#10 tarjeta postal de playa del Carmen.
Tirarme en la arena, recostar mi cabeza sobre tus piernas al ritmo del estruendo del mar, es de las cosas más increíbles que me han sucedido
No es solo una frase escrita para quedar bien
posiblemente no leerás nada de acá
porque muy allá donde estés
posiblemente tú seas quien esté recostada en las piernas de alguien más, tal vez en su pecho oyendo el latido de su corazón
posiblemente no sea el mar, sea una cama, un sillón en una sala de la cineteca nacional, en el interior de un automóvil o en el camión
tal vez no haya arena, tal vez sea la suavidad de unas sábanas, el pasto de un jardín o al vaivén del agua de una alberca
Porque el amor lo pongo al nivel de la amistad
no puedes elegir a un mejor amigo, eso se siente
se gana con cierto nivel de hermandad, la complicidad y la lealtad es el pegamento más fuerte para esas relaciones, pero no siempre será 50/50
porque dichoso aquel que encuentra en una sola persona esa dualidad, porque es de libertad el no ofenderse porque quién se considera mejor amigo, también puede tener un mejor amigo que no eres tú
del mismo modo un amor no puedes forzarlo a que sea el que te haga temblar de emoción
aquel con el que puedes pasar los instantes más simples
donde el tiempo se puede detener con solo un abrazo
aquel donde las playlist de Spotify se vuelven el soundtrack de una temporada irrepetible y con personajes increíbles
las comidas se vuelven tema de 2 y un beso antes del primer bocado se vuelve tradición
también es aquel donde un beso puede ser el mejor botiquín para los días malos y una caricia el mejor paliativo para soltar las lágrimas que nos han gangrenado la garganta en un nudo asfixiante
Conocí el mar un 24 de marzo de 2014 en una edad en la que me ahogaba en litros de cerveza y me inundaba la juventud
le conocí en Veracruz, el olor, la humedad, el sonido y la extensión de su territorio me impacto
aunado al ímpetu y misterio que le dieron mis amigos para que fuera una experiencia única
con los ojos vendados y las manos en los oídos me guiaron caminando
en cierto punto me quitaron las manos de los oídos al igual que la venda
Desde ese instante el sonido del mar sería un momento que quería compartir con alguien que me cimbrara del mismo modo que lo hizo el mar, quería estar seguro de saber que así se sentía el sinónimo de lo majestuoso
dicho esto y con los argumentos anteriores afirmó que eres mi mejor amiga, esa media de estadística que para cualquier lado puede dispararse
ya sea al inicio de tu sonrisa, al terciopelo sonoro de tu voz, embriagandome con tu aliento que me hará descender sobre el inahalar y exhalar de tu pecho
para verme recostado ahí en un 08 de julio de 2022
con la arena debajo de mi
recostado sobre tus piernas
y el estruendo del mar como atmósfera
Ahora se que ese momento y aquel deseo cumplido me regalaste sin saberlo
no hubo paciencia porque ni siquiera pensé que sucedería
fue una serie de coincidencias que el tiempo se detuviera en una mezcla del mar, arena y una pareja recostada ahí a las 19:34pm.