frazer.
“¿Cómo que no entiendes que haces aquí? ¿Qué clase de persona olvida lo que está haciendo tan rápido?” No era su problema, no se quería meter… pero mentiría si en serio no lo haría. “Mire, le voy a decir una cosa. ¿Cree usted que amenazando al cuerpo estudiantil le hará una persona respetable? No lo creo. Ahora, si está aquí será por algo. Si vuelvo a escuchar que amenaza a alguien, directa o indirectamente… ya verá.” Apuntó con su dedo al menor.
Utilizar las palabras de otros en su contra era una de las mejores ventajas de su futura vocación —por eso aguardó a que terminase, manteniendo la mirada fija y los labios en una delgada línea —. «¿Amenazar le hará una persona respetable? Creo que no» —disfrutó cada palabra, dedicándole una mueca de satisfacción antes de proseguir —. Tenemos la misma autoridad, así que...—se detuvo a pensar un momento —en falso, para fastidiarlo un poco —. ¿Hay algo que puedas hacerme de lo que no esté enterado? —nada, esa era la respuesta segura. Pero de igual forma quería escucharlo.








