"No saben lo difícil que es hacer algo acá que no sea morir"
Monterey Bay Aquarium

★
No title available
he wasn't even looking at me and he found me
No title available
we're not kids anymore.
𓃗

JVL

@theartofmadeline
NASA
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Cosmic Funnies
Sweet Seals For You, Always

Janaina Medeiros
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

No title available
Fai_Ryy
Today's Document
d e v o n
Jules of Nature
seen from Italy
seen from Australia
seen from United Kingdom
seen from Canada
seen from Malaysia
seen from Australia

seen from France

seen from United States
seen from United States
seen from Germany

seen from Indonesia

seen from Malaysia
seen from Türkiye

seen from United Kingdom
seen from Malaysia

seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States

seen from Türkiye

seen from United Kingdom
@delayrepeat
"No saben lo difícil que es hacer algo acá que no sea morir"
Volvimos por las luces y eramos solo sombras de nosotros. No había ya mucho que hacer.
Evidentemente, el recuerdo siempre será más claro, pero ya todo está acabado
¿Que podemos esperar de un burro más que una patada?
Soy otro
Vos, yo.
Yo, vos.
El otro.
El otro intercede en el cotidiano y nos saca de nosotros. Es fácil sentirse cómodo en la coincidencia, pero con vos fue diferente. Vos sos diferente. Desde un principio, sin antesalas, desparramaste una sonrisa sacándome de mi, haciendome sentir tan cómodo.
Vos, yo.
Si, así seco con una coma. No hay: “Y”.
Vos ahí, yo acá. Pero no hablo de distancias infinitas. Vos ahí sóla, unas sillas adelantes, mirando el proyector. Yo acá, atrás tuyo, mirando la misma película. Aunque no es la misma, porque vos no te podes ver a vos de espaldas mirándola. No podés ver ese detalle que encuentro. Quizás te enamorarías de vos, aunque espero que ya lo estés.
Ni puedo verte la cara pero eso no importa, porque observó ese espacio de tu cuello que no cubre tu pelo. Ese pequeño y hermoso descubierto de piel, que se hace más atractivo al sorprenderme con una de tus manos que se deja entre ver en tu hombro. Aunque en realidad no sé ve, sólo se nota. Te rascas con calma por debajo del pullover. Ese movimiento no debes ni razonarlo, pero se me hace hipnótico y no puedo dejar de verlo.
Me olvidó de la película.
Veo tu piel, tu cuello y envidio tu mano. Nunca toque tu piel pero se me hace que es suave. Da suavidad. Quizás algún día pueda acariciarla y descubrir que todas mis hipótesis son ciertas.
También me gustaría develar el misterio de si te hago reír, o si sos tan hermosa en la paz como en la guerra. Pero ni puedo desviarme, porque no pude dejar de observarte.
Quisiera que me dejes esa caricia. Ese recorrido por tu hombro y tu cuello que comenzaría con mi dedo índice, tratando de que consigas la tranquilidad que se logra hablando en silencio. Esa calma previa al sueño. Pienso lograr que te duermas con esa paz, para luego observarte unos segundos. Siempre me gustó fotografiar, aunque sea en mí cabeza, a las personas dormir en la tranquilidad profunda. La belleza se multiplica y me gustaría verte a vos durmiendo a mi lado. Trasmitirias tanto como toda esa belleza que das con una sonrisa, de esas que me acostumbraste todos los dias.
Espero que sueñes conmigo.
No cuando duermes, sino cuando charlemos. Que hablemos de sueños y coincidamos, que los desemos ambos. Que nos deseemos. Me gustaría saber cuál es tu forma de desear y como dejas tu firma en mi. Porque en estas cuestiones, la firma ni se pide, ni establece una propiedad. Se da, sin que uno sepa y sólo lo sabe el cuerpo ajeno. Por dentro.
Estoy seguro que tu firma quedará, porque ya no da lo mismo no verte y que parezca que te alegre verme, que me abraces como si me conocieras de siempre, moviendo por la espalda tu mano, haciéndome sentir que del otro lado hay una persona, hay vida, un corazón que late. No da lo mismo, porque todo eso me coloca fuera de mi. Como cuando casi nos chocamos sin darnos cuenta, levantamos la mirada, y pasamos unos segundo mirándonos de frente. Casi te saludo, sólo por querer darte un beso acompañado de ese abrazo que das, pero ya te había saludos un rato antes y las ganas quedaron igual.
Sentí que quizás vos también lo pensaste, pero seguis siendo alguien que no puedo descifrar. No puedo deslumbrar si hay un ida y vuelta o si no pasa nada, si simplemente sos hermosa y sonreis al mundo. Todo eso que no soy a simple vista y vos lo revoleaste en la primera mirada.
Porque vos sos un otro que intercedio en mi cotidiano y me saco de mi.
Y eso me encantó, porque ya soy otro.
Repregunta
No puedo dormir y ella sigue levantada. Mientras, entre alguna charla, la observo. Abre la puerta del ropero e ingresa el vestido planchado. Vuelve, agarra el tumulto de remeras y la empieza a doblar. Yo la analizo. Observo como se mueve por el espacio. Como, de tanto en tanto, me mira y me sonríe pero sigue acomodando.
Me siento un tanto inútil, pero no quiero insistir con ayudarla. Tres veces un no, son más que suficiente y suelo desistir a la primera. Igual tampoco podría ayudar. La observo y lo único que pienso ahora es en traerla y no solo para dormir conmigo. Quizás así, pueda ponerme a descansar.
Pero no la quiero interrumpir y observarla así, me conforma. Porque se que lo inevitable sucederá y ahora disfruto la tensión que se da al avanzar el tiempo. Avanza, pero yo sigo quieto. Me mira y se devela el mutuo anhelo que se acrecienta. Sus ganas, también de venir conmigo.
Sucede
Una mirada, una remera revoleada y la caminata rápida hacia la cama. Un salto sobre mi.
Recuerdo eso. Después, tirada arriba mío, me agarro la cara y con una sonrisa dio una pausa para mirarme a los ojos. Siempre su sonrisa acompaña todo lo que dice esa mirada. Luego, un brusco movimiento hacia mi boca y su beso confirmaba las ansias que aumentaban. Todo su deseo.
Hasta que corto abruptamente el momento y me susurro al oído:
- Tengo que terminar de acomodar
Rio discretamente, mientras se levantaba. Yo, me doy cuenta de su formas de jugar. Al fin y al cabo eso dice su risa, su sonrisa ,sus ojos. Ya de pie, da media vuelta y va hacia la ropa, yo la miro caminar.
- Sos hermosa. - Susurre por lo bajo y no escucho
Sabe manejar los tiempos, dar un poco y tirar, dejándome impaciente por más, pero disfrutando el sabor que dejó.
También en el aire, dejó flotando sinceridad, cuando hace un rato me comentaba que la invitaban e insistían otros hombre a salir y que podía elegir estar con cualquiera, pero no le interesaba. No le interesaba nadie más que yo. Esa sinceridad la re afirmabas en ese beso de recién que hizo que le pregunte:
- ¿Porque yo?
Su respuesta no tardó más que milésimas. Fue natural. Todo eso mientras iba a buscar la remera que tiró antes:
- La pregunta es, ¿porque vos no?
Un revés inesperado que volteaba a cualquier peso pesado. Con una pregunta a mi pregunta, puso al descubierto toda mi inseguridad y al mismo tiempo me daba la tranquilidad necesaria. Me daba un piso firme, una cama, me abrigaba y se metía conmigo.
Fue así como me levante de repente y fui hacia ella. Estaba de espaldas pero justo dos pasos antes de llegar, se dio vuelta. Sin dudarlo la agarre por la cintura, la acerque hacia mi y la bese. Mis manos fueron avanzando lentamente por su espalda hasta los hombros. Ahí, hice que descubra cada dedo y cada uña apretándola hacia mi cuerpo. Yo sentía de nuevo su deseo en la intensidad cambiante de sus besos. Mi mano tomo el rumbo de sus brazos acariciándolos. Fui recorriéndolos hasta llegar a sus mano para entrelazarlas con las mías. Pero en su mano izquierda, no pude. Me lo impidió la remera que todavía agarraba su mano. La dejo caer, al mismo rincón en el que terminó al rato toda nuestra ropa. Luego viajamos desnudos por todas las paredes de su habitación, de la casa, de ese efímero mundo nuestro. Nos consumíamos en fuego, pero desde el primer momento supo que no tenia miedo de incendiarnos, y a mí me atraía el quemarnos.
Todo concluyó tirados en un colchón que no sabemos cómo llegó al suelo. Los dos recostados. Ella en mi pecho con una respiración que ya comenzaba a desacelerar y yo ya con los ojos chinos de cansancio.
Fue ahí, como dudando de toda esa verdad que había sucedido antes, que te pude contestar:
- Por esto, espero que no sea... Digo, tu pregunta de porque yo no
Ella rió, me beso dulcemente y dio paso así a el silencio de la calma.
Al rato, por fin estábamos durmiendo.
¿De que pecas?
No acepto la idea de que hayas perdido curiosidad o que ya te resulte aburrido. Aunque ya a esta altura es todo suposición y espero que no supóngas mucho de mi, porque te podes confundir
Igual no es que me debas algo, nadie debe nada a nadie. Pero simplemente habló de dedicar el tiempo y ver. Ver si soportamos nuestras miradas cara a cara. Si todo fluye igual solos, como en cada charla. Porque en mi cabeza quedó grabada una posible historia al encontrarnos, que no se ni si puede suceder, si no te veo.
Esa posibilidad comenzaría con un saludo, me gustaría que con un abrazo. Un abrazo como cuando me encuentro con alguien que hace mucho no veo y que quiero. Al fin y al cabo, sos alguien que hace mucho no veo.
No se que excusa sería por la que nos juntemos, tampoco si es de día o de noche. Podría ser una merienda, o una cena. Lo que si se que me invitarás algo de tu heladera y seguro te pondrá un toque nerviosa que yo no me siento en la silla, a pesar de que me lo pidas. Hablaría, caminando por tu departamento, lo exploraría por completo. Cada espacio me hablara de vos, mientras converso con vos. Registrare también, si mueves las manos al hablar, si tienes alguna muletilla, y obviamente como es tu sonrisa. Luego de que pases la molestia de verme caminar, y por fin me siente, descubrirás que no soy ni ortiva, ni aburrido. Que soy simpático. Y por fin, me podrás ver reír. Espero que quede esa foto en vos, mejor que cualquiera que te podría haber mandado.
Yo también te observare reír. Estoy seguro que sos de carcajadas y que las veré muy seguido. Sabré que tanto abrís la boca, mostras los dientes y que tan contagiosa es tu risa. También fotografiare en detalle, con mi pupila, cada minúsculo puntito hermoso de tu cara.
¿Porque será que se llaman pecas? ¿De que pecas?
Yo creo que pecó de ingenuidad por imaginar todo esto, creyendo que era una certeza nuestro encuentro. Encuentro que se va alejando cada vez más. Eso, creado en mi imaginario sin poder ni siquiera probarlo, es lo que más molesta.
¿Es necesario otra cuenta pendiente?
No quiero olvidarme toda estas imágenes paralelas por ahora. Prefiero mantenerme ingenuo, aunque no me siento tranquilo simplemente volcando una posibilidad, que el tiempo hace lejana. Una posibilidad de que en un momento, luego de charlas, y seguro que risas y música, nos abracemos y por la comodidad que la situación da, no nos queramos separar. Aunque también planeó darte un beso en la mejilla, bien cerca de la oreja, ahí donde puedas escuchar mi respiración. Después seguiré besándote la piel, esta vez con los ojos abiertos para observar cada una de tus pecas. Me tomaría mi tiempo para apreciar la suavidad de tu rostro mientras me acerco despacio con mis labios hacia tu boca.
Me gustaría que cierres los ojos.
¿Te imaginaste alguna vez un beso?
No puedo adivinar si me querrás morder el labio o no. Si lo querrás hacer poquito o mucho. No puedo leerte sin besarte, y no se como continuar. No se a que invita tu boca. Tampoco tu piel.
No quiero quedarme sin por lo menos intentar que todo esto sea real, aunque pueda no funcionar igual, y si no puedo verte se anula toda posibilidad.
¿No sería triste que no exista ni siquiera la posibilidad de un abrazo entre los dos? ¿Que nunca te vea para analizar cada movimiento, cada detalle?
También te quería contar, sobre mi idea de olvidarnos del tiempo en un sillón o un colchón. El sol entraría por una ventana, y lo sentiremos en el cuerpo, dando excelencia a la escena. Ahí, estaría recostado en tu pecho y me gustaría que me toques el pelo, mientras escuchamos de a intervalos nuestros gustos musicales. Hablaríamos de todo divagando, sin que nadie nos acelere. Me gusta ese plan sin que sea rutina. Sin debernos nada. Y así, de vez en cuando encontrarnos, a olvidar que existe el tiempo, perdiéndonos en el.
Seria lindo perderme en tu universo de puntitos en la cara. ¿Porque será que se llaman pecas? Vos, ¿De que pecas?
Me vuelvo transparente y arranco como un lobo. Vulnerable y fuerte, te recibo... Vos en tu luna, me das la calma del arroyo, la claridad de las horas que pasan entre caricias y desvelos, me vuelvo transparente.
El Plan de la Mariposa
Las ansias de quedar incompleto
Solo unos minutos fueron los que tome para ir hasta el fondo de ese bar, a la barra. Pero sólo segundos pueden ser suficientes para darte un giro inesperado. En el camino fue que rozaste mi mano o me agarraste, no me acuerdo bien, pero me hizo dar vuelta y que te mire de frente. Nos miramos. Cara a cara sin pestañear. Fue un fuerte impacto, mire como no recuerdo mirar a nadie una primera vez. No creo en el amor a primera vista, pero si me preguntan, contesto que creo en vos a primera vista.
Pero a pesar de todo eso, yo en esa época, era muy de dejar todo a medias y esperar que al otro le gane las ganas y vos al parecer no estabas tan decidida, o no ibas al frente como ahora. El juego siguió con una búsqueda por todo el lugar, pero sólo con la mirada. Durante toda la noche chocaban nuestros ojos, deseándose como nunca, avanzaban, y avanzaban. Desde ese momento nos mataron las ansias y la insatisfacción de no llegar a nada.
No importa ahora mucho como fue que nos terminamos conociendo, siendo que esa noche me fui sin saber tu nombre, ni tu voz.
Al tiempo nos vimos y esas ansias estaban más allá de nuestras bocas cuando conversamos. Conversamos con palabras, con miradas, yo con mi mano moviéndose nerviosa en la barra y vos con la tuya, como sacado de un film trillado, jugando con tu pelo. Después hablamos con silencio y con sinceridad. Todo lo que siguió fue con sinceridad y al tiempo descubrí que era una arma de doble filo.
Con sinceridad también fue que me dijiste que algunos de los chistes míos no te gustaban y hasta te caían mal. También que no entendías mucho el sarcasmo. Ese fue el punto más débil para convivir.
El más fuerte, claramente, era cuando lo entendías. Cuando mis chistes eran tuyos. Cuando reíamos.
Cuando reías. Cuando las sensaciones eran mutuas y lográbamos hacernos disfrutar.
Cuando reías.
La comprobación empírica de eso era nuestra cama. Ahí se resolvía todo. Vos te olvidabas por completo de la pulsión de muerte y yo me moría por un rato.
Creí que en la cama, resultaría más sencillo congeniar con alguien como con vos, pero es imposible. No encuentro alguien directa. Sin vueltas.
El lapso de tiempo en que hay que parar por el forro es eterno, es denso. Vos lo sabías y lo hacías parte de toda la misma escena para que no caiga la tensión.
Tomabas la posta como nadie. Entendías que esos segundos eran fatales, que 2 frames de más pueden matar el gag.
También acordamos, que no haya entretiempos. Hay cuestiones que no se hacen en cuotas, se hacen todo en efectivo y el orden no altera el producto. Por eso te explique que el que uno acabe, jamas significaba ir a los créditos, sólo es un punto de giro y no me gustan los esquemas de relato clásicos. Vos, eso lo comprendiste a la perfección. Como también que yo siempre quería hacerte gozar, y no importaba como. Hasta no lograrlo no quería cortar el ritmo. El tempo era esencial y el tiempo no era impedimento. Vos también ibas por mi, y buscabas en cada pedazo de mi cuerpo, tratando de encontrar todo. Bailábamos una danza, orquestada por una pulsión compartida que latía sangrienta como animal masacrando su presa
Lo sabíamos, todo cierra con un juego mutuo, donde el otro busque al otro y no pare ni un segundo, sino no podíamos.
Así fue que descubriste que mis gustos pasaban simplemente por tu placer y que a veces no necesitabas ni tocarme.
Pero seguíamos buscando. Las ansias de devorarnos siempre quedaba latente… En suspenso. Quedábamos atrapados en un vacío enorme y mutuo, que nos rodeaba por todos lados. Una frustración al no quedar compl…
Me sonrió con la ternura de una maestra jardinera y me invito a naufragar en sus colores por última vez.
Sé que un gesto cura todo lo que no lo cura el tiempo..
NTVG
"Tu tranquilo, yo nervioso"
Jake, El Perro
Insomnio ( domingo otra vez )
Me amolde. Sigue siendo domingo. Al igual que para todos.
¿Porque dije que no?
Nos encontramos.
Cara a cara nos olvidamos de todo, dos cuerpos se encuentran y se elimina la distancia del tiempo, y de la cabeza. No hay ilusiones con la que hablar y las fantasías sólo se fantasean de a uno.
Muchas respuestas se responden sin ser preguntadas o quizás sigo pensando que preguntarte de nuevo, es perjudicial para la salud.
¿Entonces que podemos ser?
Me ganaron las preguntas.
Abrí el cajón.
0mg.
Alguien estuvo antes que yo.
Insomnio (Ya llego para empezar)
Salís? √√
¿Entonces que podemos ser? Cara a cara, seguro no podrías contestar
El cajón sigue cerrado
Cara a cara seguro no podría preguntar
Ult. Conex…
Insomnio ( 2 mg de viernes 3 am )
¿Entonces que podemos ser? El cajón. 2mg ¿Porque dije que no?
Insomnio ( Jueves con 1mg de delay repeat )
¿Porque dije que no?
No abrí el cajón
Al final sos conservadora: ¿Como no podemos ser amigos?
Me quedo pensando en ese baño o reducto que imagine. También en que en realidad no se que quiero. En el momento de fantasía, o mejor dicho de calentura, todos sabemos que queremos. Quizás por que no pensamos, envueltos en el hermoso caos. Que hermoso es tu caos. Entonces: ¿Porque dije que no? Me voy a dormir pensando en vos. Bah a acostar. También sigo pensando en el cajón. 1mg Pongo una película. Hoy, nada que nos identifique.
Insomnio (Miércoles con 0,5 mg de Domingo)
Hace un año deje el clonazepam, sin aviso al médico y sin ir bajando dosis. Ya van varias noches y me acuerdo tanto de lo que paso, y mucho más lo que no.
También me acuerdo que sobran tabletas en el cajón. Rivotril y Cloner, variedad de laboratorios. 0,5mg
Dejo el cajón cerrado, el sueño ya llegará
Lo Intento otra vez. Fracaso.
No abro el cajón. Pero entro en una vigilia donde no duermo pero sueño. Fantaseo.
Imagínate un espacio sólo para nosotros. Algúna habitación pequeña o el baño. Mientras más pequeña más podremos sentir cada expresión. Cada movimiento se magnífica. Redoblamos la apuesta con cada suspiro, susurro o segundo de respiración al oído. Vamos por todo. Cerramos los ojos, no hay necesidad de mirar. Palabras tampoco hay muchas, cualquiera podría arruinar todo y lo sabemos. Aparte en silencio hablamos todo en pocos segundos. No parece nuestra primera vez, ya nos conocemos tanto. Besos que mutan hasta encontrar rápidamente su hábitat. Las yemas que recorren todo, tu espalda, tu muslo, tu cuello, tu espalda. Si, tu espalda. Variamos el ritmo de los besos, de caricias, de los roces hasta que se ensamblan con la música de fondo de nuestras cabezas, esa que nos une siempre. Compartimos el mismo beat. Los besos ahora quieren ir donde le indican la manos. ¿Te dije lo fascinado que estoy con tu espalda?
Y así recorro todo, y de alguna manera u otra me insitas a explorar todo tu mapa. No quiero olvidarme de nada, ni el lunar en el hombro o la manchita en el muslo. Quiero aprovechar el viaje, recorrer ese rincón más inhóspito que nadie supo apreciar. Porque seguro para todos, los detalles pasan desapercibido cuando solo se quiere llegar. Pero vos, vos no me pasas desapercibido, quiero observar la belleza del recorrido, saborear cada segundo, retenerlo en la memoria. No estamos apurados, y toda esta noche será nuestra
¿Vos no fantaseas?
Sólo mío el momento, de fuego interno. Repito la historia, y el momento tan culmine yo mismo disparo el frío de una pregunta. :
¿Porque dije que no?
Y así corto todo otra vez.
Abro los ojos.
- Pará!
Insomnio ( Martes en la Luna )
Los movimientos del sol y la luna no noquean a nadie, pero me hacen dar cuenta del día que es. Domingo. Perdón, ¿Martes? Yo sigo despierto y ya van tres noches. Palabras, silencios, movimientos, pensamientos. No olvido que dijiste eso que no tenias porque decir y que no cumplís, porque nunca prometes. Solo decís, por decir. La liviandad de tus palabras, rápidamente se hacen humo en tu memoria. Pero en la mía, son estocadas permanentes.