Untitled.
Nos juramos amor eterno y un repudio inexistente. Resultó a la inversa, la alegría se escurrió por nuestras bocas hasta llegar a su propio límite. Solías decirme que no estábamos hechos el uno para el otro, que no disfrutaría de tu compañía como tú lo hacías con la mía, pero decidí ser terca y no escucharte. Porque quería que untaras tus labios con mi felicidad, que probaras el dulzor que la vida me ofrecía. La vida no te amaba como yo. Es otra de nuestras diferencias. Otro decisivo factor de nuestro fracaso. Otro motivo para que te dejara ir. Para que me dejaras ser feliz. Pero sin ti no existe mi felicidad.
26.03.2020
















