Semana 3 - semana 3
Era el inicio del fin de semana, con la difícil decisión de enfiestar durísimo, o no, ya que el sábado teníamos clase, fuimos cautelosos a la hora de las compras para la reunión del viernes, una cosa poca. Fuimos a casa de JP, otro invader de la generación, de Torreón, con ese acento norteño marcado. Su casa fue una revelación, resulta que por 2 lanas puedes vivir en un lugar bastante coqueto, algo alejado de la escuela lo que es inconveniente si no tienes auto, lo cual no era problema para JP. Improvisamos unas parlantes para el celular de quien quisiera poner música y enfiestamos bastante, al inicio un poco tímidos pero al final buscando alguien que vendiera alcohol clandestino, por que resulta que a cierta hora dejan de vender alcohol en las tiendas. La semana estuvo cargada de tarea sobre todo por el proyecto de rebranding de una marca, un ejercicio de dirección de arte para la que tuvimos que dejar las pestañas puestas en la pantalla. Luego de la entrega los días fueron un poco mas ligeros. Las personalidades de los compañeros siguen surgiendo. Tenemos en el grupo a Maicol, así como se escucha, se escribe también, un colombiano venido de Leo Burnett Colombia, muy agradable, a veces habla muy rápido y no entiendo lo que dice, parece encantado con la comida mexicana y ya tuvo sus primeras experiencias con el chile. Alondra, estudiante de comunicación, ganó una beca para estar en invaders, al principio me pareció que no tenia mucho que aportar a la generación pero luego me dio la impresión de que tiene bastante actitud sobre todo para la programación, me preocupa un poco que siendo de Saltillo tenga su vida normal fuera de clases, cosa con la que no contamos muchos de nosotros, lo que implica que en trabajos en los que tengamos que reunirnos mucho tiempo podría fallar, al igual que Saul; otro chico de Saltillo, estudiante, muy maduro para su edad, considero, auuunqueeee el otro día, nos aplicó la de “mi mamá vino por mi“ y nos dejó con la tarea, igual luego se pone a mano. Canela, el chico bonito de la generación, parece que en estos tiempos ser bonito no es ventaja y se ha tenido que aguantar el bullying de todos los demás. Paul, un maestro del 3D, rockstar en la agencia W por que ha colaborado en diferentes proyectos con ellos haciendo modelado, es el más callado. Daniel, un chico de Guadalajara, diseñador industrial, me parece que intensa un poco cuando hay tarea, buen tipo. Diana, saltillense, dice que vive pasando las vías y eso aparentemente es lugar de puro rudo. Las vías son las mismísimas por las que pasa la Bestia, con todos sus migrantes encima, un poco intimidan, decidida, siento que no es muy empática. Karen, una chica del DF, resultó que vivió un tiempo en Pachuca, hace lettering increíble, parece de esas chicas que nunca le hacen daño a nadie. Por estos días estuvimos decidiendo el nombre de la generación, andamos entre Las Cordicerettes o Forahaters, parece ser una decisión importante…








