Ya no.
Hoy aquella sonrisa con la que me dejabas cautivada, ya no me parece atrapante
Hoy tus ojos grises, los mismos que me miraban con admiración, ya no lo hacen
Hoy tus manos suaves con las que me acariciabas en esas tardes de plaza, ya no me acarician de la misma forma
Hoy nuestra charlas cósmicas, ya no son como antes, se convirtieron en charlas monótonas e inexistentes
Hoy tus dulce risa, esa que podía escuchar por horas, ya no me gusta, es tan vacía y falsa que me lástima
Hoy tus finos labios, ya no me parecen dulces, son amargos y sin sentimientos
Hoy tus comentarios cursis, ya no van dedicados hacia mi persona
Hoy tus ojos dejaron de brillar al mirarme, ya no expresan lo mismo que antes
Hoy nos volvimos desconocidos, ya no nos saludamos cada vez que coincidimos
Te has vuelto tan lejano, tan distante. Es como si nunca hubiera tenido el placer de poder hablar con vos, es como si jamás te hubiera conocido.
¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo se vuelve a lo de antes? ¿En qué momento dejaste de observarme para observar a alguien más? Tal vez fue mi culpa por darte hasta lo que no tenía y dejar que mi amor por vos me nuble la razón.








