso rumor que corría entre los "Crepusculares", y todos ellos odiaban al Sheriff de la ciudad, que hacía redadas en contra de ellos y sus acciones en la escena de la Sangre en Nueva Orleans.
Respecto de esa escena de la Sangre, Elise le preguntó qué era lo que hacían. Él le dijo que ellos, los "Crepusculares" eran lo más bajo entre la sociedad de los "Cuerpos Neutros" o "chupópteros" o como demonios los llamaran a los chupasangres. Les temían y odiaban por una antigua profecía en su biblia personal. Así que en muchos sitios se les eliminaba o esclavizaba simplemente por existir. Los "Crepusculares" eran muchas veces poco más que personas normales con alguna habilidad o poder extra. Había incluso quien podía caminar bajo la luz del sol sin más que una molestia y un bronceado casi instantáneo. Ellos habían desarrollado una serie de experimentos, lo que denominaban "Alquimia de Sangre Débil" que les permitía crear fórmulas (y compartirlas o intercambiarlas) que en muchos casos les permitían imitar los poderes de otros chupasangres o incluso crear ellos mismos rituales y poderes totalmente nuevos... Para ello solían necesitar sangre, sangre especial (o por su tipo o por su carga emocional) y había una empresa que se encargaba de suministrar esos tipos de sangre por un módico precio. Eileen y él solían hacer encargos para esa empresa, llamada "Sistema Circulatorio", le suministraban sangre o personas con una serie de características que ellos necesitaban y a cambio les pagaban con el tipo de sangre que él precisaba para sus fórmulas alquímicas.
Elise estaba interesada en aquella escena de la Sangre, y en contactar con ese "Sistema Circulatorio". Felch le deseó buena suerte, seguramente acabaría desangrada en alguna cuneta. Respecto de la empresa, podría intentar contactar con ellos en el Muelle 12 del puerto de Nueva Orleans...
Felch parecía satisfecho, sabía que sus fórmulas pese a haber sido destruidas seguramente por el Sheriff y su gente aquella noche, estaban en boca de todos, ellos las habían subido a ciertos servidores donde otros "Crepusculares" intercambiaban conocimientos. Además, ellos mismos esperaban la próxima tormenta de fuego...
Elise había oído antes esas palabras. Felch le dijo que él y sus compañeros se habían unido recientemente a un grupo de chupópteros que les respetaban e incluso animaban a desarrollar su Alquimia de Sangre como un nuevo tipo de religión... En un tiempo empezaría la Tormenta de Fuego y acabarían con todos los chupópteros de la ciudad a sangre y fuego... La Espada de Caín estaba infiltrándose en todos los segmentos de la ciudad, delante de las narices de la Torre de Marfil... Cuando se quisieran dar cuenta ya sería demasiado tarde...
Con todo aquello, Elise observó al resto de sus compañeros. Esperaba que tuvieran más suerte que ella.
Fran se acercará armándose de valor, echando un buen trago de su petaca de bourbon. En la mesa, Marti estará bebiendo un vaso de whiskey con hielo, ni rastro de comida en su mesa.
Marti, el viejo compañero de Caza de Fran, en "La Encrucijada".
Marti se alegró mucho de ver a su viejo amigo, levantándose para darle un abrazo y un par de palmotadas en su espalda. Le invitó a sentarse con él. Le preguntó cómo estaba, si la Caza le estaba yendo bien y si tenía las espaldas cubiertas. Inevitablemente surgió el nombre de Samantha en la conversación.
Marti le dijo que tuviera mucho cuidado con ella. Era una eficiente agente del FBI pero su lealtad estaba realmente con otra facción dentro de la organización, el SAD (División de Asuntos Especiales) Esa gente investigaba activamente sobre los vampiros, y no dudarían en utilizarle hasta que le exprimieran para luego dejarle tirado... más o menos lo que le ocurrió a él.
Le preguntó por la base de datos en papel que le había dejado, si le había sido de utilidad. Esperó que la tuviera a buen recaudo y no dijera a nadie que la poseía, el FBI y sus aliados harían cualquier cosas por ponerle las manos encima. Había varias carpetas con datos sobre los vampiros que había llegado a identificar o de los que sospechaba, esperaba que le sirvieran en su cometido.
De todos modos, había una base de datos más completa, una biblioteca online oculta en la Dark Web, a la que podría acceder desde un lugar oculto. Allí se encontraba un lápiz USB que le permitiría acceder desde cualquier sitio online a dichos datos, y era muy completa y exhaustiva... Si estaba interesado, le daría la dirección de donde tenía que buscarlo. Fran aceptó, por supuesto.
Marti le dijo que no se fiara de nadie. Y mucho menos de Sam... Respecto de los 25 niños desaparecidos, no podía decirle gran cosa, pero si era un encargo de ella, seguro que había intereses ocultos en que fueran encontrados. Debía informarle de lo justo y necesario a Sam, nada más...
El ex-agente del FBI miró hacia el resto de sus compañeros, a ver cómo les iba a ellos.
-Paul y el capitán Servet del SWAT.
Paul dudó durante unos instantes. No sabía si acercarse a hablar con Chantal y averiguar de su boca quién la mató... pero al ver a su viejo capitán, decidió acercarse y hablar con él una última vez.
El capitán Servet del SWAT de la Policía de Nueva York, en la "Encrucijada".
Al llegar a la mesa se quedó mirando al grupo de 6 hombres, vestidos con sus uniformes de SWAT, cascos y pasamontañas incluidos, con sus armas listas para entrar en acción. Les recordaba a todos y cada uno de ellos. Fueron una familia durante un tiempo...
El capitán Servet se levantó, dando afectuosamente la mano a Paul y pidiendo que se sentara con él. Había varios platos amontonados y vasos vacíos, sin duda los 7 habían estado disfrutando de una comida allí. Los ojos azul claro del capitán le llamaron la atención, en vida Servet los había tenido verdes con una manchita marrón en el centro...
Paul fue al grano, quería saber si Servet recordaba o había llegado a intuir quién le mató... Había sido el único superviviente de la masacre contra aquella extraña criatura que acabó con los otros 6 miembros del equipo SWAT, quedando Servet malherido pero vivo y Paul escapando por los pelos y grabándolo todo con su dron. El capitán sabía perfectamente quién era la persona que había acabado con él, y esperaba que Paul tuviera mucho cuidado a partir de ese momento con ella: se trataba de la psicóloga de la Policía, Madeleine de la Cruz. Y sí, fue ella directamente la que fue hasta el hospital y usó algo en el suero que alimentaba al capitán, que propició su propia muerte.
Paul quedó muy sorprendido ante esto, ella había sido la que le había tratado durante su recuperación y le había invitado a marcharse a Nueva Orleans... ¿Significaba eso que ella también estaba esperando la ocasión para acabar con él o el borrado de las cintas fue suficiente?
Servet le dijo que ya tenía a Madeleine en el punto de mira incluso antes del suceso que acabó con su equipo. Había pruebas de que estaba colaborando con un traficante de armas en Queens, un tal Alberto Giovanni...
Paul le preguntó acerca de la desaparición de los 25 niños y Servet poco le pudo decir al respecto. Le dijo que habían averiguado recientemente que salvar a los niños podría poner en peligro a mucha gente ya que les estaban utilizando para impedir que una criatura antigua y peligrosa se alzara de nuevo...
Servet le recomendó que no se agobiara, que hiciera lo que pensara que era justo, y que se centrara en el ahora. Lo que pudiera ocurrir, o no, en el futuro era algo que ya vería, pero no debía pensar en futuribles. Lo importante era el ahora. Y salvar a esos niños, probablemente lo que un buen policía, y una buena persona como Paul, debería hacer...
Paul miró al resto de sus compañeros, esperando que ellos encontraran alguna pista más...
Dean dudó unos segundos. Si su viejo colega Jian estaba allí, probablemente podría decirle alguna cosa sobre su Colt Peacemaker (a fin de cuentas, él lo diseñó) pero por otro lado, ver a Heather, su amada esposa, después de tanto tiempo...
Se acercó a donde estaba ella, sentándose sin mediar permiso previo. Heather estaba tan hermosa como siempre, pero Dean no podía evitar verla ensangrentada, como cuando llegó a la casa y encontró su cadáver mutilado...
Heather Winchester, esposa de Dean, madre de Samuel, en "La Encrucijada".
"Hola cariño, voy a ir al grano, no hay mucho tiempo..." le dijo Dean. Ella le miró con sus ojos ahora azul claro en lugar de los suyos verdes de antaño.
Dean parecía tener muy claro lo que deseaba saber de su esposa, como si hubiera hecho una lista desde su muerte y la hubiera memorizado...
Le preguntó primero por el mensaje que se encontró en la pared de su salón, escrito con carbón:
“Despertamos lo que dormía bajo la casa.”
Ella le dijo que abajo tan solo estaba la Oscuridad, y que ella había tenido sueños con ella desde hacía un tiempo atrás, pero con todo lo que Dean tenía con la parroquia, no quiso molestarle por lo que ella pensaba que eran simples pesadillas.
Le preguntó acerca de su hijo, Samuel, si sabía dónde estaba, o si alguien le estaba poseyendo y cómo podría liberarle. Heather le dijo que hacía tiempo que Samuel había caído bajo la influencia de un extraño grupo de personas. Recordaba que había venido de Chicago con una libretita negra y una peculiar cadena de plata al cuello con una medalla en la que había la silueta en relieve de un hombre con un agujero en su pecho... Intentó mirar la libretita, pero parecía escrita en otro idioma, uno que no se parecía a ninguno que ella conociera. Tan solo recordaba haber visto unas palabras que más o menos le habían parecido inteligibles al estar escritas en lápiz en la primera hoja con caracteres latinos con la letra de Sameul:
Al hablar con Samuel sobre aquella libreta o la cadena con la medalla, tan solo le dijo que había conocido a una persona interesante, un rabino llamado Michalis Basaras en Chicago...
Ella desconocía si realmente los que la habían matado a ella y raptado a Samuel querían situar a Dean en la posición en la que estaba actualmente, como un Cazador Marcial movido por la Venganza, tal y como él le preguntó.
Le preguntó si ella sabía quién la había matado y raptado a Samuel, en caso de ser el mismo... Calló durante unos segundos, hasta que finalmente le dijo que sabía quién había sido en ambos casos... Samuel la mató. Él lo hizo. E hizo todo lo que Dean encontró en la casa cuando llegó, incluida la pintada con carbón y los símbolos grabados en los muebles.
Quería saber si Heather había contactado con alguien con poder para intentar estar allí, Dean suponía quién era... Ella le dijo que conoció a una mujer que la ayudó a entender un poco más las visiones y sueños que tenía. Una anciana mambo vudú de Nueva Orleans llamada Martinique N'Gombe. Y supuso que gracias a ella estaba allí ahora con él, aunque solo fuera por unos momentos.
Le preguntó si podría hacer algo para que ella estuviera mejor. Heather se limitó a encogerse de hombros. No creía que Dean pudiera hacer mucho por ayudarla en esa situación...
Le pidió si necesitaba decirle algo que no hubiera podido antes de morir. Aparte del consabido "te quiero" y de besarle en los labios de nuevo, le pidió que intentara detener a Samuel.
Dean le dijo que actualmente estaba embarcado en una misión de recuperación de unos niños especiales que estaban sirviendo de alimento a un vampiro antiguo... Le dijo que esperaba que en algún momento Heather pudiera presentarse voluntariamente ante él, sin órdenes de ningún poder de por medio. La echaba mucho de menos...
Mientras abrazaba a su esposa muerta y ella hacía lo mismo con él, sintió como si alguien le estuviera observando... miró hacia donde sentía que estaba esa persona y se llevó una sorpresa: ¡se trataba de Samuel!
Aún abrazado a Heather, Dean vio como Sam le miraba y reconocía a ambos, sonriéndoles y llevándose a la mano la medalla que llevaba al cuello en aquella cadena plateada. Le hizo un gesto con la cabeza a su padre, y sí, Samuel tenía sus ojos de siempre, ¡por lo que estaba vivo y allí!
Samuel Winchester, hijo de Dean y Heather, vivo y en la "Encrucijada".
Dean le hizo un gesto con la mano como que iba a cortarle el cuello, y Sam siguió riéndose, toqueteando la medalla entre sus dedos, casi con devoción.
El pastor siguió abrazado a su esposa y avanzó hacia donde estaban sus compañeros con ella. Pero algo extraño sucedió, Dean notó un frío a su alrededor y ya no sujetaba por la mano a Heather, en su lugar estaba Samuel mirándole con una mezcla de odio y ternura.
Dean encañonó a su hijo con su revólver a la altura de las costillas mientras lo mantenía asido con su brazo por la muñeca. Le pidió que le demostrara que realmente seguía siendo Samuel y no una criatura ocupando su cuerpo o usando su apariencia.
Samuel se rió, le dijo que era tan patético como siempre. Por suerte, él ahora tenía a la Oscuridad para protegerle. Dean hizo un comentario sobre el "Hombre de Negro" y éste se rió, le dijo que aquel ser era caduco, pasado de vueltas, que él adoraba a algo más antiguo que se había puesto en contacto con él directamente: "SHALIM" Y al escuchar esas palabras, Dean sintió un peso en su corazón y un frío que le atería la espalda y los dedos de las manos y de los pies.
Sin duda volverían a verse, pero la Oscuridad se encargaría de tragarlo, como había hecho con su madre y como haría con todo...
Cuando Dean estaba ya apretando el gatillo todo cambió a su alrededor. Olía la humedad en el ambiente, gotitas de lluvia mojaban su pelo. Estaba en compañía de Elise, Paul y Fran, en el exterior. No había ni rastro del local donde estaban antes, estaban al lado de un rudimentario embarcadero con 3 barcas motoras nuevas amarradas.
Continuará en la sesión 9ª...