Como la gravedad.
El ser humano no ha sido capaz de inventar una palabra para definir lo que muchos sentimos. Es algo así como la gravedad, un sentmiento que no llega a ser un sentimiento, pero te persigue, inevitable e implacable.
El saber que todo lo que piensas, lo que sientes, lo que eres, es fruto de la combinación de materia que forma tu cuerpo, que absolutamente todo lo que hagas o digas está determinado, que sólo existe un futuro, un único camino, y lo estás siguiendo sin darte cuenta.
Entiéndeme, me da igual. Todo lo que sienta, por ti o por otra persona, incluso por mi mismo, es una ilusión. Solo somos "materia curiosamente ordenada", nada nos diferencia de una piedra.
Lo siento.











