Otra vez. Otra vez. Otra vez.
Creo que nunca voy a cambiar. Siempre va a haber una parte de mi que va a estar rota, y está bien, y está mal, y está así y así lo va a estar. ¿Lo puedo cambiar? Gran incógnita de mi vida. En mis momentos más positivos digo “claro que sí”, en los momentos de desconcierto siento que me hundo y que jamás lograré salir. Pasaron años, AÑOS, y todavía sigo preguntándome esto. Sigo volviendo a los mismos sitios donde me cuestioné mi vida una y otra vez y aun los veo extraños, a veces no los reconozco, otras veces siento que hubiera estado ahí ayer. No sé si seré yo o será la vida que me tocó, la vida que construyo día a día o la vida que ya está diseñada así y no puedo cambiar. Preguntarme si lo que hago está bien o no es lo que hice a lo largo de estos años, no sé muy bien desde cuando pero no puedo parar. Las preguntas son tantas y las respuestas escasean. Empiezo y nunca termino.













