¿Cómo se comportaron los cabezas de lista al Congreso durante el HT #7dElDebateDecisivo?
A vueltas con los cabezas de lista al Congreso que tienen presencia en Twitter.
Si los partidos políticos implementan diferentes estrategias en redes durante las campañas electorales, y uno de esos trabajos se centra en la movilización de sus activistas a través de las redes, ¿los cabezas de lista que tienen presencia en Twitter forman parte de esa maquinaria?
Para intentar conocer cómo actúan al respecto he recogido los datos de participación de los cabezas de lista al Congreso de los partidos participantes en el debate del pasado lunes en La Sexta. La referencia ha sido el hashtag #7dElDebateDecisivo.
Parto de la base de que el uso de Twitter en el contexto de un debate de este tipo es puramente instrumental, es decir, el objetivo único de la actividad generada en Twitter lo podríamos definir de un modo muy simple: “hacer ruido”.
Los entornos cercanos de cada partido (políticos, activistas y simpatizantes) no buscan debatir, los que debaten son los candidatos que acuden al programa de televisión. En Twitter lo que se busca durante las tres fases del debate (previa-debate-post debate) es amplificar al máximo el mensaje de su candidato de turno.
Así, lo que he tratado de averiguar son 3 aspectos fundamentales:
1.- Si los cabezas de lista han participado o no en la amplia actividad generada en Twitter durante el debate.
2.- El nivel de participación comparado entre los cuatro partidos
3.- La “rentabilidad” de esa participación, siempre teniendo en cuenta el objetivo prioritario del “debate en Twitter”: hacer ruido
CABEZAS DE LISTA EN TWITTER
Lo primero es ver cuántos cabezas de lista de los cuatro partidos tienen perfiles personales en Twitter
De las 52 circunscripciones del Congreso de los Diputados, un amplio porcentaje de cabezas de lista tienen presencia (en mayor o menor medida) en Twitter. Los dos partidos que se estrenarán en la XI Legislatura (Ciudadanos y Podemos) superan ligeramente en presencia a los dos partidos históricos (PSOE y PP).
Si sumamos los followers de todos esos cabezas de lista, los resultados que obtenemos por partidos son los siguientes:
La formación de Podemos es quien adquiere mayor notoriedad en términos de volumen de comunidad.
Por otra parte, en los cuatro partidos se cumple una misma característica, la polarización de dichas comunidades alrededor de las cuentas de sus líderes, y en algún cabeza de lista más.
¿PARTICIPARON DE LA MAQUINARIA TUITERA DEL PARTIDO?
Si he de dar una respuesta a la pregunta de si la mayoría de los cabezas de lista participaron de la acción tuitera antes, durante y después del debate con el hashatg #7dElDebateDecisivo, mi respuesta sería que sí.
Ahora bien, no todos lo hicieron con la misma intensidad, ni con la misma efectividad, siempre ateniéndome a la premisa inicial del objetivo que se pretendía cumplir con dicha acción.
¿Cómo podían participar los cabezas de lista a la hora de intentar amplificar al máximo los contenidos de su partido?, básicamente de dos formas: publicando tuits originales o difundiendo otros tuits ya publicados (retuiteando).
La opción más usada fue la segunda, la del retuit, aspecto nada novedoso, ya que en este tipo de acciones (seguimiento por Twitter de debates electorales) el porcentaje mayoritario de publicaciones suele ser en forma de retuits (aproximadamente un 80%).
Así, los datos del nivel de actividad de los cabezas de lista de los cuatro partidos fue el siguiente:
El partido que tuvo a sus cabezas de lista más activos fue el del PSOE, mientras que los que menos actividad generaron fueron los representantes de Podemos.
Curiosamente, se ve cómo los dos partidos que representan la “vieja política” fueron los más activos, en comparación con los representantes de la “nueva política”.
Sin embargo, ¿mayor actividad significa mayor efectividad o repercusión?, no necesariamente
ALCANCE Y REPERCUSIÓN DE LA ACTIVIDAD GENERADA
Hemos visto cuántos participaron y cuánto participaron, y ahora podemos ver los datos del alcance potencial de esos tuits y retuits publicados.
Entendemos por alcance la audiencia potencial a la que llega de modo directo un usuario de Twitter cuando publica un tuit. Y es importante recalcar el concepto de “modo directo”, porque después de ese estado inicial de la publicación es cuando el contenido puede ser más o menos viralizado, dependiendo de las comunidades indirectas del creador del tuit (o retuit).
De ese modo, el alcance inicial generado por los cuatro partido fue el siguiente:
¿Cómo puede ser que Ciudadanos sin ser el partido con más actividad generada consigue ese mayor alcance inicial?
Como he dicho al inicio de los datos, las comunidades de los cuatro partidos están muy polarizadas por las cuentas de los líderes (Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias) y alguna más. Por lo que a la hora de analizar los datos de la actividad generada, el alcance obtenido de cada tuit depende mucho del autor de dicha acción.
Pero el alcance inicial no lo es todo, de hecho, se puede no tener el mejor alcance inicial y sin embargo obtener una mayor repercusión.
Si vemos los datos de repercusión, es decir, el número de retuits conseguidos por el conjunto de lo publicado por cada partido, tenemos los siguientes datos:
Este gráfico arroja un dato inicial muy revelador: el partido que más actividad generó con sus cabezas de lista (mayor esfuerzo) es el que menor repercusión tuvo (menor recompensa). Mientras que el que a priori menos actividad generó (menor esfuerzo) obtuvo una mayor repercusión (mayor recompensa).
¿Y esta situación por qué se puede dar?, no hay una única respuesta, pero al menos una de ella puede ser la “calidad” de las morfologías de las comunidades existentes en los entornos de cada partido. El potencial de viralizar contenidos aplicando una regla del mínimo esfuerzo.
Ese contexto ideal sólo puede ser conseguido mediante un trabajo constante, más en clave de “periodo legislativo” (4 años), y no tanto en clave “campaña” ;-)











