Sabía que estaba jugando con ella y el hecho de que a pesar del tiempo y de lo extraño que había resultado todo entre los dos, le gustaba la idea de volver a coquetear con Dionsio, más de lo que deseaba admitir. “Habrá que hacer algo por esa mala memoria” reprochó, desapareciendo detrás de la barra en busca de una botella que valiera la pena, moviendo las caderas con su gracia natural, como sí deseara que la mirara. “En la bolsa” murmuró algo distraída, escogiendo entre botellas y volviendo con una botella de ron, sentándose prácticamente encima del moreno. “¿Cómo has estado entonces? ¿qué hay de nuevo? además de el corte de pelo….” indicó, dejando que su mano libre se enrredara en el cabello ajeno, poco le importaba ser atrevida, se conocían lo suficiente.
Asintió varias veces como si su vida dependiera de ello a la vez que estaba pendiente de los movimientos que hacía la fémina los cuales nunca habían dejado de gustarle. Buscó en la bolsa el encendedor y prosiguió con lo que quería hacer, así que se colocó el porro en la comisura de sus labios y lo prendió rozando el fuego en el extremo de este, dándole una pequeña calada. “Bien, un poco ocupado pues estaba pidiendo unas vacaciones para poder venir aquí, por un momento y no me las daban ya que no encontraban un remplazo para dirigir Wicked.” negó riéndose de las personas que trabajaban con él “Bueno, he cambiado un poco mi cabello pero tiene rato que no me lo corto, no tengo tiempo.” admitió “¿Qué tal tú? ¿cómo vas? ¿qué has hecho?” preguntó tendiéndole el cigarrillo.












