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@dnochesreversibles
Tengo ganas de tomar una siesta de esas que te llevan flores cada año.
“Después que te conocí, todas las cosas me sobran: el sol para tener día, abril para tener rosas. Por mi bien pueden tomar otro oficio las auroras, que yo conozco una luz que sabe amanecer sombras.”
— Francisco De Quevedo (via fruta-y-menta)
“Me gustan esas cosas tan nuestras; como aquellos chistes que solo a nosotros nos causan risa, la forma en la que nos llamamos uno al otro, y que definitivamente no caen en la monotonía ni en esos clichés de amor. La forma en la que platicamos sin que ni una palabra nos salga de los labios. Cuando parecemos tan conectados y pensamos lo mismo. Y me gusta tu alma por ser tan sincera, también la forma en la que “romanceas”, me gusta lo bonita que me veo desde que te conocí, me gustan esas insignificancias con las que hacemos click, como el juego que inventaste la otra noche antes de dormir, me gusta sentir que todas las canciones de amor están hechas para ti, y saber que te encontré por fin.”
— SS
Usted saldrá de esta y de muchas más, sólo tenga paciencia.
“Si buscas una señal para no rendirte… Aquí está. Esta es.”
— (via dnochesreversibles)
92 oportunidades.
O quizá 10 o quizá 100,
Pero las tuviste, me cae de madre que sí.
Porque en los días que me hacías sentir un momento gris, te ponía los colores en la mesa, porque aunque fallaras, yo confiaba en ti.
Creía indudablemente en tu amor,
Aquel que no lastima y si lastima cura la herida.
Te di herramientas para armar lo que ibas destruyendo, y permití que lo siguieras haciendo...
¿A las cuantas oportunidades alguien te hace feliz? O mejor dicho... a las cuantas pinches heridas; punzantes, profundas, que arden...
Aprendes y no hieres más, o al menos, no de más...
En la primera oportunidad que te di de arreglarlo, la culpa fue tuya, podías ganar.
En la que hoy en día te sigo dando, la culpa es toda mía, y más perdido esto no podría estar.
Ya flotamos sobre la mierda, y pataleamos y queremos salvarnos, cuando pudimos evitarnos peligrar y romper, y destrozar y desfigurar el rostro del amor... a qué costo es el perdón?
No me amas, no te amo. Parece que no.
En la oportunidad 32 juré que iba a dejarte, juré que me iba a tener el pinche respeto que tanto presumo y alardeo. Y en la 33 dije “Y QUÉ”, cobardemente. “Y qué si nos matamos poco a poco con este amor”
Y en la 40 me dije un chingo de veces “ESO NO ES AMOR, HUYE, ESCAPA, POR FAVOR”. Pero para la siguiente ya estaba pensando que aunque esto fuera un infierno... el diablo alguna vez fue bueno.
Nuestro romance huele a sangre, a insolencia, a mi impaciencia, a meritita decepción.
Las oportunidades te han sobrado, y nada ha cambiado... y de eso, de eso mi amor, he de ser culpable solo yo.
-SS
92 oportunidades.
O quizá 10 o quizá 100,
Pero las tuviste, me cae de madre que sí.
Porque en los días que me hacías sentir un momento gris, te ponía los colores en la mesa, porque aunque fallaras, yo confiaba en ti.
Creía indudablemente en tu amor,
Aquel que no lastima y si lastima cura la herida.
Te di herramientas para armar lo que ibas destruyendo, y permití que lo siguieras haciendo...
¿A las cuantas oportunidades alguien te hace feliz? O mejor dicho... a las cuantas pinches heridas; punzantes, profundas, que arden...
Aprendes y no hieres más, o al menos, no de más...
En la primera oportunidad que te di de arreglarlo, la culpa fue tuya, podías ganar.
En la que hoy en día te sigo dando, la culpa es toda mía, y más perdido esto no podría estar.
Ya flotamos sobre la mierda, y pataleamos y queremos salvarnos, cuando pudimos evitarnos peligrar y romper, y destrozar y desfigurar el rostro del amor... a qué costo es el perdón?
No me amas, no te amo. Parece que no.
En la oportunidad 32 juré que iba a dejarte, juré que me iba a tener el pinche respeto que tanto presumo y alardeo. Y en la 33 dije “Y QUÉ”, cobardemente. “Y qué si nos matamos poco a poco con este amor”
Y en la 40 me dije un chingo de veces “ESO NO ES AMOR, HUYE, ESCAPA, POR FAVOR”. Pero para la siguiente ya estaba pensando que aunque esto fuera un infierno... el diablo alguna vez fue bueno.
Nuestro romance huele a sangre, a insolencia, a mi impaciencia, a meritita decepción.
Las oportunidades te han sobrado, y nada ha cambiado... y de eso, de eso mi amor, he de ser culpable solo yo.
-SS
Por tu salud mental: no supongas.
“Si buscas una señal para no rendirte… Aquí está. Esta es.”
— (via dnochesreversibles)
Puta.
Que me llame así la sociedad y tu mamá,
Que me maldigan llamándome así solo por elegir mi libertad.
Ya no quiero atarme a esos putos falsos romances que terminan por fracasar,
Porque le “fallé” a mil hombres, pocos huevos que no supieron lidiar con mi trastorno mental.
Y porque cuando la vida... me dio una oportunidad de amar sin mis demonios... me fallaron a mí.
Y es que el hombre no sabe bien lo que quiere...
¿O sí? Porque buscan como perros hambrientos lo que tienen en su hogar, y además muerden la mano que los alimenta.
Pero claro, eso no los llena porque ven más manos y mueven la cola y se les hace agua la boca y te traicionan.
Porque los hombres... son débiles ante unas tetas o un culo, ante los escotes y esas modelitos de quinta que abundan en Instagram, con sus fotos en calzones, esas fotos que hasta puedes oler, con su descaro de hasta pedir recargas a cambio de “el pack” o de una mamada...
Y al hombre le encanta y se revuelca en esa mierda aunque en casa tenga perlas.
Por eso, por eso decido ser puta.
Para poder disfrutar, ¿no? Que de eso se trata esta pinche vida ¡chinga!
De disfrutar cada maldito Segundo... no de llorar por el pendejo al que prefirió escribirse con otra en lugar de ser honesto y decir “ok mejor no tengamos una relación y vamos a coger”
Por qué seré yo esa pendeja? Cuando me he cansado de decirles a los hombres que conmigo las cosas son directas, si quieren sexo y yo quiero, sexo será, si quieren algo bien y nos queremos... eso será...
Siempre aceptan lo segundo pero al final el sexo lo buscan con alguien más.
Para mi eso es mierda.
Me canse de buscar lealtad...
Porque los únicos fieles son los perros de cuatro patas...
No los de dos que te dicen que te aman.
Por eso prefiero ser la puta con la que fantasean, supongo, supongo... resulta menos doloroso y más placentero.
Le escribimos de amor a esa persona, con tanto gusto, como si no supiéramos que en algún momento le volveremos a escribir, con lagrimas en los ojos, una poesía de despedida.
SS
Razones.
El cabello desordenado, los abrazos de toda la noche hasta amanecer, los secretos que se cuentan en una madrugada fría sin qué hacer, esperar la hora del baño para tontear despreocupados, esperarte con la emoción con la que un niño espera a los reyes magos.
Los días grises que se llenan de color con la simple presencia, casi que como jarabe para la tos, mejorabas los días, las noches, la existencia... la mía.
Son las cosas que me hicieron quedarme ahí, aun en lo oscuro del interior, valían la pena las malas rachas, uno confía en que un día se acaban... y claro que se acaban, pero ¿A costa de qué? Dime tú, de qué...
Y aun en tus más arduos infiernos yo dije; me quedo.
Me quedo en los besos que saben aliviar mis estúpidos enojos de un mal día, en los ojos brillantes que me sabían a poesía, quizá más por la música de fondo suave que ayudaba a sentirte como en una película de amor, de esas con mucho dolor pero finales felices.
Y uno decide quedarse, pues nadie nos dice que lo hagamos, nadie nos obliga a quedarnos, eso es un mito absurdo en su totalidad... Pues uno debiese tener fuerza de voluntad, por más que nos rueguen o amenacen, la decisión es tomada por nosotros mismos, no por aquellos.
Y yo... yo solo quería hacerlo, porque me hacía bien esto.
Me hacía bien descubrirte expuesto, indefenso, lleno de trastornos y otros cuentos, lleno de infancia destruída, que ilusa yo pensaba re construir, como jugándole a ser Dios.
Como si estuviera en mí educarte para ser mejor y que me dejaras de hacer daño.
Las razones sobraban para permanecer ahí, ahí dónde le llamé casa inconscientemente todas las veces que estaba en una fiesta y pensaba en ti, por que veía a mi al redor, entre hombres que te invitan tragos y una noche y mujeres que solo buscan beber gratis aunque les cueste una noche... Te buscaba a ti, en todos los rincones y pensaba que el jodido plan, estaba así, jodido, solo porque faltabas tú.
Nunca alcanzaron mis dedos con los tuyos para contar y nombrar las razones que me hacían quedarme gustoza a lado del hombre que me enorgullecía llamarle ‘’mío’’, y no solo por el físico o por el sexo, si no por sentir orgullo de quien eres y de quién eras cuando estabas conmigo.
Me sentía que pateaba traseros a esas mujeres sin amor propio que aceptaban amores de mentiras, amores a medias, amores que lastiman... Sin saber que después yo sería una de esas...
Porque sí, al pasar el tiempo seguía encontrando razones, pero no para quedarme, no había querido ver que las razones que sobraban era para irme de ti...
Tus verdades a medias, tus maneras de pedir perdón cuando hacías algo mal, los ‘’te amos’’ después de dejarte al descubierto con tu error garrafal...
Y me di cuenta... que un te amo resultaba tan banal, que pierde fuerza muchas veces en la boca de la persona, quizá correcta pero de comportamientos equivocados. Uno no debe pecar de decirle esas palabras a alguien que ha lastimado más de una vez... porque eso no es amor, en verdad que no lo es. Uno no debe pecar de decirle ‘’te amo’’, a quien solo nos reconforta la compañía y su amor sincero, pero no se lo damos de vuelta.
Porque así fue como me flotaron las razones para partir, aunque quise buscar hasta por debajo de las piedras aunque sea una para quedarme allí donde una vez fui feliz. Entonces ya no había dedos para contar aunque sea la mitad de una pequeña razón... No había ni eso, ya no.
Y aprendí que cuando uno busca, entonces, desesperadamente motivos para decir ‘’aun es aquí, no me había equivocado’’, la respuesta está muy clara...
Al final de este viaje a tu lado, descubrí que la gente te extiende en sus brazos todas las razones habidas y por haber para enamorarse de la esencia y después dejarles de querer.
Lo que siento por ti quizá otras ya lo habían sentido... o tú ya lo habrás sentido por alguien más... pero lo que veo en ti sé que nunca nadie lo había visto jamás, ni tú mismo.
SS
Me siento angustiada, no he parado de llorar pensando en que las cosas ya no serán igual...
Pensando en que aunque quiera ignorarlo y fingir demencia; cuando algo se quiebra no se puede volver a pegar. Es real, esto habla de la taza que se te cae por descuido a la hora de lavar los trastes, el audífono que deja de sonar por no saberlo cuidar, la carta que quemas por un arranque emocional...
Se hicieron cenizas, ya nadie podría leer esas letras jamás... aunque quisieran, por más que lo deseen, por más que se esfuercen, que más da... nadie las leyó cuando ahí estaban, intactas.
Me pregunto qué somos nosotros... digo, aparte de 2 pinches enamorados, 2 desconocidos que juntaron caminos...
¿Una taza? Una taza que ha caído al piso... si eso somos, ojalá sea de plastico, puede abollarse pero no destruirse...
Ojalá, pero somos humanos, chingado, simples humanos...
Ya nos jodimos, ya nos herimos...
No saldré intacta, si acaso te sobrevivo, sobreviviré en mil pedazos, y anotamos en mi lista de amoríos uno más al fracaso...
Pero en serio... qué somos? Cuánto nos hemos herido? Cuánto es el límite de resistencia que tendrá mi corazón y mi alma?
Podría quedarme sin emociones?
Puta curiosidad... en lugar de frenarme ahora... lo he de intentar...
Más que ayer.
Y es que es hora de armarme del valor que digo tener para poder decirte que aunque te adoro más que ayer, no hay razón para volver...
¿Para qué? Para qué meternos de nuevo en la misma cama, darnos la misma calma, dormir del mismo lado, abrazarnos con cuidado y dormir a la misma hora... Despertarnos con los mismos besos enamorados y la misma emoción de vernos ahí un día más...
Para qué te cedo el poder nuevamente, para qué darte con tanta facilidad las armas para romperme una vez más cuando decidas que irte te va a arreglar.
Cómo quedarme entre tus mieles que saben a mar, y si ya me pesó, ¿por qué me tendría que volver a pesar?
No viene al caso hundirme en tu jodida depresión, en tus jodidos demonios que he romantizado incluso más que ayer, tus fantasmas de un pasado que no te deja florecer en jardines nuevos, parece que no es lo tuyo echar raíces de nuevo...
Pero, carajo, cómo te quiero, cómo te espero y me desespero al no verte llegar, pues lo único que he visto es como te vas... alardeando de amarme, de quererme como nadie, pero ¿Quién abandona lo que quiere? Solo un tonto probablemente.
Hoy tus ojos, me duelen un poco más que ayer, pues ayer no estaba mirándolos, pues ayer estaba casi olvidándolos. Pues ayer los sentimientos los estaba guardando.
Y que sepas, que he pecado de adorarte como a nadie, de adorarte siempre, más que el día anterior, siempre más y de más... Y probablemente he de arder en mil infiernos por darle tanto a quien poco tacto tuvo, a quien mucho llanto ha dejado aquí, más que ayer, en realidad muchísimo más...
Hoy los días se vuelven mi peor enemigo, y las noches el único aliado, hoy cada cursilería que salió de ti para mí se queda grabada, malditas palabras, que las recuerdo con todo y tu voz, y hoy será más doloroso que mañana...
No me disculpo por alejarme de tu vida, y no te permito que me reclames nada... tú fuiste quien me alejó a mí. Estoy en mi derecho de quemar tus promesas, vomitarme en tus letras, arrojar a la nada tu amor y arrumbarte en mi último cajón, junto con esa parte de mí que en ti se quedó, junto con todas las veces que juré no dejarte solo a pesar de todo, porque siempre supe que esto no podría funcionar, no era nuestro tiempo, venías de otra historia, tú fumas y tomas café, mientras yo bebo alcohol y el humo me suele joder, tú vienes y yo apenas voy, tú ríes y vuelves cuando quieres y me das lo que quieres cuando tienes ganas o no sé que es lo que tienes...
Tú eres valiente, me dejas con una facilidad grande, pero de ese tamaño es mi sentir hacía ti... Pero puedo jugar a ser tú por un día, amor mío, probaré primero diciéndote que me alejo yo, que yo me voy porque quiero, que aquí nadie se queda, aquí donde nació lo nuestro, me voy muy lejos de tu vida, bien lejos de tus recuerdos, de cada cosa que me une a ti, así sean canciones, lugares, incluso personas... juro que me iré, que no sabremos uno del otro tanto que si un día nos encontramos no nos podremos recordar, y ya no va a doler y ya no va a importar, y ya no voy a querer más... voy a jugar a quererme más de lo que a ti te quiero, aunque seas tú lo que yo más quiero, porque siempre te quiero, a pesar de todo, a pesar de nada, te quiero siempre más que ayer...
“Después que te conocí, todas las cosas me sobran: el sol para tener día, abril para tener rosas. Por mi bien pueden tomar otro oficio las auroras, que yo conozco una luz que sabe amanecer sombras.”
— Francisco De Quevedo (via fruta-y-menta)
“Un día; Un día vas a marcharte y aunque apenas te conozco, ya pienso en que te irás. Y me aterro por completo, porque un día te voy a querer más que a nada, más que todos los que te quieren. Un día despertaré entre tus sabanas, entre tus brazos, sintiéndome libre, sintiéndome tuya. Un día de algún mes, estaremos extrañándonos y pensándonos más que ayer. Y ahí sabré que ya no hay salida, no podré regresar Un día el silencio será nuestro idioma, y así platicaremos por horas. Y todos los días serán nuestro día, Y habrá cosas que haremos nuestras, una cerveza, una canción, un sitio, y una emoción. Un día tu pecho será mi lugar favorito. Seremos, y sucederemos aunque un día digamos que nunca pudimos “suceder” Pero en este día, eres y sucedes. Hoy, yo siento en mi pecho algo que va naciendo. Otra vez estoy floreciendo… Aunque un día, un día, cariño, no será como hoy, ni como ayer, porque las flores del jardín perecerán.”
—
SS (via dnochesreversibles)
Me parece que ese día… ese día ya llegó.