Llegué a mi casa, fui a mi cuarto y me di cuenta que todo estaba hecho una MIERDA.
Así es llegue, fastidiado, cansado y cuando llegue al lugar donde se supone que puedo descansar sin que nada importe, me di cuenta del desmadre que tenía.
Siempre me jacto de ser una persona ordenada pero la verdad es que hoy debo admitir que no es así, bueno al llegar ver la montaña de ropa sucia a un lado de la que se supone que está limpia y más ropa en mi cama por doblar, zapatos, tenis, botas regados por todo el piso, papeles, plumas, pedazos de papel higiénico, adornando, haciendo compañía al resto de ropa limpia y sucia.
Solo caí en cuenta que así está mi vida en este momento y tal vez mi mente también.
Esta última semana para mí ha sido muy difícil mezclando, sentimientos, personas nuevas, confusiones, dudas y ansiedad regada por todos lados, incluso me sentí tan harto de mí, de no poder parar mi cabeza que a veces simplemente va al mil. Tenía que comenzar con lo básico lavar la ropa sucia, que en mi vida es todo eso que está mal, Samuel es un ejemplo, no porque él esté mal, sino porque yo simplemente lo use tanto que está muy sucio y es como aquella prenda que no quieres lavar solo la quieres seguir usando por lo bien que te queda. Lo lave en la noche, después de nunca cancelarme, por fin llegó el momento de decirle lo que sentía;
“Pues primero, aunque se me hace un acto demasiado descortés como lo hiciste (no hacerlo en realidad) te quería agradecer, desde haces un par de años había querido ir solito al cine y me di cuenta que es lindo en realidad, no quedarse con las ganas de hacer lo que uno quiere por el siempre querer ir con alguien.
Honestamente no lo dije con la intención de que me acompañaras, me sorprendió y se me hizo lindo cuando dijiste que me acompañarías, suelo tomarme las cosas muy enserio darles demasiada importancia a ellas, te la di sabes, aunque al final no diría molestia (no sé cómo nombrarlo) pero considero que si uno no está seguro de hacer las cosas simplemente no las dice.
Solo es eso tal vez en algún otro momento de mi vida estaría loco, sumamente molesto, enojado y con ese sabor de boca de “me hubiera gustado ir”.
Sé qué tal vez te parece una pendejada, a veces me es imposible parar de querer expresar que siento y cómo lo siento, por eso me llaman, intenso y dramático, pero en realidad es parte de lo que me define como persona, es lo que me hace ser como soy y no lo cambiaría por nada. “
Después de estar clavado en el celular durante parte del día, cayo mi plan sexual, decidí aceptarlo, con pocas ganas, pero creyendo que es lo que me faltaba, honestamente no es el mejor sexo que he tenido, pero dar segundas oportunidades a las personas es un hábito que he adquirido, así que lo hice, cogí con el tipo que la primera vez lo arruino por empezar hablar de su ex novio y termine despachándolo (lo se me encantan los líos) lo hice y para mi sorpresa me agrado, al final del día necesitaba sentir placer y deseo, sentir algo en mi cuerpo, que se encontraba sin energía y sin ganas. Después de dejar mis deberes y mis supuestas ganas de querer limpiar mi cuarto por coger, me di cuenta de mi independencia, que no necesito a nadie para hacer las cosas que quiero y que si él había decidido ignorarme simplemente debía hacer lo que yo quisiera porque no necesito a nadie, ni mucho menos de alguien para ir al cine.
Así que compré mi boleto, me fui al cine, el tener esa nueva experiencia fue principalmente confrontante, pero con el paso del tiempo y terminando la función, simplemente me lleno de dicha y me hizo sentir bien, de no depender ni estar esperando nada, porque soy lo suficientemente autosuficiente para hacerlo por mi cuenta.
Llegue a casa tendí mi ropa, me quite el pantalón de marca Samuel, no puedo ahora más que sentirme bien, porque en el momento que decidí volverme demasiado claridoso hace ya años, deje de cargar tantos sentires, aunque quede como el más loco, intenso de la vida, siempre es mejor que salga (a veces lo olvido). Solo sé que no estoy para perder mi tiempo, que debo anteponerme ante todos ahora no puedo parar de sentirme lleno, satisfecho por ese enorme paso que di, quitarme la pena, la vergüenza, quitarme las ganas, porque después de tener una semana increíblemente pesada, agotadora, lavar mi ropa fue lo más increíble que pudo pasarme.
No sé qué suceda con Samuel, creo que tiene más ropa sucia que yo, no sé qué quiere, tampoco sé porque decidió invitarme a salir, no sé porque me busca como queriendo disculparse sin realmente hacerlo después dejarme esperando por una confirmación, pero sé que, si él se define como impredecible, una persona la cual no mantiene su palabra, complicado y difícil, primero está mi bienestar y
no puedo darme el lujo de esperar el día en el que se sintió seguro de que quiere realmente o se quiera arriesgar.