En la danza de los días,
su imagen persiste, como sombra que el sol en el suelo dibuja,
mi amor eterno, un susurro en la brisa, que no se apaga, ni se aleja,
ni huye. He intentado olvidar, borrar su semblante, pero en el eco
de mi mente sigue presente, cada esfuerzo es en vano, cada sueño
distante, como un río que fluye sin fin, incesante.
Acepto que todo llega a su fin, lo entiendo, y aunque mi corazón
no haya logrado cerrar, me conformo con ver su risa y su andar,
feliz de que su luz haya sido mi sendero.
No llores por el juicio ajeno, no dejes que las voces apaguen tu fe,
el amor que te rodea es un regalo pleno, y en su verdad
hallarás el consuelo que ves. Ama sin temor, confía en tu verdad,
es la joya en el mar, y en su brillo, el amor siempre resplandece.
Autor
Frank Emerson Quijano
Sueños De Amor












