Aquel beso que nunca me diste dejó de ser un tormento.
RMH

JBB: An Artblog!
sheepfilms
Keni
Jules of Nature

izzy's playlists!
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

ellievsbear
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
Three Goblin Art
Monterey Bay Aquarium

if i look back, i am lost

Love Begins

No title available
todays bird
trying on a metaphor

Janaina Medeiros
Peter Solarz
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

tannertan36

seen from Hong Kong SAR China
seen from United States
seen from Canada
seen from Sweden

seen from Germany

seen from Italy

seen from Colombia
seen from Colombia

seen from China

seen from Taiwan
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Iraq

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@death-anima
Aquel beso que nunca me diste dejó de ser un tormento.
Hoy hace 13 años que llegué a Tumblr. 🥳
Un dia yo seré el que se levantará y hablará, y ustedes los que se sentarán y callaran
He de confesar que a veces sigo viendo tus fotos, y fantaseo con una vida juntos. Ya no como algo que desearía, sino que en algún lugar de la infinita existencia, ambos fuimos felices juntos, como ahora, ambos somos felices con su propia vida.
Conquistaría el mundo con una mano, si la otra me la tomaras tú.
No me preocupa no tener con quien pasar un 14 de febrero, pero sí un 10 de mayo. Hay prioridades.
Quien le teme al cambio es porque no comprende sus beneficios. ¿Pues pudieras bañarte con agua caliente si el gas no aviva la flama?, ¿Podrías nutrirte si los alimentos no hicieran digestión en tu estómago?, ¿Pudieras comprender el mundo si tu mente no convirtiera lo que te rodea en palabras? Date cuenta que, también, la propia transformación es algo similar e igualmente necesaria a la naturaleza de todo.
01/01/26
El dolor y el sol
Hoy ocurrió algo en mi trabajo que la verdad quisiera poder expresar aquí.
Tal vez no sepan mucho pero me desempeño como psicoterapeuta, y obviamente no puedo ventilar mucho sobre los temas que trato con mis pacientes. Sin embargo lo que si puedo decir son las cosas que converso con ellos. Para no hacer la historia larga, hoy usé una frase que dijo Guillermo del Toro en su tour de prensa por su película Frankenstein.
Para meterlos en contexto, Guillermo relató que cuando su padre murió, él se sintió diminuto y desilusionado por el hecho de haber visto el amanecer, y lo primero que pasó por su mente fue "Al sol no le interesa mi dolor". Esto lo entendió como que el ser humano y su visión antropocéntrica de la existencia es tan diminuta e insignificante que, en el orden cósmico de las cosas, el dolor de perder a tu padre no importa, pues el sol saldrá al siguiente día.
Algo bastante lógico si sabemos que Guillermo es fan acérrimo de H.P Lovecraft, quien en su horro cósmico nos presenta a la raza humana como casi microscópica ante las vicisitudes del universo. Sin embargo con el tiempo entendió que en realidad era todo lo contrario, y cambió su narrativa, más bien el comenzó a pensar "A mi dolor no le importa el sol".
Y aunque la frase suene confusa, trillada o hasta poco instintiva, si lo piensan tiene mucho sentido. Podemos sentarnos a hundirnos en la nada cósmica y creer que somos una mota de polvo flotando en el vacío, sin embargo, todo esto que sentimos, la tristeza, alegría, los lazos, la gente, lo que quieres, lo que amas, lo que odias, lo que te hace reír o llorar existe, repito, existe. No es un invento humano, de verdad está ahí, es medible y visible, a nivel conductual, neurológico y, en este caso, filosófico.
Guillermo entendió que a pesar de las vicisitudes cósmicas, el había perdido a un pilar fundamental en su vida, en ese momento todo había perdido sentido, la existencia misma se le desmoronó, y no importó nada, ni siquiera que saliera el sol, ya que en ese caso su dolor era más grande que astro rey. Con mi paciente fue algo parecido, y para no ventilar tanto el tema le comenté que esta metáfora se puede usar con lo positivo.
"La gente no te cuida aunque estén mal porque seas insignificante o poco autosustentable, si no que lo mal que se sienten no impide que te cuiden, pues su amor es más grande que su enfermedad".
Así que para la próxima que creas que no deberías sentir lo que sientes porque vives en un universo que te ignora, mejor ponte a pensar que el sentido que le das a la existencia es más grande y que ahora es al universo a quien ignora.
✾ Mi yo del 2019 y 2025 ni se conocen ✾.
10 años y medio
Hoy es septiembre de 2025, y en marzo de 2015 acabó lo que, hasta la fecha, fue mi última relación formal.
Hola que tal, antes de continuar con el blog me gustaría ponerlos un poco al tanto de mi vida.
No recuerdo desde hace cuanto no escribo así, pero la verdad es que han sucedido varias cosas, para empezar, renuncié a la docencia, más que nada por motivos económicos a laborales, ya que adoraba ser maestro, pero mi techo económico llegó y supe que no podría sostenerme siendo maestro en esta ciudad, además, siempre quise ser terapeuta pero no se me había brindado la oportunidad, y pues como dicen por ahí, “el estar listo no es un sentimiento, es una decisión”.
Afortunadamente la relación en la escuela en la que trabajaba quedó bien, en buenos términos y me fui diría yo como un campeón jaja.
Al poco tiempo pude encontrar un trabajo en un centro de rehabilitación. Me pagan la mitad que de maestro, pero al menos es fijo y no me tengo que preocupar cuánto ganaré el siguiente semestre, y no me llevo trabajo a mi casa. Y además la fortuna me bendijo con pacientes privados, así que por ahora la cosa va bien.
Además, me metí a estudiar un posgrado, en específico en cognitiva conductual. Es en línea, y la verdad es que me cayó como anillo al dedo ya que es una modalidad acrónica, osea, las clases ya están hechas, tu solo miras los videos, o lees los artículos, contestas un quiz y listo, mañana entro al segundo cuatrimestre ya.
Pero bueno, a seguirle porque estamos de hueva. Quisiera empezar por el final, bueno, no tanto el final, sino el momento de la realización de esta pequeña epifanía.
Cómo mencioné antes, en este momento me encuentro trabajando en un centro de rehabilitación, atiendo alrededor de 12 personas a la semana, todos hombres de entre 24 a 54 años. Una vasta gama de personas y todas con el mismo problema, la adicción. Sin embargo, si escarbas más profundo verás que la adicción no es el problema per se, sino es solo un síntoma, la gota que derrama el vaso de una vida carente de oportunidades, educación, creciendo en un estrato social olvidado por el gobierno, y a veces parece que hasta por Dios.
Entré a trabajar ahí hace 3 meses, y coincidió justo en un momento donde la clínica recibió a varios pacientes de golpe, por lo que les urgía la ayuda de otro psicólogo en el centro, y de preferencia un hombre.
Al principio, los paciente me llegaban desechos, secos (literalmente), con llagas, ojos saltones, y eso solo en la superficie. Llegaban con psicosis, negación, algunos con delirios de persecución y, por, sobre todo, ira.
Al principio es duro, pero afortunadamente no tengo que hacer el trabajo solo, los motivadores, doctores y hasta personas religiosas apoyan mucho, y sesión con sesión iba viendo su mejoría.
Hace una semana egresaron mis primeros pacientes, y el cambio fue impresionante, en todo. La piel les brillaba, estaban hasta un poco gorditos jaja, y mucho más calmados, expectantes por el futuro y con un destello en los ojos difícil de describir pero que estaba presente.
No solamente eso, sus metas, autoestima, autovalía, emociones, todo por fin estaba alineado y me di cuenta de algo; Yo fui parte clave de eso, yo logré eso, éstas personas están mejor porque intervine en sus vidas, porque día con día me sentaba ahí a esforzarme por ayudarlos y hacerles entender que hay una vida más allá de los vicios.
Me di cuenta de que he logrado muchas cosas, y aunque ya lo tenía en la cabeza, nunca había entendido el impacto de mis acciones, de mi preparación e intervención.
Y bueno, para demostrar mi punto me gustaría ahora volver al 2015 y dar un pequeño recorrido.
Marzo del 2015, mi última relación formal acaba, más que nada por muchos problemas que estábamos cargando, ya que teníamos expectativas totalmente diferentes de lo que queríamos en la vida. Ella buscaba formar de una vez una familia, mudarse a una casa y empezar a tener hijos, pero osea, ambos aún cursábamos la preparatoria, y no estábamos ni remotamente preparados para dar un paso así, pero ella tenía en la cabeza que entre más joven empezara a parir iba a ser mejor, o ella sería una persona más plena. Eso y sospechas de infidelidades, discusiones, celos y hasta amenazas nos llevaron a terminar la relación y muchas otras cosas que siguieron después, que tal vez luego contaré porque son temas cansinos que no me gustaría ventilar tanto.
Nos movemos a mayo del 2015; logré concluir la preparatoria, cosa que para mucha gente de mi generación le fue particularmente difícil, por que la verdad los millenials cuando éramos adolescentes solíamos tener una filosofía de “live fast, die Young”, y la verdad eso llevó a que mucha gente desertara de los estudios debido a que no le veían sentido y siempre perseguían el dinero, los vicios, las mujeres, etc. Por lo que lo consideré un gran logro en mi vida.
Ahora nos trasladamos a junio del 2015; hice mi exámen de admisión a la universidad. Y aquí me gustaría hacer un paréntesis, ya que en mi familia los estudio superiores son vistos como una prioridad absoluta, pues mis abuelos nacieron y crecieron en situaciones precarias del campo en el sur de México, y es por eso que les inculcaron a sus hijos que estudiaran para que no pasaran por lo mismo que ellos tuvieron que sufrir, cosa que funcionó y la mayoría de mis tíos y mi papá son profesionistas, por lo que era una gran presión y gran meta para mi poder ingresar a la universidad, cosa que logré afortunadamente.
Llegamos a agosto del 2015; Comienzo mi carrera universitaria en psicología, un paso gigante para mí, ya que alrededor de mis, en ese entonces, casi 20 años de vida había conocido a mucha gente que veía muy lejos o incluso imposible el estar en donde yo estaba, por lo que sentía que me encontraba en un lugar privilegiado al haber podido llegar hasta ahí. Nunca se me cruzó por la cabeza que lo que yo pasaba era una situación estándar, sino que era de los pocos afortunados que podía costearse una educación superior.
Hacemos una pequeña pausa a septiembre de 2016; Una fecha que viene al tema en este blog debido a que fue el mes y año que conocí a la sirena, una mujer de la cuál no detallaré mi interacción con ella ya que tengo un blog de tres partes hablando de esta mujer, pero solamente diré que, en cuestión de mujeres, ella sin duda fue un antes y un después, o como ahora se dice en internet, mi evento canon.
Ahora me gustaría pasar no a un año y mes en específico, sino a un intervalo, más o menos de agosto de 2017 a diciembre de 2019; esto lo hago porque fue el momento en donde comencé a ver las prácticas profesionales de mi campo, lo que se convertiría en la psicología clínica. Nunca me he abierto mucho en mi perfil al respecto, pero en serio que ahora viendo hacia atrás, puedo notar que estas experiencias fueron duras, las historias y casos que me tocó observar y no solamente eso, sino intentar darles solución fueron bastas y densas; desde mujeres que habían sido maltratadas física, psicológica y sexualmente por sus parejas o seres allegados, adolescentes de apenas 13 años adictos a la cocaína o a las metanfetaminas, personas que apenas hace 2 días se habían intentado colgar y aún tenían marcas visibles en su cuello, menores de edad ya involucrados en redes de trata y tráfico de armas, y un largo etcétera. Sin embargo, esto lo cuento ya que siento que me dio las bases de lo que quise ser ahora, un psicólogo que ayudara a la gente que de verdad lo necesitaba, y que fuera a los lugares en donde las personas no tenían acceso a eso, y sobre todo enfocado a los adolescentes y jóvenes adultos, ya que, tal como me lo decía hasta ese entonces mi experiencia vital, era la época en donde frecuentemente la gente cometía errores que los perseguirían el resto de sus vidas.
Llegamos a enero del 2020; pude concluir la universidad y comencé a dar conferencias en contra del maltrato psicológico en escuelas, y aunque la pandemia frenó muchos de mis planes, el confinamiento me sirvió para poder reajustar mi personalidad para ser una persona más pacifica, racional y profesional. Ser mejor, en pocas palabras.
Pasamos a septiembre de 2020; comencé a hacer ejercicio, ya que las secuelas psicológicas y sentimentales de mi episodio con la sirena aún me perseguían y la verdad es que ya no quería tener la imagen de un hombre derrotado, demacrado y descuidado, por lo que me saqué la cabeza del fundillo y bajé los casi 10kg que tenía de más. Comencé a vestirme mejor y a abrirme a nuevas cosas, como gustos musicales, de programas, a mis emociones y en general comencé un proceso de transformación que hasta el día de hoy sigue dando frutos.
Llegamos a febrero de 2021; una fecha muy importante para mi ya que recibí oficialmente a mi primer paciente, es decir, osea, pónganse a pensar, una persona totalmente desconocida para mi que acudió conmigo por ayuda, porque confía en mí y quiere que pueda sacarle adelante.
Pasamos a septiembre de 2021; comencé mi carrera como profesor, y la verdad es que no estaba muy sorprendido por el hecho, ya que vengo de una familia de maestros, y sabía que tarde que temprano daría clases. Pero lo que no me esperaba era lo que sucedería después, ya que resultó que tenía un talento natural para la oratoria y para el entendimiento de los temas, cosa que nunca demostré en mi carrera estudiantil, mucho menos en la universidad donde era considerado incluso mal expositor, ahora lo estaba explotando a lo grande. No mentiré, siempre fui fan de las películas de profesores poco convencionales que llegan a cambiarle la vida a los estudiantes descarriados. No era exactamente el caso esta vez, pero creo que me benefició el no tener una formación estrictamente de docencia al momento de pararme frente a un grupo de personas que, muchas de ellas, solamente eran un par de años mas chicas que yo, explicando cosas que aún tenía frescas.
Con el tiempo mejoré mi método, combinaba influencias de, sobre todo, Juan Miguel Zunzunegui con su narrativa cruda y sarcástica, con ciertos chistes de standup, humor de podcasts mexicanos, e información actualizada para poder explicar cosas o temas complejos. Eso me enseñó mucho de responsabilidad y profesionalismo, y exploté herramientas sociales y profesionales que ni siquiera sabía que poseía, pero que contaba con ellas y que se me daba muy natural el lidiar con estas nuevas cualidades que estaba manejando.
Además de que esto me ayudó mucho en mi autoestima, ya que por fin estaba teniendo la validación, respeto y tintes de autoridad que buscaba desde hace mucho. Había dejado de ser un chamaco recién egresado que todos ninguneaban, a hora llamarme profesor con todas sus letras. Los elogios de mis alumnos nunca pararon, y aunque al principio el síndrome del impostor me atacó, ya que creía que solo estaban adulándome para que les pusiera diez, después me di cuenta que no, que mucha gente de verdad venía a la escuela solo para que YO les diera clases.
Mis chistes, mi sentido del humor, mis ocurrencias, mi información diferente y directa, y por sobre todo, mi motivación hacia la superación hacía que mis clases fueran bastante concurridas. Eso sin duda me ayudó a crecer como psicólogo, como profesional y como persona.
Hacemos una parada en septiembre de 2023; Por fin pude ser profesor de preparatoria, y en una preparatoria pública, y ni más ni menos que la preparatoria en donde yo estuve como alumno. De verdad era como un sueño, tal vez a otras personas les parecerá soso o patético, pero yo de verdad ansiaba mucho poder acercarme a la juventud para poder ayudarlos, y aunque fue solamente un interinato de 4 meses, y como una especie de “novatada” me mandaron a puros salones de primer año, es decir, los mas ruidosos, inquietos y “salvajes”, a mi me encantó. Adoro trabajar con adolescentes, adoro guiarlos y adoro ver esa expresión en sus rostros cuando por fin notan que pueden confiar en alguien, que alguien está ahí para entenderlos y guiarlos más que para comandarlos y castigarlos.
Como paréntesis quisiera decir que tuve citas con tres mujeres diferentes entre 2022 a 2024, pero eso será historia para otro blog.
Llegamos a noviembre de 2024; Aquí la verdad quisiera guardarme los detalles porque, en caso de que se concrete, pudiera ser algo que me cambie la vida, pero solo diremos que se me ofreció una oportunidad de empleo que llevaba esperando desde los 20 años, pero se me truncó justamente por no tener maestría, cosa que cambiaría en el futuro, solo eso diré por ahora, ya que, si esto llega a realizarse, no haré un blog, sino que haré un video entero explicando todo jaja.
Pasamos a enero de 2025; este año juré que empezaría diferente, que sobre todo mi situación económica debía de mejorar ya que tenia casi 30, con licenciatura y experiencia y me parecía injusto que un operador de maquiladora ganara mas que yo y aparte con mas beneficios, por lo que fui a pedir un aumento a coordinación, pero me lo denegaron por motivos que ni quiero explicar, por lo que tomé la decisión de renunciar, pero aprovechando mi recientemente adquirido profesionalismo no lo haría en ese momento, sino que esperaría hasta el final del cuatrimestre, es decir, en abril para renunciar y quedar en buenos términos, tanto con mis superiores, otros maestros y alumnos.
Abril del 2025; mis alumnos me hicieron despedidas, me regalaron un termo para café de metal con mi nombre grabado, me llevaron pastel, comida y todo, me pidieron tips para seguir en la carrera y como sobrevivirla y la verdad por primera vez en mi vida no tenia duda, genuinamente estaba siendo valorado por personas que no eran de mi familia.
Avanzamos a mayo del 2025; ocurrieron dos cosas que hasta la fecha solo me han traído cosas buenas, comencé mi maestría y comenzaron a llegarme más pacientes, tantos que a veces estaba 7 o 10 horas diarias en el consultorio atendiéndolos, eso me llena de felicidad, sobre todo apoyándome ahora de un posgrado que me haría mejor profesional y podría ayudar a toda esta gente, que, dato curioso, la mayoría venían referidos de mis ex alumnos, es por eso que quise dejar las cosas bien paradas en la universidad.
Junio del 2025; comencé mi trabajo en el centro de rehabilitación, un trabajo que me llegó la verdad de rebote, pero agradeceré toda mi vida a la persona que me recomendó y que ahora tengo la grata oportunidad de ayudar a todas estas personas en situación de crisis que podrán cambiar sus vidas para siempre.
Y así llegamos hasta la fecha, y no sé si notaron una constante, o más bien la falta de una constante; una mujer.
Para todo lo que acabo de describir, para todos estos años, esta década, todo lo que he logrado, mi transformación de adolescente a adulto, de niño a hombre, lo hice sin una mujer a mi lado.
No me malentiendan ni por un segundo, siempre he soñado con una mujer, siempre he querido una novia, una esposa, una pareja, una compañera, una cómplice, un hombro en donde recargarme cuando esté exhausto, una confidente, la madre de mis hijos, pero no la he tenido y, la verdad, desde ese día que salía de la clínica hacia mi carro, sabiendo que muchos de los hombres que entraron ahí ahora eran diferentes gracias a mi intervención, comencé a preguntarme: “¿Es necesario que deba de tener una mujer a mi lado?” y lo primero que pensé fue: “Parece que no, mira todo lo que has logrado, y has sido tu solo”.
Esto no lo conté, pero por la maestría y mis futuros planes me puse en un modo de no disponible por el momento en cuanto a citas se refiere, pero ahora la sensación es diferente. Ahora ya no veo a las mujeres como una forma de complementarme, ahora me veo a mi totalmente capaz de lograr mis metas sin ese vacío desolador que antes sentía por no tener a una novia a mi lado. Ahora no lo veo necesario, porque creo que me ocurrió lo que por décadas les han dicho a las mujeres; Eres suficiente por ti mismo, no necesitas una media naranja, tu eres el árbol entero, y alguien decidirá echar raíces contigo, pero hasta entonces, tu florecerás hasta que tus ramas toquen el sol.
Y es así como han pasado 10 años y medio sin pareja, pero viendo hacia atrás la vida no decayó. Si, me hacen falta caricias, besos, abrazos, un cabello suave, una piel tersa y lisa, y si me preguntas, hasta coito, pero no por eso mi calidad de vida disminuyó, mis metas no se cumplieron o me volví una peor persona de la que era a los 20 años, sino que pude lograr todo lo que me propuse, tarde o temprano, pero llegó, y nunca hubo una chica ahí.
Insisto, esto no es un reclamo, no es una carta de odio hacia las mujeres que no me dieron una oportunidad y por eso sentí soledad, no, para nada, y no será así, solamente es la evidencia de una realización sobre como a veces nos convencemos a nosotros mismos de que somos seres incompletos, y que nuestros logros valen la mitad solo porque no tuvimos un acompañante, o en mi caso, una acompañante. Tampoco seré un seudo narcisista que dirá que solo te necesitas a ti, no, ahí estuvieron mis padres, mi hermano, mi familia, mis amigos, mis compañeros, mis alumnos, mis pacientes, siempre rodeado de personas que me aprecian, me aman, o en el menor de los casos, confían en mí. Entonces la pregunta persiste; ¿Necesito a una mujer en este punto de mi vida?, pues en este momento te diría: Parece que no.
Así que, como dice el mantra que me repito cada mañana, “no sé que depara el futuro, y eso no me inquieta”. No estoy cerrado a la posibilidad de salir con mujeres, pero ya no estoy buscándolas activamente, si una de ellas se me acerca y me invita a salir, estaré más que dispuesto a aceptarle la cita, pero eso no veo que sea en un futuro cercano, y, además, si no ocurre, no pasa nada, como no ocurrió nada en 2016, 2017, 2019, 2020, 2021, 2023 y posiblemente 2025. Así que, si una mujer algún día, con sus propias metas, propósitos y aspiraciones quiere echar raíces junto conmigo, será más que bienvenida, pero por mientras aquí estaré, aquí estaré y floreceré hasta que con la palma de mi mano pueda alcanzar el sol.
Gracias por leerme y ser parte de estos pensamientos locos que me azotan de pronto jaja, espero escribir mas seguido para no tener tan abandonado este perfil. Saludos.
Chilli'n time
Tanto que escribo aquí sobre querer tener novia, y creo que para los planes que tengo ahora, me estorbaría mas de lo que me beneficiaría.
Hoy hace 12 años que llegué a Tumblr. 🥳