Vagar sin rumbo es de viajeros, viajar con objetivos irreales es de vagos, las inconsistencias de la vida y las dualidades inexpresables de las cosas como tal nos convierten en los sinónimos de un antónimo indistinguible para la mente de un idiota que no puede concretar simples tareas como lo es razonar sobre su propia vida y lo que quiere.
Así como le es imposible expresarse con los demás, el sentido de la vida para alguien así no existe, vives cada día esperando que la probabilidad y la suerte jueguen a tu favor, aunque no sabes si esa suerte es la lastima y el cargo de conciencia de la gente al rededor, no hay lugar mi oportunidad para alguien como ellos, pero siempre habrá alguien dispuesto a cedere el asiento en el autobús en esa larga ruta que lleva a todos los que buscan algo para si mismos.



















