Lo que aspiro alcanzar en mi vida
Desde que era niño, siempre me inculcaron que la felicidad estaba en obtener un título, un trabajo bien remunerado, una casa, un carro y una pareja, casi en ese mismo orden. Pero ahora, en mi adultez, me doy cuenta de que esa felicidad era una felicidad impuesta, el reflejo que mis padres querían proyectar en mí, y no con mala intención.
Ahora que puedo pensar y decidir por mi propia cuenta, caigo en cuenta de que la felicidad, para mí, es algo diferente y va más allá de lo económico. Deseo vivir en una casa tranquila, a la cual yo pueda llamar hogar. No importa si no es la más grande o la más lujosa; con que tenga espacios habitados por mí, ya me sentiré cómodo.
También sueño con trabajar desde ese hogar, atendiendo a mis pacientes de manera virtual, con el tiempo suficiente para ejercer mi profesión sin que esta consuma toda mi vida. Quiero leer, aprender cosas nuevas, cocinar, compartir con quienes quiero y disfrutar de los pequeños momentos cotidianos.














