s l v e r m i s t s
Apenas llegó a la habitación en donde a ambos les tocaba quedarse, pudo observar la escena, haciéndolo en silencio hasta que el mayor terminó de hablar —¿Qué está mal? — preguntó, mordiendo su labio inferior esperando a una respuesta, se miraba estresado.
Sonrió de manera fugaz y se acercó a ella, lanzando el teléfono sobre la cama. “Cosas de trabajo, no importa” Sabía que ella tendía a preocuparse y quería evitarlo. La sostuvo por la cintura y besó su frente. “¿Te ayudo con algo?”











