La solidaridad con el pueblo de Venezuela no puede mancharse con sangre palestina.
El brandwashing israelí también está operando en México. Militares israelíes promueven con su grupo “Luchadores por la vida” (en hebreo el nombre es “Guerreros sin fronteras”) campañas “pacifistas” y “altruistas” en escuelas de Chiapas. Además de exigir la extradición de Tomás Zerón, actualmente prófugo en Tel Aviv y responsable de la desaparición de los 43 normalistas de Aytozinapa, el Estado mexicano debería de impedir ese tipo de operaciones y revisar el papel que tienen las empresas militares sionistas asentadas en México, entre ellas: International Security and Defense Systems, Israel Aerospace Industries, Plasan Sasa y Elbit Systems.












