Botánica de plantas carnívoras
por antonomasia aprendidas...
veneno medicinal para el mal de amores,
el espectáculo de ruinas devorado
por las raíces de una salvaje
selva devoradora de sur propios huesos.
El hollín de los narcisos que se incendiaron,
estatua tamaño llavero cuando te veo,
y una colección de terremotos subcutáneos cuando te veo.
Tú en cambio eres la noche triste,
un desfile de química quimérica atracción,
antifaz de la señorita elegancia;
un catálogo de citas plantadas.
Jardín monárquico, desvístete de reyes,
y envuelve de republicana selva
tus matorrales y cerezos sobre duraznos.
Te confieso transparencia del paraíso;
incineré los templos que palpitaban
como adolescentes enamorados,
erigí mis ruinas a lado de los muertos,
porque ya no sienten el invierno.
La noche ha de estar rota
acaso porque no estemos juntos,
no hay trenes que logren zurcirnos,
ni agujas, ni hilos para remendar los rencores.
Cuadrícula coloreada de curvas;
para protegerlos de la soledad ajena.
Caníbal de mis propias flores,
Amor no eres de este mundo,
y yo no amo a los inmortales.
Teatro Peralta, Chapultepec Junio 2012