AVA.
Acabó por sentarse a la orilla de la otra cama, dejando a los pies de la misma su chaqueta. Comenzó a examinar detenidamente la habitación mientras una sonrisa efímera aparecía en su rostro. “No recuerdo haber pedido tu opinión, en primer lugar. Y, además, si llegaste o no antes que yo, no importa, porque esta habitación es la que tiene lugar para mí y es la que quiero ocupar”.
' claramente tengo derecho a dar mi opinión si has llegado irrumpiendo mi habitación de un momento a otro, ¿no lo crees?' la morena enarcó una de sus cejas, mirando a la contraria con los ojos entrecerrados. ' hay más habitaciones disponibles, estoy segura.'








