Yo te conozco, se como te gusta el café, como te gusta tu ropa doblaba y tu ropa planchada, se como te gusta la cama arreglada y que te gusta comer. Se lo que te molesta, se que te gusta, se lo que te enoja, se como te gusta que te hagan el amor y como te gusta que recorra tu piel. Se que te gusta sentirte seguro y que amas dormir abrazado por mi o por cualquier persona que te de calma.
Yo te conozco, se como amas a tu gata, como acomodas el dpto y como lavar tu ropa, se como te lavas los dientes y porque siempre tenes una mancha de pasta dental en la ropa.
Yo te conozco y se que te da miedo ser vulnerable, te da miedo que te conozca y que nunca te vas a comprometer conmigo sin importar cuanto te conozca, cuanto sepa de vos, cuanta calma te de y cuanto te ame.
Y es triste, porque mira que te amo, te amo tanto y de una manera casi insana, porque cuando no estoy con vos no quiero estar con nadie más.
Porque no me imagino ir de la mano con otro hombre, no me imagino sentirme protegida con el calor de otro hombre ni poder exponerme completamente vulnerable sin miedo a que me juzguen.
Aunque siempre me juzgaste, nunca me protegiste y en realidad el único que tenía un deseo casi patológico de lastimarme, de verme ahí llorar y tener ataques de pánico, eras vos.
Yo te amo de manera insana, necesito estar a tu lado y vos sentis esa necesidad de hacerme daño constantemente cuando estoy.
Vos y yo no podemos estar juntos, pero como deseo una siesta más con tu piel rozando la mía, abrazados. Como deseo sentir tu calor y esa falsa sensación de tranquilidad que dura tan poco como el tiempo que lleves dormido.
Te amo y te extraño tanto, pero si vuelvo a tu lado, se que solo me espera mucho sufrimiento y dolor.













