Tuve que prender mi viejo celular para recuperar la cuenta, ya que no me acordaba del correo. Fue cagado.
Sin embargo, me ganó la curiosidad, y cometí el error de entrar a la galería.
Vi fotos con ella, lo cual fue lindo, pero siempre que la veo, recuerdo lo horrible que me sentía cada día. No tenía nada de autoestima, sentía que la estaba molestando con mi presencia y por ello me cerraba. No era capaz de comunicarle mi sentir, y tampoco era capaz de sacar una plática decente.
Me dolió el corazón, la verdad.
Sería mentira si dijera que no la extraño, ya que si lo hago, y muchas veces deseo con toda el alma el poder regresar el tiempo para hacer las cosas bien. Aún así, el hubiera no existe, pero si me hubiera gustado conocerla en otro momento. Y aunque Carlos me dice que tal vez debería mandarte mensaje o hablar para ser amigas, no me siento lista ni en la mejor versión de mi para volver a acercarme, aunque tampoco es algo que descarto, porque la idea me gusta bastante.
Donde quiera que estés, espero que tu vida vaya bien, que te vaya genial en todo aquello que hagas. No dejes de ser esa alma libre que demuestra estar llena de energía, esa brisa de playa que se lleva todo lo malo con apenas tu presencia. No dejes de ser ese rayo de sol que brinda calidez a la vida de las personas, ni esa luz de luna que guía el camino en la oscuridad.
No puedo decir que te amo, porque probablemente sería raro a estas alturas y tampoco es lo que siento en la actualidad, pero si quiero decir que te quiero, te quiero y te guardo un gran cariño y admiración. Gracias por todo, y perdón por haberte dejado conocer esa faceta de mi tan baja, tan callada, tan cerrada e insegura.
Me enseñaste muchas cosas que me hubiese gustado aplicar en ese mismo momento. El equilibrio entre la diversión y el estudio, la poca importancia que hay que darle a lo que los demás piensen de ti, y que siempre hay que dar un paso más allá de la zona de confort, porque no hay mejor momento de vivir que el hoy y el ahora. Que es mejor hacer las cosas con miedo o incertidumbre, que vivir con el arrepentimiento y el pensamiento del "hubiera", mismo que al menos yo sigo cargando, mismo que me quita el sueño de vez en cuando, mismo que no me he terminado de perdonar.
Otra vez, gracias por todo, gracias por cada segundo compartido. Te extraño, te quiero, y si en algún momento la vida me lo permite, agradecería que podamos ser amigas. Eres una persona que si quiero en mi vida. Agradecería volver a sentir la calidez y energía que brindas a todos, y de ser posible, brindarte la misma, pues esta vez no quiero ser una roca en tu camino, sino un apoyo, una amistad que puedas confiar.