Creo que estas siendo un poco dura contigo -dijo con sinceridad. Asintió- Entonces deberÃas comer, no se si puedas hacer algo respecto a lo demás.Â
—Oh, no, no te preocupes, me he dicho cosas peores— encogió un hombro, sonriendo divertida —¿Qué te parece si me acompañas a comer y esperemos que no me caiga de nuevo?—.














