laurcnbaxter:
- Me alegra que te guste. - le sonrió asintiendo mientras se limpiaba las manos con un trapo. Cuando la mujer se había acercado a pedir a la barra, ella estaba dentro organizando la hoja de pedidos de la semana y, al ver a sus compañeros atareados, se acercó a atenderla. Era algo que le nacía de manera natural porque no hacía tanto que ella misma era la camarera. Entonces la escuchó preguntarle por su edad y arrugó la frente con gesto confuso. - ¿Por qué quieres saber eso? - a lo mejor le parecía más jóven ¿o menor de edad? ¿Sería una de esas inspecciones sorpresa? - Tengo la edad suficiente para poder trabajar aquí, consumir bebidas alcohólicas e ir a prisión si cometo algún delito. - reveló cayendo en la cuenta de otra cosa más: su acento. Estaba claro que no era americana. - Ah, y también tengo la tarjeta de residencia y todos los papeles en regla.
Era gracioso ver a alguien más ocuparse de los tragos, estaba tan acostumbrada a servirlos que sentía deseos de ponerse tras la barra, tan solo para ocupar su tiempo libre y olvidarse de la ausencia de su hija “No, no te preocupes, de inspectora no tengo nada” le informa de inmediato, su actitud ha provocado una genuina sonrisa en el rostro “era simple curiosidad, de una bartender a otra, ¿a eso te dedicas aquí no?” no estaba segura de si la rubia simplemente estaba cubriendo el puesto de uno de sus compañeros “solo me sentí un poco mayor, las chicas de tu edad se encargan de trabajos como este, quizá debería retirarme” bromea, no podría hacer algo como ello, ¿quién se encargaría de pagar sus deudas? ¿y el alquiler?.













