Los últimos días David había estado bastante ocupado preparando los trabajos de su carrera y su audición para una obra de teatro externa a la universidad. En cuanto tuvo la oportunidad fue a descansar debajo de un árbol, olvidándose de sus preocupaciones por un momento. —Tú, y yo, y Zoboomafoo. A los animales… ¡Por la puta! —dejó de cantar cuando vio caer del árbol o de quién sabe dónde un arácnido directo a su rodilla, haciendo que su cuerpo se tensara. —¡Oye! —gritó al ver pasar a una persona cerca suyo para captar su atención. —Si no te es mucha molestia, ¿podrías matar a la araña de mi pantalón antes de que me mate a mí, por favor? —preguntó como si nada, procurando mantener la calma.
*¿Y si dejo que te muerda para que te conviertas en spiderman?* dijo con diversión con la mirada hacia abajo en dirección a la araña. *No te muevas* avisó y se puso de cuclillas. El arácnido se había quedado quieto eobre el pantalón del chico y Dante aprovechó para darle un manotazo logrando que cayera a una distancia considerable de ellos.









