seohyun.
— ¿Cómo puedes afirmar que es tuya?—dijo, poniendo la cartera sobre la mesa.— No tiene identificaciones, así que me encantará oír lo que tienes.—sonrió. No era que le importara encontrar al dueño en realidad, sólo estaba muy aburrida.
“No seas así conmigo, Seohyun,” lloriqueó sutilmente, colocando su mano sobre dicha cartera. “Esa billetera contiene más de quinientos dólares en efectivo y el ticket de mi último viaje a Japón. ¿Ahora sí me dejarás llevármela?”












