Primera vez.
Aquí estoy, listo para tirar todo el vómito causado por la catarsis; entre mantos de anonimato y prosa digna de un puberto.
No title available
art blog(derogatory)
ojovivo
Monterey Bay Aquarium
No title available

Product Placement
styofa doing anything
NASA
No title available

Kaledo Art

shark vs the universe
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

No title available
Misplaced Lens Cap
I'd rather be in outer space 🛸

blake kathryn
Sade Olutola
we're not kids anymore.

Discoholic 🪩

No title available
seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from Brazil
seen from United States

seen from United States
seen from Germany
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Brazil

seen from Türkiye
seen from Australia
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Türkiye

seen from United States

seen from Saudi Arabia
seen from Switzerland
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
@dop4mineseeker
Primera vez.
Aquí estoy, listo para tirar todo el vómito causado por la catarsis; entre mantos de anonimato y prosa digna de un puberto.
2626
Mañana cumplo 34 años y no sé cómo sentirme al respecto.
Hace cuatro o cinco años era una persona completamente distinta, tal vez hasta un baquetón.
Me cayó el veinte; como buen mexicano, a la última hora y en momentos de crisis.
Quise reparar platos rotos, intenté correr en todas direcciones para sanar heridas que hice. Heridas profundas realizadas con el filo de mi ineptitud, pereza y una carencia de proactividad.
Estaba embelesado, enraizado en la comodidad.
Lo peor: lo logré.
El movimiento en la crisis fue el combustible que necesitaba. Tuve resultados prometedores, me demostré a mí mismo que podía hacer cosas cuando me lo proponía, podía ser aquel ser proveedor, protector y proactivo que por mucho tiempo se me pidió. Lamentablemente, no pude salvarlo todo.
Pero me pregunto si vale la pena, a pesar del daño colateral.
Tal vez es porque ya alcancé esta meta y necesito más, quizá ya me aburrí, probablemente no es lo que esperaba. Agradezco cada gesto, cada felicitación, mi red de apoyo siempre al pendiente, pero me siento un poco… incompleto.
No estoy al borde del suicidio, no pienso arrebatarme lo que tan duro he sembrado y estoy cosechando, pero no sé cómo más medir mi progreso.
Mañana cumplo 34 años y no sé cómo sentirme al respecto.
Rumia, rumia y más rumia
Es irónico.
Creé este espacio para rejurgitar toda la emoción, como una válvula de escape para mí intensidad; que según yo, era amor desmedido.
Resulta que no.
Era rumia.
Malamente, medí el afecto en tandas de mensajes, en reacciones, en tiempo. Desapercibida pasó tu constancia, que aunque fuera uno o dos mensajes, siempre marcaste presencia.
Yerré al exigirte un amor como el mío: intenso, explosivo, visible y desmedido.
Caos.
Sofoca.
Eres discreta, introspectiva, breve, selectiva y constante.
Estructura.
Dejé de apretar, de exigir, de medir, de forzar.
El lenguaje se ajustó.
La llama está controlada. Respira, se expande dentro de su espacio e ilumina un camino que no había visto.
El vínculo después de la regulación.