Te vas al puto campo de tiro, llegas a las 12:46pm con un poco de neblina. Le pides al instructor que te cargue una glock, te acabas las 17 balas fallando algunas y acertando otras, te has tomado 56 minutos en terminar y empiezas a despedirte de todos a tu alrededor. Previamente, ya escribiste cartas a puño y letra para tus viejos, tus queridos amigos, a quienes amas y quisiste amar, sobretodo a quienes en vida estuvieron siempre presente en tu mente, recuerda que hiciste cosas buenas y muy malas. Te quedan dos minutos para la hora y ya tienes los tapones fuera del oído. Bien, llegó el momento de irse, pondrás el arma en tu sien y con ese último cartucho vas a terminar lo que no empezaste y a seguir viviendo porque la vida es hermosa. Las lágrimas que tienes ahora en el rostro se van a secar con el viento, la sonrisa es inmensa pero la sensación será única. Oye, no es lo que quisiste, jamás hubieses deseado esto, te enoja y fastidia irte porque realmente eres fantástico, tenías buen futuro siendo alguien promedio en un país de tercermundo, celebras y fracasas cada tanto. Sé que te jode mucho esto pero ya lo tienes en mente. Finalmente tiras del gatillo y caes al suelo. Se terminó toda la mierda.









