Espero tener las palabras adecuadas para expresar esto que siento…
Me he dado cuenta que cada día valgo más, que no soy la misma de hace 10 años, 1 año, 1 mes, ni quisiera de un día. Todos los días voy evolucionando, aunque esto me lleve a cometer errores aprendo de ellos y ya no los veo como “una debilidad” o incluso “un error” sino como un aprendizaje, una oportunidad para mejorar, para saber que está bien y que está mal; así mismo me pasa con mis rupturas amorosas…
Hace poco una amiga me dijo: recuerda que si no es el, al menos estás a -1 de llegar al indicado.
Y wow eso me hizo pensar mucho, en cuanto he aprendido con cada relación que he tenido lo que necesito, lo que quiero, lo que valgo y lo que estoy dispuesta a dar. Yo no solía ser una chica amorosa, ni recíproca, sin embargo, con el paso del tiempo y de mis relaciones he cambiado mucho eso, mi ultima relación fue súper amorosa, recíproca en todo sentido, aún así no funciono… porque también reconocí lo que valgo y se que no estábamos funcionando como el quería y yo quería.
Mi relación con mi familia también ha cambiado mucho, estoy en esa etapa de sanar y perdonar a quien más amo. Ya no quiero seguir con el reproche de si sus inseguridades me las transmitieron o me crearon alguna en su momento, ahora se que ya no es responsabilidad de ell@s el cambiar u orientar eso; soy yo quien debe hacerlo, al final mi familia hizo lo que pudo con lo que tuvo y valoró eso cada día de mi vida.
Mis amistades lo han sido todo para mi, han estado en mis mejores y peores momentos, son personas que aunque me dieran el universo completo no las cambiaria por nada, estoy en total deuda con todas y cada una de las personitas que elegí como mi familia y mis compañeros de vida, ellos son quienes me inspiran cada día, los que me enseñaron que la amistad si existe y que puede durar toda la vida sin importar nada.
Así que si, totalmente somos seres cambiantes, adaptables y sobre todo razonables.
Esta vez lograré apreciar y valorar mis sentir, controlar mis emociones y dejar escapar todo resentimiento y odio. Hoy solo quiero seguir viviendo por lo que soy, lo que valgo y lo que tengo para dar.
Luz y mucho amor son lo que realmente necesitamos aquellos que lidiamos con depresión y ansiedad.
Les prometo que siempre después de la oscuridad hay luz y paz, solo hay que esperar, luchar, valorar y dejar ir todo aquello que nos daña nuestros pensamientos.