Death of a Bachelor - The experience
Después de una lucha constante durante 8 años para traer a la banda norteamericana Panic! At The Disco de vuelta a nuestro país, a principios de octubre llegó a nuestras manos la noticia que llevábamos tanto tiempo esperando. El grupo visitaría España, no solo con una fecha, sino con dos, una en Madrid y otra en Barcelona, en su nueva gira presentando nuevo disco, ‘Death Of A Bachelor’.
Tan rápido como pudimos, nos hicimos con nuestras entradas y esperamos a la inminente visita de la banda formada por Brendon Urie, único miembro oficial actualmente, y por sus compañeros de tour Dallon Weekes, bajo; Kenneth Harris, guitarra; y Dan Pawlovich, batería.
Durante ese escaso mes, decidimos mediante una votación como una buena democracia, hacer un proyecto para que la banda se llevase un buen recuerdo de las fans españolas. En esta ganó subir un cartel durante la actuación con la frase “AFTER 8 YEARS, WE’RE FINALLY PANICKING! AT THE DISCO”, juego de palabras con el nombre del grupo.
Un par de semanas antes de los conciertos, Panic! ya había hecho sold out en ambos.
31 de octubre. Día no muy apropiado según a los más supersticiosos para recorrerte el país en autobús sin un ajo a mano por si te aparece un vampiro, pero, quien algo quiere, algo le cuesta.
Después de una noche larga en esos asientos tan “cómodos” de los autobuses y una vez ya en Madrid, perdernos unas cuantas veces, conseguimos llegar a la sala donde se daría lugar el concierto, La Riviera.
A pesar de haber llegado más temprano que los propios trabajadores de la sala, la cola ya tenía forma. Pudimos ver tiendas de campaña, sacos de dormir, mantas, termos llenos de café (¡incluso chocolate con churros!), sillas plegables… Si nuestro rígido asiento de autobús fue incómodo, no me imagino como fue el suelo para esas chicas que se habían montado todo un camping para conseguir el mejor sitio.
Iban pasando las horas y el frío se iba convirtiendo en un malestar para todos, sobre todo cuando todos los trabajadores de la sala y/o de la propia banda se paseaban delante de ti con cafés calientes entre sus manos.
Para amenizar la espera, pudimos ver a Brendon y a los suyos pasar con su furgoneta por delante de la cola mientras se reían en nuestras narices al ver el panorama desolador de zombies-fans que esperaban para verles en directo. De hecho, algunas de ellas al ver la furgoneta con los chicos dentro, decidió que correr detrás cual perro persigue su hueso.
A media mañana, Brendon, Dallon y Kenneth también pasaron por la mitad de la cola rápidamente mientras todos mirábamos atónitos. Además, Zack, como de costumbre, salía cada dos por tres a charlar con las fans o a vigilar que todo fuese bien. Por lo que pudimos vivir, fue un amor de persona… a su manera.
Con su tono irónico por el que se le caracteriza en Twitter, te hacía reír, pero no tanto como nosotras a él y a Brendon cuando les dimos una caja de cervezas con el logo de “Pepe! At The Disco” y el meme que tanto le gusta al vocalista de la banda. Más tarde nos dejó claro que le encantaron los regalos de los fans españoles en su Twitter.
Otro personaje de la crew digno de mención es Jake Chamseddine, fotógrafo de la banda, con quién nos pudimos echar unas risas cuando le vimos pillarse el trasero con la puerta del autobús de la gira.
Por fin, después de más de doce horas esperando, nos colocamos en cuarta fila dentro de la sala (que hubiese sido primera o segunda si el grupo que teníamos delante en la cola no se hubiera triplicado en su tamaño...).
Puntuales, Lancaster, teloneros del concierto, presentaron algunos de sus mejores temas como ‘Dig Me Up’ y se arriesgaron versionando las canciones de ‘Cake By The Ocean’ del nuevo grupo liderado por Joe Jonas, DNCE y ‘Let Me Love You’ de Bieber de un modo muy rockero. La banda nos transmitió muy buen rollo durante una larga media hora, quitándonos esos nervios con los que llevábamos todo el día, hasta que al final de su actuación anunciaron la separación de la banda y que ese sería su último concierto.
Después de que Lancaster abandonase el escenario, el equipo de Panic! puso todo a punto para la banda encima del escenario. Nuestro querido amigo Zack, comprobó hasta el último centímetro del escenario para que el grupo no sufriera ningún daño.
A las 21:30 llegó el gran momento, con una intro de la gran banda sonora de Pulp Fiction, los cuatro integrantes de la banda salieron mientras tocaban las primeras notas de “Don’t Threaten Me With A Good Time”. Al acabar la canción, bien sincronizados, subimos los carteles con los que manifestamos la larga espera que habíamos sufrido para verles.
La siguiente fue “Vegas Lights” y detrás de ella “The Ballad of Mona Lisa” con la cual nos trasladamos a su tercer álbum “Vices & Virtues”. El público lo estaba dando todo, apenas se podía oír a Brendon cantar en los estribillos de estas. “¡Increíble!” repetía el cantante una y otra vez en español (probablemente la única palabra que le enseñaron en nuestro idioma antes de salir al escenario).
La noche continuó con “Hallelujah”, primer single del nuevo disco “Death Of A Bachelor”, en la que “dijimos todas nuestras plegarias”. Después llegó el turno de “Time To Dance”, que hizo que todo el mundo bailara como si no hubiera un mañana y a continuación, “Emperor’s New Clothes” en la que Urie llegó a notas tan altas que romperían los cristales de cualquier copa.
Antes de tocar “Girls/Girls/Boys” y “Ready To Go”, Brendon nos confesaba que, “en los 12 años que llevo en Panic! At The Disco, y en los 8 años que hemos tardado en volver, éste es sin duda el mejor show que hemos dado. De verdad, sois increíbles, muchas gracias”. Después de dedicarnos esas bonitas palabras, Brendon no tenía suficiente y se tuvo que poner al piano con “Nine In The Afternoon”.
Continuaron con la canción en la que Brendon no pudo soportar más el calor de aquella sala de discoteca y se quitó su chaqueta brillante característica de su Winter Tour, en “Crazy=Genius”. Sin un momento para descansar, ni para ellos, ni para nosotros, empezó la intro de “Miss Jackson”, cuando pudimos presenciar una pausa dramática justo antes de que Brendon hiciese su backflip, que nos dejó boquiabiertos.
Y para boquiabierto él, que al el terminar el salto recogió un sujetador que una fan le había lanzado y lo colgó en el micrófono a base de trofeo. “Golden Days” era la siguiente, con los focos apuntando a la estrella y la letra de esta canción. El ambiente no podía ser mejor.
En la siguiente canción Brendon admitió que ellos no habían escrito esa canción, pero ojalá lo hubieran hecho, dando paso así a una versión de “Bohemian Rhapsody” con la que Mercury podría estar orgulloso.
Ahogado por el calor, Brendon decidió entonces quitarse la camiseta (por lo que a más de alguno/a se le alegró la vista) y empezó a sonar el tema que da nombre a su último álbum “Death Of A Bachelor”, la cual Brendon la describe como una mezcla entre Sinatra y Beyoncé.
Para terminar, tocaron “LA Devotee” antes de escaparse rápidamente hacia el backstage.
Los fans pedían más y más, tras insistir durante un rato gritando el nombre del grupo, volvieron a aparecer. Brendon sujetaba un vaso de cerveza y brindaba con el público antes de empezar con la primera canción que sacó la banda y la que les lanzaría al estrellato en 2005, “I Write Sins Not Tragedies”.
El vocalista tuvo que dejar que sus fans cantasen la primera parte ya que no podía ni oírse a sí mismo y no conforme con solo un salto mortal, Brendon realizó otro más en la mitad de esta canción. Urie entonces se colocó su guitarra y tras dedicarle la próxima canción a su mejor amigo Spencer, nos deleitó con sus “if you love me let me go” de la canción “This Is Gospel”.
La despedida era inminente, “Tengo que volver a decir que no puedo creer que hayamos tardado 8 años en volver. ¡Es increíble! No lo digo por decir, pero habéis sido los más ruidosos y los mejores,” reconocía Brendon encantado con la gran respuesta que habían tenido en cada canción.
Para terminar, aún con energía para dar unos cuantos brincos más, llegó ‘Victorious‘, acabando así el concierto de Panic! At The Disco con el que muchos habíamos estado soñando desde hacía bastante tiempo.
Cuando la banda salió hacia el autobús donde pasarían la noche viajando hasta Barcelona, un grupo de fans aún no satisfechas, les esperaban en la puerta del local. A pesar de que la seguridad fue extrema, y los fans que quedaban fueron avisados que los músicos no iban a pararse ni a fotos ni autógrafos, un buen número de personas se quedaba esperando para verles pasar.
Todos nos quedaron alucinados cuando Dallon, al pasar casi corriendo, le lanzó un aguacate que llevaba casualmente en la mano a una fan “Toma, un aguacate”. Vídeo. (credit @Carol_XtarGirl)
Parecía que la noche no podía terminar de forma más rara cuando de repente, una fan se saltó la valla de protección y se precipitó corriendo hacia Brendon cuando éste se dirigía desde la sala hasta el autobús. Zack, siempre velando por la seguridad de nuestra estrellita, le hizo un placaje a la fan que ni en los combates de la WWE. (Como bien él explica en ubicación de Twitter, él está siempre “between you and him”) Vídeo.
Nosotras, tampoco nos quedamos satisfechas con un solo concierto de nuestra banda preferida. Nos dirigimos en la misma dirección que la banda, Barcelona, por desgracia, dejándonos a una de nosotras en Madrid. Después de interminables nueve horas de autobús nocturno, llegamos la mañana siguiente a la segunda parada de la banda en nuestro país. Exhaustas, nos tomamos el día “libre” y descansamos hasta la tarde. Entonces nos dirigimos a la Sala Razzmatazz, sala en la que Vodafone había organizado este evento gratuito para sus clientes.
Ese mismo día, Panic! compartiría sala con la banda estadounidense Pierce The Veil, así que los alrededores estaban llenos de gente. La cola para el concierto daba la vuelta al edificio y los primeros de ésta no se avergonzaron en decirnos que había dormido allí para poder tener primera fila. En la cola conocimos a los ganadores de los M&Gs con la banda, que esperaban ansiosos ese momento tan íntimo con los chicos. Cuando salieron de conocer a sus ídolos, tenían el corazón en un puño.
También pudimos volver a charlar con Zack, esta vez más tranquilas, en la puerta del recinto.
Una vez dentro, salió Dear Audrey, teloneros de la banda en Barcelona. Tocaron canciones muy indies que hicieron que el ambiente se relajase. También pudimos escuchar en primicia el nuevo tema de su último disco, “Journeys”.
Otra vez tocaba esperar, el crew de Panic! repitió su tarea de revisar todo, esta vez más a fondo. Como en todos los conciertos, Zack saltaba encima de las plataformas que se sitúan a los lados del escenario, en la que los artistas se suben a menudo durante la actuación (conocidos popularmente como elevadores del ego), para comprobar que se encontraban bien. Lo que no supo, es que una de esas plataformas le traería una mala pasada a un miembro de la banda durante el concierto y hasta miró si los rebordes del suelo estaban perfectos con su linternita.
El show coincidió con el de Madrid en cuanto a las canciones y despojos de ropa del señor Urie. Pero cada show tiene su magia, por eso tenemos que destacar algunos de los mejores momentos del show de Barcelona.
En el número uno no hay duda que se encuentra la caída desde “ego riser”, que a día de hoy ya es meme entre los fans del grupo mundialmente, antes de “I Write Sins Not Tragedies”.
El bajista, Dallon Weekes, salió con toda su energía después de la pausa a hacer que el público gritara subiéndose a las plataformas antes mencionadas. Al subirse a la primera no hubo problema, pero cuando fue a animar al lado izquierdo del público, como bien él dijo en su red social Twitter, los zapatos de traje y la superficie de metal no son buenos amigos. Resbaló y cayó hacia atrás “como un ninja”, según él. Después de eso, no pudimos parar de reírnos durante todo el concierto.
Si Brendon en Madrid soltó el discurso de que éramos el mejor concierto en toda su trayectoria musical, aquí no se quedó atrás diciendo que éramos la razón por la que vive y respira. Brendon también en este concierto, se atrevió con nuevas palabras en nuestro idioma al contar hasta cuatro en “I Write Sins Not Tragedies”.
Entre canciones y canciones, Brendon Urie continuaba dejándonos con la boca abierta. Antes de que comenzase a sonar “Death of a Bachelor”, el cantante se dirigía hacia su compañero Dan y le preguntaba, “Dan, piensa esto, qué haría Beyoncé? Bueno. Solo haz eso.” Vídeo.
El último momento para inmortalizar fue cuando, en mitad de la canción de “LA Devotee”, Brendon se agachó a los pies de la batería, en la cual se encuentra el logo de la “secta” de la que habla el videoclip de esta misma canción, y empezó a realizar unos movimientos extraños, ¿orando a esta secta?
En conclusión, esas casi 24 horas de autobuses valieron la pena solo por ver las pedazo de actuaciones que la banda ofrece a su público cada noche. La espera ha sido larga, pero ha hecho que apreciemos más lo que hacen y a no darnos por vencidos en conseguir que nuestros sueños se hagan realidad.









