LEINE.
“Te costará caro, Dev.” Le guiñó un ojo a su acompañante, atreviéndose a juguetear un poco con él. ¿Por qué lo estaba haciendo? Ni ella misma lo sabía, pero el joven tenía un atractivo que ella no podía pasar por alto. Normalmente no hubiera accedido a salir con él, debido al poco interés qué tenía en conocer chicos. Pasaba la mitad de su día en el laboratorio, creando alguna sustancia que le sirviera para venderla en las fiestas de las fraternidades. “Pedí dos cafés negros, espero no te moleste.” Agregó, indicándole al chico con una mano que tomara asiento. “¿Qué tal el día de hoy? Yo estuve trabajando toda la mañana, eso de separarse de tus padres es complicado.” Se encogió ligeramente de hombros, observando cómo la mesera traía su orden.
‘¿debería asustarme?’ enarcó una de sus cejas ante las palabras de la contraria y no pudo evitar que una pequeña carcajada saliera de sus labios. ‘ claro, claro. está perfecto.’ asintió, sentándose en la silla que se encontraba frente a ella. ‘ ¿aún los extrañas o algo parecido?’ inquirió, ladeando su cabeza mientras veía que ambas tazas con café se posaban frente a ellos, humeantes. ‘ he terminado de leer el libro que me han pedido en clase... así que supongo que todo pinta perfecto.’
















