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❣ Chile in a Photography ❣
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祝日 / Permanent Vacation
Alisa U Zemlji Chuda
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@davidxconnell-blog
I luv ya <3
Ow, bueno, creo que es hora de regresar a fakeland de twitter(?). Yo no tengo indie y no creo hacerme uno no sé cómo funcionan esas cosas, pero fue un placer rolear con ustedes. Me encariñé mucho con el rp aunque no lo parezca. VOY A EXTRAÑAR A DAVID AH RE. Y A TODOS.
Me disculpo por no haber venido tanto últimamente pero soy un desastre de persona :’) Y pues, si alguien quiere seguir en contacto conmigo ahí me dicen. Espero que en un futuro el rp regrese y que para ese entonces yo sea más responsable y venga más y así no dejar que pase esto de nuevo. <|3
Don’t wanna hand you all my troubles Don’t wanna give you all my demons…
los últimos días habían sido como una pesadilla para ella, desde el día en que aquella llamada le anunció la trágica noticia que había conseguido romper su corazón en mil pedazos, se había dedicado a llorar sin parar y cuando no pudo aguantar un día más en ese estado tomó probablemente la peor decisión: beber y beber para olvidar todo. así fue como llegó al patio y encontró al Zeta, aún bastante intoxicada y con una botella de agua en la mano que contenía vodka en su lugar. “se supone que tu eres el superhéroe, no yo” susurró, alargando sus palabras “puedo prestarte mi bonito zapato Chanel para que la mates con clase” sugirió, bajando la cabeza para encontrarse con que sus pies estaban descalzos “oh, oops, creo que los perdí”
—Todos los superhéroes tienen una debilidad y esta es la mía. —replicó, fruciendo el entrecejo ante el comportamiento de la chica. Sin duda alguna estaba ebria, y a comparación, el pequeño animal en su rodilla no parecía la gran cosa. David se encontraba en un debate interno; ¿matar o no matar a la araña por sí mismo? Quería llevar a su amiga de regreso a su fraternidad, pero seguía sin tener el valor suficiente para levantarse, pues probablemente si no se movía, el arácnido tampoco lo haría. —Poppy, ¿puedes acercarte más? ¿Qué tienes ahí? —señaló la botella de agua, con líquido que evidentemente no era solo agua potable.
*¿Y si dejo que te muerda para que te conviertas en spiderman?* dijo con diversión con la mirada hacia abajo en dirección a la araña. *No te muevas* avisó y se puso de cuclillas. El arácnido se había quedado quieto eobre el pantalón del chico y Dante aprovechó para darle un manotazo logrando que cayera a una distancia considerable de ellos.
—Hazlo, pero si no funciona, tú vas a pagar mi funeral. —respondió con un tono burlón; después de todo, una araña no era suficiente razón para dejar de lado su naturaleza bromista. Inhaló y exhaló lentamente después de que el chico alejara la araña de ellos, relajando su cuerpo al fin. —Gracias Dante, eres un ángel... a veces. Te debo una.
Al escuchar la voz masculina, la chica alzó la vista de su móvil y una ligera expresión de confusión de plasmó en su rostro al escuchar la petición. ‘una araña en tu pantalón, ¿es eso un eufemismo o algo?’ preguntó en broma, al tiempo que se acercaba al chico para ver al insecto que amenazaba la vida del otro. ‘David’ comenzó, esperando haber recordado el nombre correcto. ‘esa araña es pequeñita, podrías alejarla con la mano.’ comentó, aunque sin atreverse a hacerlo ella misma.
—No me había dado cuenta de que eso se podía malinterpretar. —comenzó a reír, olvidándose por completo del bicho hasta que devolvió la vista a su pantalón y notó que seguía ahí parado, provocándole un escalofrío en el cuerpo. —Podría, pero no voy a hacerlo. ¿Puedes tú hacerlo por mí? —insistió. Arabella tampoco se veía con intenciones de tocar a la araña, pero valía la pena intentarlo.
Detuvosu andar al oír una voz masculina, y se quedó a la espera de que hablara.Frunció su ceño e hizo una mueca ante la petición, no del toda segura. Bien, notenía una fobia por las arañas pero tampoco era fanática de estar cerca deuna. “Eh-”, ¡ya! ¡Qué más daba! Buscó alguna rama en el césped, noencontrando alguna. “No pienso tocarla sin nada en mis manos. ¿No tienesun pañuelo o algo?”
—No tengo nada, lo siento. —negó y soltó un suspiro de resignación. —No importa ya, creo que este es mi fin. Dile a mi profesor de portugués que no voy a... —dejó la oración inconclusa al darse cuenta que la pequeña araña ya no estaba en su rodilla, haciendo que volviera a alarmarse. —¿A dónde se fue?
Sobresaltada, paró en seco cuando la voz alarmada llegó a sus oídos. Volvió su atención hasta el loco que no dejaba de gritar como si le estuvieran matando, comprobando entonces del pequeño ser que comenzaba a moverse lenta y parsimoniosamente por sus pantalones, en dirección a una zona más íntima del hombre. “No pienso poner una mano ahí ni aunque me amenacen. ¿Has pensado en levantarte y así la araña caerá? O quizá tomar un palo o una hoja y alejarla de ti. Seguro que es más factible a tenerme a mi ahí tocando cosas que no me apetecen” aconsejó, arrugando la nariz al imaginarse tener que rozar siquiera el pantalón de aquel tipo.
—Oh por todos los dioses del Olimpo. —masculló al ver al arácnido moverse en su pantalón. Estaba comenzando a sentirse intranquilo y las palabras de la muchacha no lo estaban ayudando. —¡Cómo no lo pensé antes! —contestó con un sarcasmo acompañado de una risa desdeñosa, mirando hacia sus lados en busca de algo que ayudara a quitarse ese bicho. —Escucha, no me pienso mover de aquí, y entiendo que no me quieras tocar porque yo tampoco quiero que lo hagas. —sacudió la cabeza, como si eso ayudara a borrar la imagen de la situación incómoda que se había hecho en su mente. —¿Pero podrías pasarme un palo al menos, por favor? No veo ninguno cerca mío.
Los últimos días David había estado bastante ocupado preparando los trabajos de su carrera y su audición para una obra de teatro externa a la universidad. En cuanto tuvo la oportunidad fue a descansar debajo de un árbol, olvidándose de sus preocupaciones por un momento. —Tú, y yo, y Zoboomafoo. A los animales... ¡Por la puta! —dejó de cantar cuando vio caer del árbol o de quién sabe dónde un arácnido directo a su rodilla, haciendo que su cuerpo se tensara. —¡Oye! —gritó al ver pasar a una persona cerca suyo para captar su atención. —Si no te es mucha molestia, ¿podrías matar a la araña de mi pantalón antes de que me mate a mí, por favor? —preguntó como si nada, procurando mantener la calma.
—¿Ahora soy como Harry Potter y no me enteré?—. Bromeó con diversión, cruzándose de brazos con el único propósito de mantenerlos ocupados en algo; era bastante nervioso y no podía evitar mover las manos de forma compulsiva; no quería parecer un rarito frente al de ojos verdes. —Es una cabra rebelde; le dices que no y ella lo hace. Tal vez si le empezáis a decir que lo haga deja de hacerlo—. Comentó. Eso servía con los niños pequeños a veces, aunque no estaba seguro de si las cabras actuarían igual. Alzó sus cejas con lentitud cuando le preguntó si quería pasar y, tras pensarlo un par de segundos, se adentró en la casa al ver que se hacía a un lado. Había estado allí antes, pero de pasada. Miró a David una vez dentro y le dedicó una suave sonrisa. —¿Quieres que hagamos algo? Dicen que los Zeta son buenos con las videoconsolas. Y yo nunca he jugado a una—. Sonrió ladino. En el correccional no tenían de eso, y cuando era pequeño obviamente no le compraron ninguna, por lo que no había tocado jamás aquel juego. No iba a negar que le causaba curiosidad.
—¿Y si tu carta no te había llegado porque no pudieron encontrar tu dirección hasta ahora? Sí, digamos que fue así. Me quedaré con eso. —afirmó, intentando convencerse a sí mismo de lo que había dicho. —A saber por qué la gente dice eso de nosotros. —frunció el entrecejo con "confusión", cerrando la puerta detrás de sí. Honestamente, aunque sus habilidades en los videojuegos no eran las mejores de su fraternidad, era bastante bueno. —¿Nunca? ¿Ni siquiera de pequeño? Pues podemos jugar ahora. Tenemos muchos juegos multijugador de distintos géneros. Alguno te debe llamar la atención.
‘ en eso tienes razón, es mejor implementar desde ahora el respeto a los gustos de otros, más tarde se vuelve algo imposible ’ razonó, pensando en toda la intolerancia y las mentes cerradas que aún paseaban con singular comodidad en la sociedad actual, incluso si aquellos factores escaseaban más cada vez. ‘ me temo que no estoy familiarizada con ese personaje, ¿de dónde se supone que es? me suena familiar, pero no logro recordarlo ’ pronunció con cierta curiosidad, mirando de reojo a los infantes que reían con naturalidad a la par. una tenue risilla emanó de sus labios ‘ a Darth Vader si que lo conozco, pero me temo que además de haberse transformado el traje en un horno andante, los niños no te admirarían tanto como ahora ’
—Es un superhéroe. Uno de los velocistas de DC Comics. —explicó sin entrar mucho en detalles para no confundirla. Aunque si fuera por él, le habría dado la biografía completa del personaje. —Y este es Henry, alias Impulso. Mi... —dejó su oración a la mitad al ser interrumpido por el menor: “¡Soy Bart Allen!” —Bueno, este es Bart HENRY Allen, alias Impulso. Mi sucesor. —corrigió, y despeinó el cabello del niño a su cuidado, haciendo que el pequeño soltara un gruñido seguido de una risa. —Eso es cierto. Hace poco vi a un niño escapar de alguien que se había vestido de Chucky. Seguro Darth Vader ocasionaría una reacción similar. —comentó mientras se sentaba finalmente en el pasto, con las piernas cruzadas; era la primera vez en todo el día que se permitía sentarse a descansar.