"El siervo y la reina": Capitulo 8 (parte final)
Capitulo 1 Capitulo 2 Capitulo 3 Capitulo 4 Capitulo 5 Capitulo 6 Capitulo 7
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Indonesia
seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye
seen from Hong Kong SAR China
seen from United States

seen from United Arab Emirates
seen from Russia

seen from United States

seen from United States
seen from Netherlands

seen from Italy
"El siervo y la reina": Capitulo 8 (parte final)
Capitulo 1 Capitulo 2 Capitulo 3 Capitulo 4 Capitulo 5 Capitulo 6 Capitulo 7
Nos Tempos do Imperador - Capítulo 8.
"As pessoas mudam; o tempo age sobre nós."
Simplemente hermosoooooo
¡Hoy ha sido un día de renovaciones! Pero todo el esfuerzo ha merecido la pena. Con este nuevo diseño, ¡comenzamos el capítulo 8! ¿Ya le has echado un vistazo al foro?
#SkamEspaña parallels:
Amira and Joana aka queens in knowing when they have to go and leave their friends to speak with crushes...
2x08//3x07
BONUS: Also Amira not understanding Hugo wants to score with Viri, because our queen only speaks #Croana
Also, if you want to take a look (a read actually) at the new chapter of my Hogwarts Croana AU, here’s ao3 and Wattpad links https://archiveofourown.org/works/20069662/chapters/55879948 https://www.wattpad.com/855410635-i-follow-you-chapter-3-date-in-hogsmeade
I don't know what else to say.
Don't say anything.
Amaranta
Hija menor de Úrsula y José Arcadio Buendía; hermana menor de Jose Arcadio y Aureliano; aproximadamente 20 años. Creía que su envidia hacía Rebeca por tener la atención del Italiano Pietro Crespi había sido la razón de la muerte de Remedios, esposa de su hermano Aureliano. Comienza una relación con el coronel Gerineldo Márquez pero rechazando su propuesta de matrimonio. Mantuvo una relación secreta insestuosa con su sobrino Arcadio Jose, hijo de su hermano Jose Arcadio. Es una muchacha muy solitaria e indecisa en cuestiones amorosas, con un instinto maternal semejante al de su madre Úrsula.
Esta foto representa a Amaranta cociendo como de costumbre.
El Huaso, parte 8: Reencuentro
Lista de capítulos
Al día siguiente el Huaso me pasó a buscar como había prometido, y llegamos al terminal con una hora de anticipación.
—Parece que te apuraste un poco —lo molesté.
—Es que quería pasar mas tiempo contigo po —me miró con cara del gato con botas y me tomó la mano tímidamente.
—Sí pero igual el terminal es bien fome para estar juntos.
—¿Seguro? —me preguntó con tono coquetón y apuntando con el mentón a los baños.
Entramos piolamente pa cachar si había alguien o no, y como estaba vacío, le dimos nomas. Nos comenzamos a besar en los lavamanos, y el Huaso puso su mano inmediatamente en mi paquete, que ya estaba duro.
—Estuve toda la noche pensando en esto —me dijo entre besos.
Su confesión me sorprendió, pero me dejé llevar nomas. Me subió al lavamanos y comenzó a desabrocharme el short con las manos temblorosas cuando entró un caballero al baño, y se nos quedó mirando por una décima de segundo, y luego se dirigió a los urinales sin decir nada. Me bajé del lavamanos y salimos del baño riéndonos de la vergüenza.
Cuando llegó el bus nos despedimos de abrazo (como los perritos zorrones hermanos que somos) y me dijo que en dos semanas se venía a Antofa para matricularse.
Durante las dos semanas hablábamos todos los días, de puras weas, como siempre, y entremedio por whatsapp aparecían los corazones rojos (que cursi, I know). Todo super bien mientras esperaba su regreso.
Cuando llegó lo fui a buscar al aeropuerto y nos vinimos a mi casa, que estaba vacía porque mi familia se había ido a la playa (dije que no me sentía bien y por eso no fui xd). Apenas llegamos me lo llevé a mi habitación donde nos empezamos a besar, y luego él mi lanzó a mi cama, y se quedó de pie frente a mi desvistiéndose, quedando solo en un slip negro apretado, que le moldeaba perfecto su paquete. Al desvestirse quería que notara que había estado haciendo ejercicio estas dos semanas, y se notaba. Estaba más macizo y con los abs mas marcados. Se acercó a mi y me besó mientras me sacaba la polera y luego me desabrochaba el short. Seguía notando sus manos temblorosas.
—¿Estas bien? —le pregunté.
—Mejor que nunca —me dijo, con una sonrisa nerviosa al final.
Me bajó el short y comenzó a masajear mi paquete por encima del bóxer. Acercó su boca y le pasó la lengua a la tela, y luego me lo sacó, dejándome totalmente desnudo frente a él, con mi pene totalmente erecto a cinco centímetros de su boca. Me miró a los ojos y acto seguido se lo metió a la boca. A pesar de todo su nerviosismo, estuvo bastante bien. Al rato se soltó y agarró confianza, me apretaba el pene para que saliera una gota de precum, y luego le pasaba la lengua, lo cual me calentó aún más.
Al rato comenzó a meterme los dedos por el culo, lo cual me daba aún más placer, hasta que sintió que estaba listo para recibirlo. Se acercó a mi cara para besarme y se acostó en la cama, dándome la señal para que me sentara sobre él. Lo hice, obediente como siempre, y tomé su pene y comencé a metérmelo. Me costó igual, porque sus dedos nunca iban a lograr hacer bien la pega xd pero al menos fue menos doloroso que la primera vez, y pude comenzar a disfrutarlo más luego. Comencé a mover mi cadera, de adelante hacia atrás, y pude ver inmediatamente el placer que le producía. Cerró los ojos y apretaba sus manos en mis piernas. El placer que le produje fue tanto, que me gritó que parara. Obedecí y me acerqué para besarlo, mientras el con sus manos apretaba mis glúteos.
Después de un momento de descanso, comenzó denuevo. Flectó las rodillas y comenzó a mover la pelvis, con tanta fuerza que me cortaba la respiración. Yo gemía por el impacto y él al oírme sonreía con malicia. Me acerqué para besarlo, y se detuvo, así que aproveché la ocasión para contraatacar con mi cadera; comencé a moverla nuevamente, lo que produjo de inmato que expresara su excitación con gemidos, los cuales aumentaban en volumen mientras yo aumentaba la velocidad. Sus gemidos (ya casi gritos) se hicieron mas fuertes hasta que se cayó, aguantándose el grito, y sentí su leche disparándose en mi interior.
Mientras él recuperaba su ritmo respiratorio, yo me bajé de encima de él, y antes de que se le bajara la erección le quitpe el condón y me metí su pico llenod e semen en la boca, haciendo que de inmediato el Huaso comenzara a gritar, entre el placer y la desesperación, produciéndole espasmos en las piernas y el abdomen. Cuando terminé de recolectar la leche que quería, me acerqué a su boca y lo besé, y no opuso resistencia.
—Rico o no? —le pregunté.
—Exquisito —dijo riéndose y tapándose la cara.
Nos quedamos ahí acostados, abrazados.
—Igual para ser tu primera vez, lo chupai rico —lo felicité.
—¿Y quién dijo que era mi primera vez? —me preguntó, dejándome en shock. Levanté mi cabeza y me quedé mirándolo incrédulo.
—¿Qué?
—Sabía que te ibai a enojar si te contaba —se amurró.
—Si no me enojo —le contesté—. De hecho como que me calienta. Y bueno me enoja un poco —le dije en modo de broma.
—¿En serio te calienta? —me preguntó poniendo cara de incredulidad.
—Sí po —me sentí medio ridículo diciéndole que me calentaba, pero era la verdad —. Quiero saberlo todo —le dije, sonriendo como niño —. Si tu quieres contarme, obvio.
—Bueno ya —aceptó después de pensarlo un rato —. Voy a tratar de contarte todo lo que recuerdo —chucha. Creo que ya tenía varias experiencias.
—Desde tu primera experiencia —le sugerí.
—Bueno, ¿te acordai del Sergio?
Siguiente Capítulo: Curiosidad