Al salir del elevador, tuve el mayor cuidado posible al caminar por el pasillo, por si alguien estaba despierto. EntrĂ© lo más rápido que pude a la habitaciĂłn y no me sorprendĂ al ver que Sandra saltĂł desde su cama con el celular en la mano y ambas nos tapamos la boca con la mano para no gritar, pero fue imposible. –Bitch, what the fu..- Me dijo, enseñandome la pantalla de su celular. Era una foto de Nick y yo en Versailles, abrazados en el pasto. Me quede mirándola por un minuto, reflexionado sobre todo lo que habĂa pasado en tan sĂłlo un dĂa. La sonrisa más grande del mundo iluminĂł mi rostro y me quedĂ© sin habla. SĂłlo mirĂ© a Sandra y ella me miraba de vuelta, con esa mirada suya tan particular que expresa felicidad, intriga, emociĂłn y ganas de saber más en una sola mirada. –Ok, mira : comprendo que estĂ©s como tonta porque, digo, es Nichola el amor de tu vida Jonas el de la foto, y la cena, y todo lo demás, pero bitch, tienes que contarme ABSOLUTAMENTE TODO lo que pasĂł entre y ustedes y dos !!! ahora !!!- Me dijo, y dirĂa emocionada, pero creo esa palabra no le hace justicia a su expresiĂłn. Ambas nos sentamos en la orilla de su cama y mientras yo me quitaba el abrigo, ella me veĂa con ansias. SuspirĂ©, como para recapitular todo y empezar a contarle el dĂa más perfecto de mi existencia.
Durante toda mi plática, ella me interrumpĂa para hacer comentarios como –ugh, son tan iguales- , -Cásense ya, quiero sobrinos- ,-Bitch, sabes que aun no tienes una foto oficial con Ă©l- o -Âżcomprendes la magnitud de todo esto ?- o simplemente tenĂa una gran sonrisa dibujada en el rostro. Con frecuencia agitaba las manos y cuando le dije que me besó… Bueno, fue un milagro que no nos corrieran del hotel gracias a su grito. –Sandra, callate, nos van a correr- Le dije, en cuanto colguĂ© el telĂ©fono, ya que nos marcaron de recepciĂłn por quejas de los huĂ©spedes vecinos. –Lo siento, pero es que… Todo esto es tan… Bitch, Nicholas te besĂł. Me importa un comino si me corren del hotel.- Me dijo, y no pude evitar sacar la carcajada. No sĂ© que harĂa sin Sandra. Nadie me entiende mejor que ella, de verdad. Cuando acabĂ© de contarle y ella me resumiĂł su dĂa en el Louvre diciendome cuales fueron las pinturas que más le habĂan gustado y cuales le recordaban a Kevin… (Extrañamente, a Sandra algo SIEMPRE le recuerda a Kevin…y es la cosa más rara que se encuentra) nos fuimos a la cama y me dĂ cuenta que ella se quedo inmediatamente dormida. Obviamente, despuĂ©s de recorrer el museo más grande del mundo, eso pasa. Pero yo…Pudiera haber recorrido el mundo entero y tener el cansancio de mil hombres acumulado, pero mis pensamientos no dejaban de rondar en mi cabeza, haciendo imposible que conciliara el sueño. Mi corazĂłn latĂa mucho más rápido de lo que normalmente lo hacĂa y mi sonrisa era la más grande en el mundo. Estuve dandole replay a mi dĂa una y otra vez, dejando que las lágrimas se escurrieran por mis mejillas porque estaba tan felĂz. De repente, se me ocurriĂł tomar mi celular y buscar en twitter : « Nick jonas en ParĂs » . Automáticamente me salieron las fotos de Nick y una infinita lista de tweets de las fans. BusquĂ© y busquĂ© hasta que por fin aparecieron las fotos dĂłnde yo salĂa con Ă©l. HabĂa varias de Montmartre de las cuales nunca me percatĂ© que tomaron, luego habĂa varias más de Versailles y entre ellas las que tomaron las fans en la estaciĂłn del tren. Muchas otras de cuando Nick y yo nos acercamos al coche a la salida del palacio, y algunas de Trocadero. Al ver todas estas fotos, se me derritiĂł el corazĂłn. Eran perfectas…Más lagrimas comenzarĂłn a brotar de mis ojos. Me quede varios minutos más viendo las fotos hasta que comenzĂ© a leer lo que decĂan los tweets.
Me despertĂ© cuando escuchĂ© la voz de Nick, y me acordĂ© que era la alarma de _______. –Buenos dĂas alegrĂa. ÂżQuĂ© planes tienes para hoy con tu novio ?- Le dije, sentandome en la cama a estirarme. No me contestĂł y pensĂ© que talvez no habrĂa escuchado la alarma. Pero, luego recapacitĂ© y me dĂ cuenta que es _______ Se levanta con cualquier ruido, por más pequeño que sea. Me girĂ© y vĂ que habĂa apagado la alarma y que se habĂa tapado toda la cara con la sábana. Me levantĂ© de la cama y fuĂ hasta la suya. La destapĂ© y la obliguĂ© a que me mirara. –Oye ÂżquĂ© te sucede ? Âżacaso ya se te ilvido todo lo que asĂł ayer ? ÂżTe sientes mal ? ÂżTienes fiebre ? ________ ÂżQuĂ© pasa ?- Todas esas preguntas salĂan de mi boca sin que pudiera evitralo, pues su expresiĂłn me preocupaba. La sacudĂ un poco pero porfin contestĂł –Estoy bien. No estoy enferma.- Y se volteĂł para no tener que verme, pero si logrĂ© ver una lágrima antes de que me diera la espalda. O esta mujer es bipolar o me perdĂ de algo…-_______, ÂżquĂ© es esto ?- Le pregeuntĂ©, dándome por vencida. –Velo por tĂ misma.- Me dijo y me entrego su telĂ©fono. –Soy una tonta, siempre, siempre me pasan estas cosas a mĂ. Siempre acabo siendo con la que juegan. Ya no aguanto, Sandy, de verdad ya no…- Y en eso, vĂ como se encogiĂł y comenzĂł a llorar. Yo comenzĂ© a leer los tweets y todos comentaban las fotos con básicamente lo mismo « Es otra de las zorras que Nick se consiguiĂł mientras está de viaje, como ya es costumbre en Ă©l. Es un patán y ella una puta. » Rápidamente cancelĂ© la busqueda y abrazĂ© a mi amiga con todas mis fuerzas. La verdad es que tenĂa razĂłn, siempre acababa siendo la que perdĂa y me dolĂa tanto verla de esta manera. Y aunque me costara trabajo admitirlo, Nick no se habĂa ganado esa reputaciĂłn por nada. Pero supongo que lo hace porque se siente solo y siendo como es, ha de ser difĂcil encontrar a alguien que llene el puesto que requiere ser la novia de Nicholas Jonas. –Hey, nena. Tranquila. Tu fuiste la que incontables veces dijo que no le importarĂan los comentarios negativos.- Le dije. –SĂ, eso fue cuando no creĂa que esto me fuera a pasar. Además, tienen razĂłn…- Me dijo. –No, ______ tu no eres ninguna zorra.- Le dije, enojada. –Sabes a lo que me refiero.- Me dijo, con su mirada fulminante. Esta mujer es la persona más testaruda que conozco. Me iba a constar mucho trabajo convencerla de que cambiara de opiniĂłn. Pero antes de que pudiera decir otra cosa, ella continuĂł. –« No hay de que preocuparse, porque en cuanto llegue de ParĂs, ni siquiera la va a recordar. » Tienen razĂłn. Es mejor que sĂłlo vuelva a la realidad y ya me deshaga de todas estas ilusiones estĂşpidas que sĂłlo me están rompiendo el corazĂłn.- Dijo, tan determinada. Yo ya no sabĂa que hacer. –Bueno, linda Âżtu cĂłmo sabes lo que Ă©l piensa ? ÂżquĂ© tal que esta vez si es algo más serio ? No lo sabremos hasta que lo descubras tu misma, no lo crees ?- Le dije, tratando desesperadamente de hacerla ver que tenĂa una posibilidad de…no sé… tener una relaciĂłn con la persona que siempre quiso. Ella no respondĂa. Yo tenĂa que irme en unos minutos. –Mira, está bien ______, quizá ya no quieras hablar con Ă©l o cĂłmo sea, pero por favor prometeme que saldrás de esta habitaciĂłn. No voy a permitir que te quedes aqui cuando puedes ir a comer crĂ©pas, croissants, helados y muchas otras cosas engordantes para tus penas. Es más, hagamos algo : Hoy toca tarde libreasĂ que te verĂ© en los jardines de Tullerias a las 3 y nos vamos sĂłlo tu y yo en un barco por todo ParĂs, Âżte parece ?- Le dije. Aunque en realidad, yo no planeaba aparecer ahĂ. –Esta bien.- Me dijo, levantándose de la cama con una pequeña sonrisa. –AsĂ está mejor, ahora ve a bañarte. Quiero que ete veas preciosa.- Le dije, enviandola al baño. Me asegurĂ© de que no me escuchara cuando abriĂł la llave de agua y salĂ al pequeño balcĂłn. MarquĂ© el nĂşmero y contestarĂł al tercer ring. –Hola, ÂżSandra ? No me digas que hoy me hará otro rally.- Me dijo, con tono de broma. –Hola. Nick, escuchame bien, tengo algo muy importante que decirte.- Se quedĂł callado, asĂ que continuĂ©.- _______ Está más que decidida a no volver a hablar contigo, asĂ que necesito que me digas si esto es una de tus ya muy habituales « diversiones de paso » porque de ser asĂ, entonces no voy a detener a mi amiga. Pero honestamente quiero crĂ©er que el Nicholas que escribe todas esas hermosas canciones sigue ahĂ dentro y te haga recapacitar sobre lo que has estado haciendo, y que si continuas, le romperás a alguien el corazĂłn. Tengo fĂ© en ti, Nick, mucha. No me hagas perderla.- Le dije, y por poco se me quiebra la voz. Por un momento no dijo nada, pero luego –Tienes razĂłn. Y crĂ©eme, no quiero que lo que pase entre ________ y yo se quede aqui. En estos dos dĂas he sentido cosas que hace tanto no sentĂa y quiero ver que puede resultar, En verdad quiero tratar con ella.- Me dijo, y despuĂ©s de tantos años, aĂşn sin ser su amiga de toda la vida, podĂa estar segura que me decĂa la verdad. Mi corazĂłn diĂł un brinco. –Pues, no la dejes ir, entonces.- Le dije, y se me puso la piel chinita. QuerĂa gritar porque me imaginaba a Nicholas persiguiendo a ________ y era tan perfecto !! –No lo harĂ©. Dime, ÂżquĂ© tengo que hacer para verla ?- Me dijo, y ya estaba a punto de saltar por el balcĂłn de la felicidad. Y pensar que la pobre _______ probablemente seguĂa llorando…No por mucho más tiempo. SonreĂ al imaginar todo. – Va a estar esperándote en los jardines de Tullerias a las 3…pero conociĂ©ndola, estará ahĂ desde mucho antes. Comprará dos boletos para el barco.- Le dije, ya tan emocionada. –Pero, si no quiere verme, ÂżquĂ© vas a decirle para que vaya ahĂ ?- Me preguntĂł, algo confundido. –Nick, ella piensa que yo irĂ© con ella. Nos quedamos de ver ahĂ a las 3 y tomarĂamos el barco, pero te estoy dando esta oportunidad y es la Ăşnica que te queda, amigo, asĂ que no hagas más preguntas. Por cierto, le gustan los macarrones de frambuesa y sus flores favoritas son las peonias.- Le dije por Ăşltimo. –Gracias por hacer esto por mi. Lo aprecio muco, en serio.- Me dijo, tan humilde y tan Nicholas. –algĂşn dĂa me lo pagarás de alguna forma.- Le dije, de broma. –Tenlo por seguro, gracias.- Y me colgĂł. Y yo me sentĂa tan felĂz por estar jugando a ser cupido. Le toquĂ© a ________ en la puerta del baño y le avisĂ© que me iba. Me abriĂł y la abrazĂ© fuerte. –Te quiero Sandy- Me dijo, y yo la abrazĂ© más fuerte, porquĂ© mi forma de decirle « te quiero » se la iba a demostrar con mi gran plan. Â