Al vivir por primera vez una experiencia, independientemente de cual sea, éstas quedan grabas eternamente en nuestra memoria y alma.
Desde aquel día, en que experimente mi primera pérdida de un ser amado es que mi vida y pensamientos cambiaron… Muchas preguntas se clavaron en mi cabeza , cuestionamientos, culpa , arrepentimiento y así muchas más.
Perdí a mi primer compañero perruno, quien me acompañó desde mis 11 años hasta ahora, mis 26.
Fue él quien estuvo prestándome oído en mis peores momentos, me miraba como si entendiera todo lo que le decía y me entregaba esa tranquilidad y amor de qué todo estaría bien y nada era tan terrible, mientras tanto, me sacaba las lagrimas y seguíamos en nuestro paseito por la plaza.
Ahora las mañanas no son iguales desde que ya no está en este mundo terrenal, ya no veo sus ojitos de amor al despertarme, ya nadie se asoma cuando hay olor a comida , ya nadie me busca al llegar a la casa, simplemente ya no está!!
Cómo entender esto? Como entender que ya no lo podré ver, acariciar, escuchar y sentir su olor más? La verdad es que cierro mis ojos y aún lo puedo sentir, no quiero que mi mente olvide esas sensaciones, por favor no.
Culpa porque siento que pude dar mucha más para el, porque tuve que salir con él esa tarde que preferí quedarme acostada , porque no lo abracé tanto la última vez, porque no le dije cuánto lo amaba esa vez que salí de mi casa al trabajo … solo era tiempo.
Escribo esto con un nudo en mi garganta, mis ojos cristalizados y mi pecho apretado, porque esta pena no se va de un día , semana o mes para otro.
Me dicen que uno aprende a vivir con el dolor, pero egoístamente no quiero vivir con esto, no quería vivir sin ti.
Ahora cada vez que miro al cielo pienso y siento que estás ahí , saltando como cada vez que jugábamos, aullando para llamar mi atención y amándome desde esta distancia infinita que nos separa.
Soñé con el, que estaba en la puerta de mi casa esperando que le abriera para entrar. Desperté tan feliz al poder verte con esa energía que te caracterizaba y con esos ojitos hermosos que tenías. Luego volvió esa pena al salir de la casa y ver qué tus cosas ya no están, tú casita , tú frasadita y tampoco tú.
Tu partida de alguna manera me abrió la mente hacia el mundo de la muerte , que aunque si pensaba en ella, nunca lo había analizado como en estos momentos, en que.. somos un instante, que todo cambia de un momento a otro, un día estás al otro no y claro, es lo normal nacer, vivir y morir … pero quien te enseña a llevar ese sufrimiento? Solo la experiencia.
Te amo para siempre y por siempre .




















