¿Cómo mantener contenta a una mujer?
O tal vez mas correcto aún, como mantener a una mujer. La pregunta varía mucho, hay quienes no la entienden y hay quienes la sufren. La problemática con todo este asunto es que las mujeres, de por sí, ya son seres difíciles + ahora intentar complacerla, para tenerla, disfrutarla y gozarla; se vuelve aún mas complicado.
Tal vez no sea tan complicado, ser estable, mantenerlas y hacerlas sentir siempre de la misma manera; esto no quiere decir que sea sencillo, solo quiere decir que lleva su tiempo. La paciencia que se le otorga al ser en busca de la compañía de una mujer interesante es impresionante y digna de admirar.
A una mujer hay que saber y no saber como tratarla; es una variación de tiempos, espacios, palabras, sorpresas que hay que saber distribuir a buen tiempo. Cada mujer requiere un trato diferente; por que todas somos diferentes, sin embargo todas estamos dibujadas con el mismo pincel, me refiero a que todas nosotras esperamos ciertas cosas de los hombres, o de nuestros pretendientes; sobre todo si sentimos algo por ellos también.
Para mantener a una mujer, tu mentalidad debe de ser muy abierta; debes de comprender que todo lo que pasa por nuestra cabeza el 80% del tiempo son ilusiones, referentes al tema que sea; puesto que debes de ser comprensivo, analítico y paciente. Debes de ser constante, y al mismo tiempo no presionar; es importante dar el tiempo a cualquier trato ,el tiempo que se merece, como no atosigar a alguien, ni darle espacio de mas. Las dos tienen sus consecuencias, que van por el mismo camino, si no existe un equilibrio entre estas el resultado va a ser el mismo; perderla.
La comprensión y la capacidad que tienes para escuchar a alguien tiene que cambiar y aumentar de repente, por que necesitamos atención; es una realidad, aunque sabemos que no les gusta escuchar, a nosotras nos encanta hablar, dar nuestro punto de vista aun si sea sobre lo mas irrelevante, como el tinte de alguna amiga o algún chisme. Recuerda que poner atención y opinar, no van de la mano. No siempre requerimos tu opinión. Es en serio. No siempre la queremos. A veces basta con que escuches y estés de acuerdo, aunque sabemos muy en el fondo que ni siquiera te interesa un poco el tema. Siempre asiente, y procura que parezca real.
Quédate, siempre, sin excepción, ponte pendiente, interésate, pregunta, cuestionala, muestra que lo que le pasa, sus estados de ánimo, sus nuevas actividades, sus sentimientos, sus relaciones son importantes para ti; muestra interés en todos los aspectos de su vida, por supuesto sin parecer entrometido, pero busca la respuesta, así podrás entenderla, saber que es lo que le preocupa, le molesta o la incomoda. También es importante que alagues lo que hace, lo celebres con ella, que note que te interesa y piensa que para ti tiene valor a lo que se dedica, elogiarla; es clave.
Sorprendela, no importa cuando, pero procura que se sorprenda; no es lo mismo llegar todos los días con cualquier insignificancia suponiendo que la vas a sorprender cuando ella ya se lo espera; pero no dejes que pase mucho tiempo sin hacerlo. Lo mas interesante en la vida son las cosas que tienen la capacidad de sorprenderte; esto aplica para todo. Nunca lo dejes, es esencial, una mujer que se siente valorada y se deja impresionar por las pequeñas cosas es una mujer que vale la pena, no pierdas el hábito de alguna que otra vez regalarle una flor, un chocolate o una nota. No siempre tiene que ser en ocasiones especiales. Lúcete y verás como siente y habla bien de ti.
Finalmente no es tan difícil, el asunto está sobre todo en dejarse llevar, hacerla sonreír, no cambiar, ser constante y al mismo tiempo darle espacio, interesarte por las pequeñas cosas, darle la atención que merece y apoyarla. Luchar a capa y espada por ella, te lo agradecerá. No hay mujer que pueda resistirse a los detalles.